2026-03-31

La escuela de Mariela Delgado sembró ilusión en el Campeonato Misionero

Con 18 infantiles en pista, la escuela de la multicampeona y tres veces paralímpica dio su primer gran paso en la primera fecha del Campeonato Misionero disputada en el circuito del Parque de la Ciudad. Los pequeños participaron de manera recreativa y le aportaron frescura, entusiasmo y futuro al ciclismo provincial.

El sábado dejó una imagen que hacía tiempo no se veía en el ciclismo misionero. Entre el ritmo de las competencias de la primera fecha del Campeonato Misionero, las sonrisas y la frescura de los más chicos también se hicieron protagonistas en el circuito del Parque de la Ciudad.

Allí, 18 ciclistas infantiles de la Escuela de Ciclismo Mariela Delgado vivieron su primera participación en una jornada oficial, aportando entusiasmo, energía y futuro a una disciplina que busca volver a fortalecer su semillero.

La presencia de tantos chicos pedaleando en el circuito fue celebrada por todos: dirigentes, ciclistas experimentados y familias que acompañaron la jornada. En una provincia donde no es habitual ver tanta participación infantil en competencias de ciclismo, el número marcó un dato alentador para el desarrollo del deporte.

Al frente de ese proyecto está justamente Mariela, la gran ciclista misionera, multicampeona nacional e internacional y tres veces representante paralímpica, quien hoy decidió ponerse en otro rol: el de formadora.

“Le da ese plus y esa adrenalina a los chicos de motivación, así que nada, recontentos. Yo también estoy contenta, es una experiencia nueva para mí estar debajo y tratar de enseñar y mostrarles lo que es el ciclismo”, contó emocionada sobre la jornada deportiva.

Mariela dijo presente, pese a estar recuperándose de una cirugía en su rodilla y disfrutó de una linda jornada junto a sus alumnitos.

La cita no fue competitiva para los más pequeños, sino participativa, con el objetivo de que puedan experimentar por primera vez el circuito, la dinámica de una carrera y el ambiente del ciclismo.

“En este caso es participativo porque no es una competencia por clasificación. Igual estaba un poco nerviosa al principio, pensando cómo poder enseñar y transmitir a una personita tan chiquita lo que es el ciclismo en el circuito”, confesó.

Sin embargo, el resultado superó sus expectativas. “La verdad que estoy contenta. Entendieron muy bien, nos preparamos bien y creo que se van satisfechos”, agregó.

Sembrar la semilla del ciclismo

Actualmente la escuela cuenta con ocho alumnos regulares, aunque el cupo permanece abierto para seguir sumando chicos.

“Estoy con ocho ahora actualmente y el cupo está abierto para el mes de abril, así que podemos incorporar algunos más”, explicó Delgado.

Las clases se realizan justamente en el circuito de la Asociación Misionera de Ciclismo, un espacio clave para el desarrollo del proyecto.

“Estamos trabajando acá en el circuito de la asociación misionera, que nos prestan para poder usar las instalaciones. Tenemos el baño, tenemos un quincho, tenemos el parquecito para los chicos, está iluminado y entrenamos de 18 a 20 los martes y jueves”.

Para la ciclista posadeña, este proceso también implica un aprendizaje personal. Pasar de ser atleta de alto rendimiento a enseñar a los más pequeños no es un cambio menor.

“Es la primera vez que estoy forjando una escuela. Hace varios años no estaba funcionando una escuela de ciclismo y volver a armarla es un trabajo duro”, reconoció.

Aun así, la motivación aparece cada vez que ve a los chicos subirse a la bicicleta: “Primero les veía la cara colorada por el calor, pero estaban contentos. Algunos estaban nerviosos antes de largar, me decían ‘me duele la panza’, pero es normal, están experimentando sensaciones nuevas porque es la primera vez que largan”.

Ese momento, el de la largada, es justamente uno de los recuerdos que los chicos se llevan. “Principalmente poder darles una medalla de participación es lo que a los chicos les gusta, tener un reconocimiento”, señaló.

Un proyecto que busca devolver al deporte

Hace algunos meses Delgado había contado que uno de sus sueños era devolverle al ciclismo misionero parte de lo que el deporte le dio durante su carrera. Hoy ese objetivo empieza a tomar forma. “La verdad que esto es sembrar la semillita. Es devolver un poco lo que Misiones me dio a mí con el ciclismo”, expresó.

