Santino sigue sin rastro de enfermedad y regresa a Posadas: "Es nuestro regalo de Navidad"
Hoy es un día de emociones y buenas noticias: Santino Rzesniowiecki (7) volvió a dar negativo para el cáncer en el último aspirado de médula y como en sus últimos análisis de sangre sus valores se mantienen estables recibió el visto bueno de los médicos del Hospital Gutierrez de Buenos Aires de regresar definitivamente a Posadas.
Así lo compartieron junto a su mamá Natalia en su cuenta de Instagram donde toda una comunidad se alegró con ellos. En diálogo con este medio, Natalia indicó que se encuentran en la organización de la vuelta a la tierra colorada y la gestión de los pasajes con la obra social, pero que posiblemente en fin de semana o lunes ya estén por Posadas nuevamente.
“Su médula gracias a Dios volvió a salir negativa, sigue limpia, no hay enfermedad, que es lo que más anhelamos de todo corazón. Santi ya tiene siete meses del trasplante, nosotros nunca llegamos a los siete meses posterior a un tratamiento, entonces tenemos miles de emociones, es nuestro regalo, este es el regalo de Navidad, regalo de Reyes”, sostuvo, emocionada.
El último aspirado de médula que le hicieron a poco de volver a Buenos Aires y hoy tuvieron la noticia de que sigue sin rastro de células cancerígenas. Era lo que estaban esperando para decidir la vuelta porque en tres laboratorios que le habían hecho mantuvo estables sus valores y en otros tuvo una pequeña mejoría por lo que los médicos indicaron que ahora los controles hematológicos se hagan cada mes, en lugar de cada quince días como se venían haciendo.
“Nos dieron el ok de regresar a casa de manera definitiva y solamente tiene que viajar una vez al mes a Buenos Aires para tener los controles con ellos, así que estamos recontra contentos”, compartió Natalia y contó que ni siquiera había desarmado las valijas con la esperanza de que esta noticia llegara pronto.
Natalia reconoció que Santino está muy feliz de poder volver definitivamente a su hogar, reencontrarse con su papá, sus amigos del barrio y otros seres queridos, pero también está cansado porque desde su retorno a Buenos Aires este lunes estuvo de médico en médico.
Es una caricia para él porque le costó muchísimo al volver a Argentina separarse de su papá (que tuvo que volver a trabajar), y recientemente, volver a dejar Posadas después de las fiestas.
“Sinceramente a él le costó mucho, a los tres nos costó este regreso a Buenos Aires, tener que separarnos todos otra vez. A Santi le costó mucho más, teníamos que viajar lunes y el sábado ya lloraba, domingo lloraba, cada vez que se acordaba que iba a volver se largaba a llorar, viajó llorando, llegamos acá y llanto”, compartió.
Pero ella no perdía las esperanzas: “Pero todo el tiempo yo le decía ‘nos vamos a ir por pocos días porque vamos a volver’, pero con una promesa falsa porque no sabíamos qué iba a suceder realmente”.
Santino y Natalia estuvieron las últimas dos semanas en Posadas donde pasaron Navidad y Año Nuevo y se reencontraron con sus seres queridos, fue para ellos un bálsamo después de diez meses de haber abandonado su hogar y tras un largo tratamiento contra la leucemia en Singapur el año pasado.