Trump quiere que empresas de EE.UU. operen el petróleo
Estados Unidos secuestró a Maduro y Trump dice que dirigirá Venezuela hasta que haya una transición
Fuerzas militares estadounidenses lanzaron un ataque la madrugada de ayer contra varios puntos de Venezuela, entre ellos Caracas, la capital, y en una incursión terrestre secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa para llevarlo a Nueva York -donde arribó en la tarde-noche de Argentina- con el objetivo de mantenerlo cautivo allí.
El hecho fue confirmado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien además afirmó que “vamos a gobernar el país hasta el momento en que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata”. Agregó: “estamos allí ahora. Vamos a permanecer hasta el momento en que pueda tener lugar una transición adecuada”, y no mencionó cuánto tiempo se espera que requiera una transición del poder.
El ministro venezolano de Defensa, Vladimir Padrino, fue el primer funcionario de ese país en confirmar lo sucedido, y explicar que el secuestro de Maduro se dio junto a su esposa Cilia Flores. Desde la madrugada de ayer, corresponsales de distintos medios y agencias de noticias reportaron explosiones, cuyas ondas expansivas hicieron vibrar las puertas y ventanas de cristal de varios edificios.
Los ataques
Por su parte, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó tras el ataque que el hecho costó la vida a funcionarios, militares y civiles en los estados venezolanos de Aragua, Miranda y La Guaira. Aunque no se dieron datos oficiales sobre las pérdidas humanas y los daños materiales, reportes de la prensa venezolana dan cuenta de “un bombardeo a gran escala”. Por el lado de Estados Unidos, Trump en conferencia de prensa aseguró que no se lamentaron vidas humanas en las filas de su ejército, ni la pérdida de armamento y ni equipo táctico.
La emisora estatal Venezolana de Televisión (VTV) reportó el ataque a la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida comúnmente como La Carlota, en el centro de Caracas, donde mostraron tanques y autobuses destruidos en el interior del recinto militar tras el impacto de al menos tres misiles. También la multiestatal TeleSur informó sobre la destrucción de un tanque de defensa antiaérea, daños en dormitorios militares, estructuras colapsadas y cristales rotos, mientras equipos de emergencia trabajan en la remoción de escombros.
Ante esto, el gobierno venezolano declaró el “estado de conmoción exterior” en todo el territorio nacional, a través de un comunicado oficial. El Ejecutivo señaló que el decreto es una “medida de defensa nacional” y llama a la movilización popular bajo la consigna “Pueblo a la calle”.
El texto indicó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se encuentra desplegada para garantizar la soberanía y la paz. En línea con el pronunciamiento oficial, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yvan Gil, solicitó una reunión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, al denunciar que el ataque lanzado por Washington constituye una violación del Derecho Internacional.
También el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, denunció de manera categórica el “ataque criminal y terrorista” perpetrado por Estados Unidos con bombas y misiles contra el pueblo venezolano. Cabello calificó la agresión como un acto de cobardía al ser ejecutado contra zonas residenciales e infraestructura civil vital, como el sistema eléctrico, mientras la población dormía.
El dirigente bolivariano enfatizó que, tras 28 semanas de amenazas por parte de la administración Trump, esta nueva embestida busca sembrar desesperación, pero se ha topado con la madurez y la conciencia de un pueblo que no se deja amedrentar.
“Venezuela sabe que ha sido agredida y sabe lo que tiene que hacer. No caigamos en la desesperanza, tengamos toda la fe puesta y, al final de esta batalla, el pueblo de Venezuela saldrá victorioso”, concluyó.
El ataque de ayer es el paso siguiente al de un gran despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, frente de las costas venezolanas, que incluyó bombardeos contra supuestas “narcolanchas”, con más de un centenar de víctimas mortales, sobrevuelo de aviones de combate y un ataque sin confirmación oficial contra un muelle en territorio de Venezuela.
Gobernar desde EE.UU.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en conferencia de prensa durante el mediodía de ayer en Washington que Estados Unidos “administrará” Venezuela después tras el operativo para secuestrar a Maduro, y a su esposa. “No queremos involucrarnos en que alguien más entre y tengamos la misma situación que hemos tenido durante el último largo período de años. Así que vamos a administrar el país”, apuntó. “Estamos allí ahora. Vamos a permanecer hasta el momento en que pueda tener lugar una transición adecuada”, añadió Trump, quien no mencionó cuánto tiempo se espera que requiera una transición del poder.
Trump dijo que planea autorizar a los gigantes petroleros estadounidenses que tomen el control e inviertan en la infraestructura energética de Venezuela y que “empiecen a ganar dinero para el país”. Más tarde dijo que altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, trabajarán con un equipo para ayudar a administrar Venezuela.
Trump se negó a descartar la posibilidad de una mayor intervención militar estadounidense. “No nos asusta el despliegue de tropas”, aseveró. Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo en la conferencia de prensa que las tropas estadounidenses permanecerán en la región luego de los ataques a gran escala contra Venezuela y de la captura de Maduro. “Mientras estamos aquí esta mañana, nuestras fuerzas permanecen en la región en estado de alerta máxima, preparadas para proyectar su poder, defenderse a sí mismas y defender nuestros intereses en la región”, añadió.
