2026-04-05

Madera

“Estados Unidos es el mercado más importante”

El presidente la Asociación de Madereros y Afines del Alto Paraná (Amayadap), Enrique Bongers, recordó cómo la forestoindustria en el país depende de la realidad de Estados Unidos, que es el país más demandante de madera y en el mercado interno. Señaló que lo único que se observa es la reposición de materiales en algunos corralones productos de la construcción en el sector privado. En entrevista con El Territorio, detalla desafíos actuales.

Considerando que el mercado interno está muy deprimido y el sector mira constantemente hacia afuera, ¿cómo ven el panorama internacional con los actuales conflictos bélicos? ¿Estados Unidos sigue siendo el centro de atención para la foresto industria?

Estados Unidos es nuestro mercado más importante. Hoy el problema que tienen allí es un poco de inflación y las altas tasas de interés, lo que genera que los constructores no estén tan agresivos con las compras. Vienen comprando, pero con cautela y buscando precios medios a bajos.

Nosotros estamos siempre atentos a ese mercado y expectantes sobre cómo pueden repercutir los conflictos bélicos, que en algún momento pueden resultar beneficiosos o no para la región. Pero, principalmente, estamos atados a la economía de Estados Unidos; necesitamos que comiencen nuevamente a construir a mayor ritmo para que demanden más madera y ese efecto derrame llegue a la Argentina. Hay que recordar que Chile y Brasil son los primeros en salir a abastecer ese mercado, y nosotros los atendemos por decantación, en un segundo plano.

A pesar de que el año arrancó bastante mal, ¿sienten que hay algunas señales positivas o que la situación está aflojando un poco?

Es verdad que el año arrancó muy mal. Lo que sí notamos en la última etapa de febrero y a comienzos de marzo es que los corralones, al venir de una época de muy poca compra en el mercado interno, se quedaron bajos de stock. Ahora están reponiendo, por lo que se ven un poco más de pedidos de madera.

Sin embargo, esto no significa que el mercado se haya reactivado; es simplemente una reposición de ciertas medidas que faltaban. Hoy, el aserradero, por la necesidad imperiosa de vender, sale a fabricar cualquier producto, incluso alterando sus líneas de corte específicas, con tal de poder comercializar algo. Vamos a tener que esperar a ver cómo se comporta la demanda en los próximos meses (abril, mayo y junio) para poder definir realmente en qué situación se encuentra el mercado interno.

Pasando a otro producto, ¿por qué la venta de terciado (compensado) parece estar en una mejor situación aquí en Misiones, incluso en comparación con Brasil?

La industria del compensado siempre está muy atada a la construcción dentro de Misiones. Estimo que esta demanda se sostiene impulsada por la obra privada, más que por la obra pública.

El compensado es una industria que particularmente me gusta mucho, pero el tema de los costos nos afecta fuertemente. Nosotros producimos con muy buena calidad, pero ingresa mucho terciado de Brasil y también algo de China, lo que genera una competencia constante. A pesar de esto, las fábricas de compensados locales siguen trabajando y logrando abastecer a ciertos mercados.

El rol de los bancos y las diferencias con Brasil

“Brasil tiene una política de agroindustria muy fuerte que viene desde la época del gobierno de (Jair) Bolsonaro. Es una política enfocada en fortalecer al productor agroindustrial para la compra de maquinaria e insumos. Si bien ellos ya tienen una tasa de interés más baja que en la Argentina, los sectores productivos cuentan además con un subsidio importante que favorece la producción”, observó el titular de Amayadap, Enrique Bongers. Planteó que tal beneficio genera un efecto derrame en las localidades y en los pueblos, porque se traduce en más mano de obra empleada y más productos. “Lo que también observamos es que los bancos en Brasil compiten más entre sí. Aquí en Argentina, el crédito parecía ser un gran y cómodo negocio para los bancos, lo que explica las tasas que manejan. Inevitablemente, van a tener que empezar a bajar esas tasas. No siempre el Estado provincial o nacional va a tener que subsidiar. Los bancos tendrán que entrar en competencia y empezar a favorecer al sector productivo”, concluyó.

Te puede interesar