Entre la maternidad y los sueños
Greys Márquez volvió a estudiar y apuesta a crecer sin dejar de lado su emprendimiento
A veces los proyectos personales quedan en pausa entre las responsabilidades cotidianas, el trabajo y la familia. Pero también hay momentos en los que aparece una decisión capaz de cambiar el rumbo. Eso fue lo que le ocurrió a Greys Márquez, una emprendedora de 37 años que, mientras cría a sus dos hijas y sostiene su negocio, decidió volver a estudiar para seguir creciendo.
Con calma, pero también con orgullo por todo lo recorrido, Greys comparte su historia. Es mamá de una niña de seis años y de una bebé de un año y dos meses, y desde hace más de siete años lleva adelante su emprendimiento de diseños y bordados personalizados. Entre pedidos, telas, hilos y la rutina familiar, este año decidió retomar una meta que durante mucho tiempo había quedado pendiente: formarse nuevamente.
Para ella, la maternidad no significó dejar de lado sus sueños, sino encontrar una razón más fuerte para perseguirlos. Su mayor motivación es el ejemplo que quiere dejarles a sus hijas.
“Yo creo que la maternidad me dio mucha más fuerza, porque quiero que mis hijas me vean como un ejemplo, que digan: ‘Si mi mamá pudo, yo también’”, contó.
Como muchas mujeres que atraviesan la crianza y el trabajo al mismo tiempo, Greys reconoce que no siempre fue fácil. La llegada de su segunda hija implicó reorganizar tiempos y prioridades, y en ese proceso sintió que algunos de sus planes personales quedaban relegados.
“Era una asignatura pendiente que tenía en mi vida. Cuando vino mi segunda bebé me sentí un poco bloqueada, se me atrasaron muchas cosas”, recordó.
Sin embargo, lejos de quedarse en ese lugar, decidió transformar ese momento en un impulso para avanzar. Este año comenzó a estudiar diseño de moda y community manager, dos áreas que siempre le interesaron y que además se conectan directamente con su presente como emprendedora.
Su historia también está marcada por un cambio importante en su vida laboral. Antes trabajaba en una empresa, pero con el tiempo comprendió que ese ritmo no le permitía disfrutar plenamente de los primeros años de su hija mayor. Esa sensación fue el punto de partida para animarse a emprender.
Así nació “Creaciones Greys”, un proyecto que empezó con dudas y desafíos, pero también con mucha determinación. Con el paso del tiempo, el esfuerzo fue dando frutos.
“Hubo épocas buenas y malas, pero lo importante es que nunca aflojé”, aseguró.
Hoy su emprendimiento ya lleva más de siete años de trayectoria y reúne a una comunidad de más de 13 mil seguidores en redes sociales. Su trabajo se multiplicó con el boca en boca de clientes y con la visibilidad digital.
Detrás de ese crecimiento hay una historia de perseverancia, aprendizaje y construcción personal. Greys reconoce que el camino no estuvo exento de momentos difíciles, pero cada etapa fue parte de un proceso que la ayudó a fortalecerse.
“Fui armándome poco a poco, uniendo piezas. Lloré, me reí, pero hoy estoy muy orgullosa de mí misma”, expresó.
Entre el estudio, el emprendimiento y la crianza, también intenta reservar espacios para el autocuidado. Para ella, sentirse bien consigo misma es fundamental para poder sostener todos los roles que cumple a diario.
“Si nosotras no estamos bien, no podemos con nada”, reflexionó.
Hoy sus días transcurren entre cuadernos, proyectos, pedidos de clientes y la vida familiar. No es una rutina sencilla, pero está convencida de que cada esfuerzo vale la pena. Y cuando piensa en el camino recorrido, el mensaje que quiere compartir con otras mujeres surge de su propia experiencia:
“Si yo pude, todas podemos. Si tenés ganas de estudiar o trabajar por tus sueños, tenés que hacerlo”.