2026-03-04

En tres meses hubo cortes que subieron más de $10.000

Carne vacuna sigue aumentando y su consumo continúa en caída

Las carnicerías consultadas hablan de aumentos paulatinos. Aseguran que desde comienzo del 2026 hasta la actualidad el producto argentino subió cerca de un 20%

El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa un escenario complejo marcado por fuertes aumentos en los precios. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) mientras la inflación interanual fue del 32,4%, el pollo aumentó 31,4% y el cerdo 22,7%, la carne vacuna registró un incremento del 73,4%, más del doble del índice general.

En este sentido, recientes informes detallan que el consumo total de carnes en Argentina cerró el 2025 con un repunte cercano a los 113-116 kilos per cápita, impulsado por el cerdo y el pollo, alcanzando niveles altos en la serie 2020-2025. Sin embargo, la carne roja atraviesa una crisis de consumo interno, con precios superiores a la inflación y una caída que la lleva a pisos históricos (aproximadamente 48-50 kilos por habitante). El consumidor se vuelca al cerdo y aviar, que son más económicos, mientras el mercado avanza hacia la diversificación de la dieta buscando alternativas proteicas  más económicas.

En este sentido, según fuentes consultadas, en lo que va de este 2026 la carne de vaca ya subió cerca de un 20% y su consumo sigue en picada.

Consumo local

Indican -en este sentido- que los aumentos también fueron significativos. De acuerdo a lo detallado por Guillermo Dupín, contador de la carnicería Don Alejo, en enero y febrero se aplicaron subas del 4% cada mes y, recientemente hubo un nuevo incremento del 12%, acumulando alrededor de un 20% en apenas los primeros meses del año.

El profesional explicó en diálogo con Radioactiva 100.7 que “en la actualidad un kilo de cortes de primera como vacío o costilla de ternera ronda entre los 26.000 y 28.000 pesos”.

Sin embargo, a pesar de los aumentos, desde el sector sostienen que la caída en las ventas no es proporcional a la suba de precios. Dupín explicó que el consumo de carne en Argentina tiene una característica particular: es relativo.

“En otros productos, cuando hay aumentos fuertes, el consumidor migra rápidamente a sustitutos más baratos. Pero con la carne vacuna no sucede en la misma proporción. El argentino no resigna el asado del domingo”, señaló.

En Jardín América

Por su parte, Diego González, dueño de Carnicería AyV en Jardín América, manifestó que los proveedores están anticipando otra suba. Según indicó, la suba desde que comenzó el año alcanza casi el 17%. Manifestó que el panorama de consumo es “crítico” ya que los clientes optan por cortes “más económicos o compran carne por muy poca cantidad para amortiguar costos”.

Baja en ventas

Si bien se observa una merma en la demanda, muchos clientes reducen cantidades o priorizan determinados momentos de consumo, pero no abandonan completamente la carne vacuna, incluso teniendo alternativas más económicas como el pollo o el cerdo.

“Hay una realidad económica en las familias y pasa que cuando son más de dos integrantes cuidan mucho su bolsillo. Optan sí o sí por  cortes más económicos”, dijo por su lado Lucío Rodríguez, responsable de autoservicio Adri.

Seguidamente, señaló que los cortes como bola de lomo, nalga, e incluso cortes que “antes solían ser económicos, salen mucho menos porque es más barato llevar tres kilos de patamuslo que un kilo de osobuco, rinde más”, planteó el comerciante.

Coincidió que la carne vacuna subió más que la inflación y reflexionó: “Al no aumentar los sueldos, el consumidor se enfrenta con que debe realizar ajustes en su consumo. Conozco casos en los que ya no comen carne roja las familias porque para muchos es un lujo”.

Pollo, cerdo y búfalo

En contraste, el pollo tuvo un incremento cercano al 7% en el último trimestre, mientras que el cerdo prácticamente no registró aumentos desde fines del año pasado, según indicaron desde la firma Don Alejo.

En cuanto a la carne de búfalo, producida en Misiones, detallaron que “todavía tiene una presencia marginal en el mercado. Aunque se destaca por su menor contenido graso, la producción es reducida, cerca de un millón de cabezas en todo el país, y aún no representa una competencia significativa frente a la carne vacuna”.

Exportaciones y precios

Entre los factores que explican la suba, se menciona la apertura y ampliación de mercados internacionales, como Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea, que resultan atractivos por su poder adquisitivo.

En este sentido, se detalla que Argentina cuenta con un stock cercano a los 50 millones de cabezas de ganado vacuno, una cifra que no creció al ritmo de países como Brasil o Uruguay en los últimos años. En ese contexto, una mayor demanda externa sobre una oferta limitada presiona los precios hacia arriba en el mercado interno.

Cabe recordar, que también se ha visto ingreso de carnes de Brasil en las góndolas de algunos supermercados lo que también genera competencia como una política  que lleva adelante el gobierno actual sobre el libre mercado, y repercute en la producción local.

Panorama

Desde las carnicerías consultadas reconocen que el panorama “es complejo y multicausal”. Sin embargo, coinciden en que, más allá de los valores elevados, la carne vacuna sigue siendo “la vedette” de la mesa argentina, incluso en tiempos de ajuste. “El asado del domingo suele ser el clásico, se buscan precios, se arma combos y eso hace que el cliente aproveche. Pero también se vende en menores cantidades”, aclaró Rodríguez por último.

En Eldorado

Por otro lado, en Eldorado el último mes hubo un aumento sostenido de los distintos cortes de carne. Dependiendo del proveedor los aumentos se dieron en dos o más tramos, pero en su conjuro fue de aproximadamente un 18% en lo que va del 2026.

En un recorrido por carnicerías y  supermercados , El Territorio notó como resultado la confirmación de los fuertes aumentos: “Las subas fueron fuertes, nosotros el primer aumento lo absorbimos porque fue de solo el 3%, pero después vinieron otros y ahí ya tuvimos que trasladar a precios”, comenta el propietario de Supermercado Nico, en la ciudad Eldoradense.

“A pesar de esos aumentos no notamos una baja significativa en el consumo”, agregó y siguió: “Los cortes más vendidos por nosotros son lo que se conoce como pulpa, más que nada eso, los cortes de asado se venden, pero el consumo cambió, muchos cortes para milanesa y carne molida se venden en menor medida”.

El responsable de otra carnicería, Rubén Ortiz, dijo: “Tuvimos cuatro aumentos, primero un 5%, después otro 5%. Después otro más del 5% y ahora uno del 3%. Acá se venden entre 13 y 14 medias reses por semana, pero las ventas vienen en baja”, cerró.

El vacío tuvo subas de casi 90% en 3 meses

A finales del 2025, este matutino publicaba que para año nuevo el corte de vacío o tapa de asado se ubicaba el kilo en $14.000 y $15.000, según comercio o zona. Con los últimos aumentos registrados los precios, dependiendo de si la carne es de ternera o novillo, esos mismos cortes valen entre $25.000 y $28.000. Tomando los valores más altos ($15.000 y $28.000) la carne vacuna en esos cortes subió un 86% en tan sólo tres meses. Valores que no coinciden con los aumentos salariales de la actualidad.

Por otro lado, la aguja se encuentra alrededor de $14.000, la costilla entre $17.000 y $21.000 . La molida entre $13.000 y $15.000. Mientras tanto, la bola de lomo o nalga de ternera ese consigue entre $17.000 y $21.000 el kilo.

En cifras

$29.000

Hasta a $29.000 se consigue el corte de vacío o tapa de asado en la actualidad. Los cortes más económicos como molida o aguja parten de $13.000.

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