La crisis golpea a los taxistas con un desplome del 70% en la actividad
La crisis económica golpea con fuerza al sector de taxis y remises, donde el uso del servicio cayó alrededor de un 70%, afectando directamente los ingresos de los trabajadores del volante. La combinación de menor circulación de dinero y pérdida de empleo en la población genera un escenario cada vez más complejo para una actividad que históricamente funcionó, además, como refugio ante el desempleo.
En ese contexto, Sandra Barrios, secretaria general del gremio que nuclea a los taxistas en la provincia, describió el impacto de la situación actual durante una entrevista en el programa Acá te lo contamos de Radioactiva 100.7. Allí explicó cómo la caída de la demanda y el deterioro económico general repercuten en el día a día del sector, revelando que "en el caso de quienes trabajan exclusivamente como taxi o remis, la caída ronda aproximadamente el 70%".
La fuerte disminución del uso del servicio se da en paralelo a un escenario de menor poder adquisitivo y retracción del consumo. Con menos dinero circulante, los usuarios reducen gastos y el transporte es uno de los rubros afectados. "Esto deja a muchos choferes en una situación límite, donde los ingresos no alcanzan para cubrir los costos básicos de la actividad", alertó Barrios.
En la misma línea, advirtió sobre la dificultad cotidiana que enfrentan los trabajadores para sostenerse, porque "están trabajando prácticamente para el día a día. Muchos choferes alquilan el auto, pagan combustible, lavado y otros gastos, y muchas veces quedan debiendo al propietario".
El incremento sostenido de los costos, especialmente del combustible y los insumos, profundiza aún más la crisis. En un contexto internacional adverso que empuja los precios hacia arriba, los márgenes se reducen al mínimo. A esto se suma que, en muchos casos, las actualizaciones tarifarias no logran compensar el aumento de los gastos.
Frente a este panorama, el sector también enfrenta un fenómeno recurrente en épocas de recesión, que tiene que ver con el ingreso de nuevos trabajadores que, ante la falta de empleo, encuentran en taxi una alternativa inmediata para generar ingresos. "El sector de taxis y remises absorbe a todas aquellas personas que se quedan sin trabajo, porque muchas veces no les queda otra que subirse a un auto y empezar a hacer el servicio", apuntó.
Este aumento de la oferta, en un contexto de menor demanda, agrava la situación general. Más conductores compiten por una cantidad cada vez menor de pasajeros, lo que termina reduciendo todavía más los ingresos individuales.
En plataformas digitales
A la par, según explicó Barrios, la expansión de las aplicaciones de transporte también modificó el escenario del sector, y si bien algunos choferes de taxi optan por combinar su jornada entre las plataformas digitales y el sistema tradicional, la competencia se intensificó notablemente, y en medio de esta transformación, surgen reclamos por la falta de controles sobre quienes trabajan solamente en plataformas, porque, según el gremio, muchos conductores no están registrados ni cumplen con los requisitos exigidos para estar sentado en un volante transportando pasajeros, lo que genera -entiende ella- una competencia desigual en términos de costos y tarifas.
Por otro lado, respecto a la aplicación GO, desde el sector aclararon que no existe ningún acuerdo formal con el sindicato. Si bien hubo reuniones informativas, aún no se concretó ningún convenio: "No hay ningún acuerdo firmado. Se habló de que tendrían prioridad los choferes de taxis y remises, pero no hay nada formal", apuntó.