2025-12-31

Recomiendan evitar hisopos, secar bien el oído y no automedicarse

Otitis: tipos, síntomas y señales de alerta que requieren consulta

Otitis: tipos, síntomas y señales de alerta que requieren consulta.

Durante los meses de calor, el oído queda más expuesto a factores que favorecen inflamaciones e infecciones. El contacto frecuente con agua, la humedad persistente y ciertas prácticas de higiene inadecuadas generan un escenario propicio para la aparición de molestias que suelen intensificarse en esta época del año y motivan un aumento de consultas médicas.

“La otitis es la inflamación del oído y puede afectar distintas partes. Según la zona comprometida, hablamos de otitis externa cuando se inflama el conducto auditivo externo, otitis media cuando el proceso está en el oído medio, detrás del tímpano, y otitis interna o laberintitis, que es menos frecuente y se relaciona más con síntomas de equilibrio y audición”, señaló la médica especialista en Otorrinolaringología Macarena Glinka (matrícula profesional M05947).

En relación con la estacionalidad, indicó que la consulta varía según el momento del año y que durante el verano se observa un aumento marcado de los cuadros que comprometen el conducto auditivo externo, asociados al contacto prolongado con agua de pileta, mar o río, situación que favorece la inflamación y la infección de esa zona.

“En esta época del año, especialmente en verano, el tipo que se observa con mayor frecuencia en el consultorio es el que afecta el conducto auditivo externo, muchas veces relacionado con la exposición al agua y con maniobras inadecuadas de limpieza del oído, como el uso de hisopos”.

Respecto de las manifestaciones clínicas, la profesional precisó que estos cuadros suelen generar molestias localizadas que se intensifican ante el contacto directo con la oreja. En la otitis externa los síntomas más habituales son el dolor de oído, que suele aumentar al tocar o movilizar la oreja, la sensación de oído tapado, la picazón, el ardor, el enrojecimiento del conducto y en algunos casos secreción.

En cuanto a los grupos etarios, señaló que este tipo de inflamación se presenta con mayor frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes, especialmente durante los meses de calor, cuando aumentan las actividades acuáticas. “El tratamiento depende del tipo, de la causa y de la gravedad del cuadro. Puede incluir gotas óticas, analgésicos, antiinflamatorios y, en algunos casos, antibióticos por vía oral. En la otitis externa suele ser fundamental la limpieza adecuada del conducto auditivo, siempre realizada por el especialista, por eso es importante evitar la automedicación y consultar ante los primeros síntomas”, remarcó la otorrinolaringóloga.

Además, durante esta época del año también se observan otras afecciones del oído que generan molestias y requieren evaluación médica. “En verano son frecuentes los tapones de cerumen, las dermatitis del conducto auditivo, las infecciones por hongos y las irritaciones del oído producidas por agua contaminada o productos químicos”.

Ante la aparición de determinados signos, Glinka advirtió que es necesario consultar de manera inmediata para evitar complicaciones. Algunas señales de alerta son el dolor intenso o persistente, la fiebre alta, la secreción abundante o con mal olor, la pérdida súbita de la audición, los mareos o vértigo y la inflamación o el dolor detrás de la oreja.

Otitis media

En otra etapa del año, principalmente durante el otoño y el invierno, las consultas suelen vincularse a procesos que comprometen el oído medio y que se asocian con infecciones respiratorias altas como resfríos o cuadros gripales.

“La otitis media suele manifestarse con dolor de oído más profundo, sensación de presión o tapón, disminución de la audición y fiebre, especialmente en niños. En los más pequeños puede presentarse irritabilidad o llanto persistente y, en algunos casos, aparece secreción si el tímpano se perfora”, agregó la especialista.

Este tipo de afección es más común en niños pequeños, sobre todo entre los primeros meses de vida y los cinco años, debido a la inmadurez del sistema inmunológico y a las características anatómicas de la trompa de Eustaquio.

Por último, la especialista brindó recomendaciones generales para reducir el riesgo de infecciones del oído. “Para prevenir infecciones se recomienda evitar el uso de hisopos u objetos dentro del conducto auditivo, secar bien los oídos luego del contacto con agua y usar protección en personas propensas. También no se debe colocar gotas sin indicación médica y tratar de forma adecuada los cuadros de congestión nasal o infecciones respiratorias”. 

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