2026-04-10

Eldorado: la Cámara de Comercio advierte sobre una crisis estructural que golpea al sector

La Cámara de Comercio e Industria de Eldorado (CACIEL) emitió un duro comunicado en el que describe el complejo escenario que atraviesan los comercios locales. Señalan asimetrías con países vecinos, presión fiscal y el avance de la informalidad como factores que agravan la situación.

La Cámara de Comercio e Industria de Eldorado (CACIEL) alertó sobre la profunda crisis que atraviesa el sector comercial local y lanzó un llamado urgente a las autoridades nacionales, provinciales y municipales para que reconozcan la gravedad del escenario.

A través de un comunicado titulado “Radiografía de la crisis comercial en Eldorado, Misiones”, la entidad expuso que la situación del comercio no responde a una coyuntura pasajera, sino a un problema estructural que se viene agravando de manera sostenida en el tiempo.

En ese sentido, desde la Cámara señalaron que Eldorado, al igual que otras ciudades de frontera, enfrenta condiciones desiguales para el desarrollo económico. “En el contexto actual, esas asimetrías han alcanzado niveles que tornan prácticamente inviable la competencia con los países vecinos, particularmente Brasil y Paraguay”, advirtieron. Asimismo, remarcaron la falta de políticas nacionales específicas que contemplen las particularidades de las economías de frontera, lo que deja al comercio formal en clara desventaja frente a las diferencias cambiarias, impositivas y de costos.

En el plano provincial, CACIEL cuestionó la creciente presión fiscal, a la que calificó como “altamente distorsiva”. Según indicaron, los múltiples mecanismos de retención y percepción impactan directamente en la liquidez de las empresas y encarecen los precios finales de bienes y servicios. “En la práctica, esto configura una carga tributaria efectiva que excede ampliamente las alícuotas formales”, sostuvieron, al tiempo que señalaron que el comerciante misionero enfrenta una estructura de costos significativamente más elevada desde el inicio de su actividad.

A este panorama se suma —según el comunicado— una fuerte distorsión en el funcionamiento del mercado. Mientras una parte creciente de la actividad económica se desarrolla en circuitos informales vinculados al contrabando, el comercio formal debe operar con el total de su facturación registrada, altos niveles de bancarización y estricto cumplimiento fiscal. Esta situación, agregaron, se ve agravada por la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores y el aumento en la demanda de compras financiadas, lo que incrementa los costos financieros del sector.

La Cámara también expresó su preocupación por el crecimiento del comercio transfronterizo en condiciones de informalidad. Advirtieron que la circulación de productos sin controles, incluso en rubros sensibles como alimentos, no solo distorsiona el mercado sino que implica riesgos sanitarios. “Se configura un escenario de profunda inequidad, donde el comercio formal debe competir con circuitos que operan al margen de las obligaciones fiscales y regulatorias”, remarcaron.

Como consecuencia, indicaron que el entramado comercial local está atravesando un proceso de transformación, en el que muchos negocios se ven obligados a reconvertirse, incorporar mercadería de origen externo o, en los casos más críticos, cerrar sus puertas.

Finalmente, desde CACIEL reiteraron el pedido a los distintos niveles del Estado para que implementen medidas concretas que permitan restablecer condiciones de competencia equitativas. “Lo que está en juego no es solo la sostenibilidad del comercio, sino también el empleo formal, la recaudación y el desarrollo económico de nuestra comunidad”, concluyeron.

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