2026-02-13

Detuvieron a la hermana del penitenciario hallado con un disparo en la cabeza

La detención de Lidia Argüello fue concretada luego de que se determinara en los resultados preliminares de la autopsia, que Julio César sufrió un único disparo en la zona parietal derecha de la cabeza. Algo que complicó a la mujer fue que se halló un arma de fuego de similares características en la vivienda de la mujer.

La Policía de Misiones detuvo en la tarde de este viernes a Lidia Argüello, la hermana del penitenciario -Julio César Argüello (45)- que fue hallado en el interior de su vivienda de la calle Puerto Rico de Posadas, con una herida de bala en la cabeza y en un gran charco de sangre el pasado viernes 6 de febrero. El hombre falleció el último jueves en el hospital.

Mediante fuentes judiciales, El Territorio pudo reconstruir que la detención de la mujer fue concretada luego de que se determinara en los resultados preliminares de la autopsia que el penitenciario fehacientemente sufrió un único disparo en la zona del parietal derecho, ya que se encontró un proyectil calibre 32. Es decir, que fue víctima de una muerte violenta    

A esto se le suma que hay una grabación de video en la que se la ve llegar al domicilio de su hermano 20 minutos después de que él ingresara. Las mismas fuentes revelaron que sumado a estas dos cuestiones, lo que comienza a direccionar todos los caminos a las concretas sospechas hacia la familiar, es que cerca de las 14:30, por orden del juzgado de instrucción se allanó la vivienda de la mujer.

Como resultado, los efectivos lograron encontrar un arma de fuego de calibre 32 que habría sido utilizada para la comisión del disparo al penitenciario. Por ello, la causa ahora seguiría su curso como muerte dudosa, a la espera de otras pericias que determinarán si fue por causa de terceros. De confirmarse, Lidia es la principal sospechosa.

 

Denuncia

Como viene informando El Territorio, fue su propio hijo quien realizó la denuncia y contó que fue su tía -la ahora detenida- quien mencionó que lo encontró con una herida en la cabeza y abundante sangre en el lugar, por lo que solicitó asistencia médica inmediata. 

Una tomografía computada realizada en el nosocomio confirmó la presencia de esquirlas metálicas en el cráneo, compatibles con un disparo de arma de fuego. Debido a la complejidad del cuadro, los profesionales decidieron no intervenir quirúrgicamente y aguardar su evolución. Sin embargo, seis días después Argüello sufrió un fallo multiorgánico e hipertensión endocraneana refractaria que le provocó la muerte en la madrugada del jueves.

Por otra parte, se pudo consignar que al agente se le practicó la prueba de guantelete de parafina, que arrojó rastros de pólvora en sus manos. No obstante, ese resultado no es concluyente respecto a una eventual manipulación de un arma. También trascendió que Argüello poseía un revólver que pertenecía a su padre, el cual no fue encontrado en la vivienda.

Además, en la denuncia se expone que ante la revisión de la cámara de seguridad de una vivienda lindante al del fallecido, se pudo observar que Argüello llegó a su casa cerca de las 6:20, tumbó su portón de acceso y mientras lo levantaba para acomodarlo, gritaba frases como “váyanse de acá”.

A su vez, en las grabaciones se ve al hombre segundos después apoyarse sobre el cerco del vecino, hablar con alguien que no se ve y mirando para diferentes lados con nerviosismo. 20 minutos después se advierte la llegada de la hermana, quien denunció que lo encontró tirado en la casa y decidió llamar para pedir ayuda. Por otra parte, en el interior de la vivienda se encontró la sala desordenada, con el mantel levantado, la mesa corrida y con vasos sucios. 

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