La visión de analistas regionales
La intervención militar y extrajudicial de Estados Unidos a Venezuela durante la madrugada de ayer retrotrae a la región a los tiempos de la Guerra Fría, afirmó el académico argentino Patricio Giusto. Mientras, el experto brasileño Vinícius Veira, profesor de Relaciones Internacionales de la Fundación Armando Álvares Penteado (FAAP) y de la Fundación Getulio Vargas (FGV), afirmó que el bombardeo contra Venezuela y el secuestro de su presidente responden a una lógica de intervencionismo clásico orientado al control estratégico del petróleo, ahora ejecutado mediante operaciones militares quirúrgicas y tecnologías del siglo XXI. Así lo evaluó ayer el experto brasileño Vinícius Veira en una entrevista con la agencia Xinhua News.
Ambos analistas revisaron la situación. El argentino Giusto dijo que se trata de “el ‘Corolario Trump’ a la Doctrina Monroe no tiene componentes ideológicos. Bajo el amplio paraguas de la ‘seguridad nacional’ hace gala del doble estándar moral en el plano internacional y se basa en el interés estratégico y económico, en este caso, el acceso al petróleo venezolano”.
Sintetizada en la frase “América para los americanos” y concebida en diciembre de 1823 como principio rector de la política exterior estadounidense, la Doctrina Monroe establece que cualquier intervención en América de países ajenos al continente sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención de Estados Unidos. En tanto, el “Corolario Trump”, al que aludió el experto, es la reinterpretación contemporánea de la doctrina de 1823, históricamente utilizada para justificar la expansión de la influencia política, económica y militar estadounidense en América Latina.
“El precedente que sienta esta intervención militar y extrajudicial de Estados Unidos retrotrae a la región a los tiempos de la Guerra Fría, aunque sin bloques ideológicos con los que rivalizar, en un mundo más inestable y multipolar. Y una región dividida y vulnerable al extremo”, planteó el director del Observatorio Sino-Argentino.
Giusto, también profesor visitante en la china Universidad de Zhejiang, dijo que “cualquier país puede eventualmente ser el próximo objetivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Incluida la Argentina, el día que dejemos de ser un gobierno ‘amigo’ y haya intereses que lo ameriten”.
En tanto, para Veira esto “se trata de una nueva fase de intervencionismo, con objetivos económicos muy claros, especialmente el control de las reservas de petróleo, y no la promoción de la democracia”.
El académico sostuvo que esta estrategia combina elementos del siglo XIX y del siglo XX con herramientas contemporáneas. “Es una mezcla del intervencionismo clásico con drones, inteligencia y operaciones de precisión del siglo XXI, incluso sin autorización del Congreso estadounidense”, señaló.
Vieira comparó la acción en Venezuela con la invasión de Panamá de 1989, cuando fuerzas estadounidenses capturaron al entonces gobernante Manuel Noriega. “Ese es el antecedente más claro”, dijo, al recordar que ayer se cumplieron 36 años de la caída de Noriega.
“En Panamá hubo una invasión amplia, pero era un caso muy específico, porque el país contaba con bases estadounidenses y un peso estratégico central en la región”, explicó.
Según el profesor, el contexto internacional actual marca el fin del orden posterior a la Guerra Fría. “La era de la posguerra fría se terminó, no por debilidad de Estados Unidos, sino porque durante años optó por priorizar otras regiones fuera del hemisferio occidental”, afirmó. Vieira indicó que Washington retoma ahora una lógica inspirada en la Doctrina Monroe de 1823. “Es la combinación de los principios de Monroe con la visión política de Donald Trump: ‘América para los americanos’”, señaló.
El especialista definió esta política como un “intervencionismo quirúrgico”, debido a que “no son invasiones masivas como en el siglo XX. Son acciones puntuales, de bajo costo militar para Estados Unidos, pero con grandes efectos políticos en América Latina”.
“En este caso, el objetivo no es llevar democracia, como se argumentaba en el pasado, sino asegurar intereses estratégicos, especialmente energéticos”, subrayó Vieira. Para América Latina, el escenario plantea desafíos estructurales.
“Los países de la región no tienen cómo enfrentar militarmente a Estados Unidos, y el derecho internacional viene siendo vulnerado desde hace mucho tiempo”, advirtió.
Ante ese panorama, el académico consideró que los gobiernos latinoamericanos deberán buscar estrategias de acomodación y de agendas comunes para reducir riesgos. Finalmente, Vieira afirmó que la resolución de los asuntos venezolanos debería realizarse por las vías internas “y no mediante una intervención externa”, concluyó.
Milei festejó el operativo contra Maduro
El presidente, Javier Milei resaltó ayer el operativo militar de EE.UU. en Venezuela y al prestar declaraciones resaltó: “Estamos viviendo la caída de un dictador”. Ayer por la mañana una acción militar en Caracas capturó a Nicolás Maduro y su esposa. En declaraciones televisivas, el jefe de Estado tildó a Maduro de “terrorista y narcotraficante” y adelantó que ante Naciones Unidas, la Argentina tendrá “un apoyo total” a la moción de EE.UU.
El presidente afirmó sobre la situación de Venezuela: “Lo que hay que comprender es que significa la caída del régimen de un dictador que venía trampeando las elecciones y en la última elección fue derrotado muy fuertemente, y aún así quizo quedarse aferrado al poder. Estamos viviendo la caída de un dictador”.
“Pero la línea por la cual EE.UU. hace esta operación es porque Maduro es un narcoterrorista que tiene conexiones profundas, por ejemplo, con el partido socialista español. También ha tenido interferencias electorales en Argentina, en Colombia, en México y Bolivia”, agregó Milei.
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