Lo sostienen actualmente seis voluntarias
Rescatistas venden una rifa para saldar una deuda millonaria
El grupo de rescatistas Ayudando Gatos lleva una década trabajando en pos de la salud de los felinos maltratados y abandonados de la ciudad. No tienen refugio, pero asisten a los numerosos pedidos de ayuda que les llegan con entradas veterinarias para consultas, operaciones, internaciones y medicación en casos muchas veces extremos.
A raíz de todo este trabajo, las seis mujeres que integran esta comunidad se encuentran con una deuda que asciende a más de 3 millones de pesos en dos veterinarias que son las que les dan una mano en esta labor. Por ello llevan adelante la venta de una rifa que tiene el valor de un número por $6.000 y dos por $10.000; el primer premio es una PlayStation 5, el segundo un celular Xiaomi Redmi 15C y el tercero un bono de $50.000 en pastas Melegatti.
Pueden contactarlas a través de Instagram y Facebook o a través del número 376-4203134. Si no pueden ayudarles de esta manera, las organizadoras agradecen el aporte de cualquier suma al alias ayudando.gatos (cuya titular es Norma Edith Mladinic) o bien, compartiendo la información.
En principio la rifa se sorteará en vivo por Instagram el martes 6 de enero, pero si llegan a vender todos los números -aún les faltan 200- existe la posibilidad de que se haga antes.
Lamentablemente debieron suspender temporalmente las atenciones hasta poder pagar lo adeudado a las veterinarias en clínicas Dawa e Itatí, por lo que apelan a la solidaridad de la comunidad para poder llegar a su cometido.
“Lo que básicamente hacemos es ser un nexo entre las personas que encuentran algún animalito en la calle que no tiene hogar o que está accidentado, que está enfermito, que le pasa algo y necesita atención veterinaria pero no puede costear los gastos. Entonces nos escriben a nosotras”, contó a este medio Andrea Vera, una de las voluntarias.
Andrea relató que esta labor requiere de una cadena de personas solidarias y defensoras de los animales porque al no tener un refugio donde tenerlos hasta su recuperación deben apelar a otros para que les den tránsito.
“Ahí activamos para conseguir un tránsito responsable, alguien que lo pueda tener, que lo pueda cuidar, que pueda llevarlo a los controles, y posteriormente una vez que el animalito se recupera, lo ponemos en adopción”, acotó.
En ambas veterinarias las chicas tienen alcancías o planillas donde cualquier persona puede dejar su donativo para ayudar con las cuentas que se suman de las atenciones.
“Todas estas deudas que se van generando a partir de las cirugías, de los análisis y demás se saldan con la colaboración de la gente porque nosotras no tenemos ayuda de alguna entidad, no tenemos ningún tipo de retribución económica de ningún otro lado, si la gente no colabora, no tenemos como saldar esas deudas veterinarias”, remarcó Andrea.
Sin embargo, notó hace unos siete meses la gente colaboraba más, pero ahora eso disminuyó, quizás a raíz del contexto económico, aunque sostuvo que hay casos con los que se solidarizan más que con otros. “El tema es que se ve que está muy complicada la situación, hay mucha gente que rescata, que eso por un lado está bueno, pero ha bajado muchísimo el tema de las colaboraciones”, indicó.
Por ello hace meses que lo logran bajar el monto de la deuda y los casos siguen apareciendo y cada vez más complejos, incluso algunos perros también. No les da el corazón para decir que no ante un pedido de ayuda y sobre todo viendo el dolor de estos animales y la indiferencia de la que fueron víctimas.
“La deuda que tenemos supera ampliamente lo que nosotros tenemos la capacidad de recaudar. Gracias a Dios las veterinarias nos permiten continuar con la cuenta corriente, nunca nos dijeron, ‘no chicas, hasta que no cancelen todo no se puede seguir’, pero nos vimos obligadas a cancelar las entradas porque la verdad que estábamos superadísimas”, lamentó.
Las voluntarias del grupo confían en la solidaridad de las personas y que las ayudarán a llegar a su objetivo y cancelar la deuda con las veterinarias. Las seis emprenden esta organización desde el corazón, el amor por las mascotas y la convicción de que en el futuro haya más concientización para que el maltrato y el abandono ya no sean moneda corriente.