El proyecto se sostiene con un equipo que la acompaña en la tarea diaria: “Estoy muy agradecida con el apoyo que estoy teniendo desde la asociación que me presta el circuito, con mi equipo de trabajo que es Gustavo Vergara y Miguel Camargo, que somos los tres profes”.

También hay acompañamiento desde otras áreas. “Mi hermana es psicopedagoga y me ayuda a la distancia con respecto a trabajar con los chicos, porque cada chico es un proceso y una forma de aprender”.

Más que ciclismo: formar personas

La escuela no sólo apunta a enseñar a pedalear rápido o competir. La idea de Delgado es que los chicos encuentren en la bicicleta un espacio de aprendizaje integral. “En la escuela enseñamos técnicas, habilidades y principalmente lo hacemos de forma lúdica, a través del juego, para que los chicos se enganchen con la bici”, enfatizó.

El objetivo es que disfruten del proceso: “Que vengan a pasar un rato con otros chicos de su edad en bicicleta. Es muy lindo ver cómo van progresando y cómo mejoran la técnica”.

Las clases incluyen desde habilidades básicas hasta ejercicios más avanzados. “Van aprendiendo desde doblar cerrado, agarrarse bien del manubrio, después ir un poquito más rápido y tener más control”, añadió.

Pero también hay espacio para valores importantes. “También les enseñamos a ser compañeros, a trabajar en equipo, a respetarse y tener disciplina”, dijo.

Las familias también forman parte de la experiencia ya que “vienen muchos padres, se quedan con los chicos, con los hermanitos, y se va armando una linda comunidad entre todos”.

Una escuela abierta para nuevos ciclistas

La escuela está destinada a niños desde los cuatro años, siempre que ya sepan andar en bicicleta sin rueditas. “Tenemos uno de cuatro años que es extraterrestre, porque ya andaba sin rueditas desde los tres”, contó entre risas Delgado.

En general, el rango principal es de seis a doce años, aunque también se pueden organizar clases particulares. “Las clases son martes y jueves de 18 a 20. Lo importante es que sepan andar sin rueditas por las actividades que hacemos”, describió.

Más allá de la técnica y el entrenamiento, la meta principal sigue siendo una: “Principalmente queremos enamorarlos de la bici, enseñarles habilidad técnica y que tengan seguridad”.

Porque en definitiva, como dice Delgado, el vínculo entre un chico y su bicicleta puede marcar una historia: “Que ellos sean uno con su bicicleta. Enseñarles a cuidarla, a revisarla, a que esté inflada, a que todo esté bien ajustado. Que sean responsables de su bici”.

Y ese vínculo, que empieza jugando en un circuito, puede terminar formando a los próximos protagonistas del ciclismo misionero.

Los niños que participaron el sábado:

Categoría Rueditas
Olivia Cartazzo (Virasoro - Ctes.)
Irene Mathiasen Faifer (Posadas - Mnes.)
Augusto Velazquez (Posadas - Mnes.)
Faustina Portillo (Posadas - Mnes.)

Categoría 4 - 5 años (2022 - 2021)
Bruno Gomez (Posadas - Mnes.)

Categoría 6 - 7 años (2020 - 2019)
Ciro Alvarenga (Posadas - Mnes.)Erik Mathiasen Faifer (Posadas - Mnes.)
Genesis Leal (Posadas - Mnes.)
Alma Delgado (Posadas - Mnes.)
Valentino Avola (Posadas - Mnes.)
Simón Zalazar (Posadas - Mnes.)

Categoría 8 - 9 años (2018 - 2017)
Benjamín Euglistaler (Oberá - Mnes.)
Nahiara Amarilla (Posadas - Mnes.)

Categoría 10 - 11 años (2016 - 2015)
Carlos Haupt (Oberá - Mnes.)
Benjamín Amarilla (Posadas - Mnes.)
Nerea Fernandez (Posadas - Mnes.)
Ignacio Posdeley (Posadas - Mnes.)

Categoría 12 - 13 años (2014 - 2013)
Jano Báez (Posadas - Mnes.)
Santino Avola (Posadas - Mnes.)

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