2025-10-08

Se celebró la quinta edición del evento en Posadas 

Encuentro Intercultural de Migrantes: Urgencia de la palabra y deuda estructural

La feria gastronómica y cultural en la plaza San Martín hubo reconocimiento a los docentes y al Ministerio de Educación de la Provincia como la institución pública con más empatía con los migrantes. La agenda del encuentro también evidenció algunos silencios y la necesidad de tender puentes para la integración y desarrollo pleno.

El fin de semana tuvo su cierre el V Encuentro Intercultural de Migrantes con la ya clásica feria cultural, artística y gastronómica en la céntrica plaza San Martín de Posadas, donde la calidez y el colorido de los aromas y sabores, la música y las vestimentas típicas se desplegaron en el paseo. Y también hubo reconocimiento para las instituciones y personas que acompañan con sensibilidad, empatía y compromiso a los migrantes.       

El evento motorizado por Arepa Viva, organización de apoyo al migrante, con la colaboración de instituciones no gubernamentales y colectividades se realizó por tres jornadas desde el jueves 2 al sábado 4. Los primeros dos días transcurrieron con conversatorios sobre la experiencia migrante, literatura, danzas y más en el Instituto Gutenberg, mientras que el sábado la cita fue al aire libre en la plaza.   

En la ceremonia de cierre y agradecimiento se otorgaron  reconocimientos a las personas por su ayuda humanitaria, a las instituciones públicas por su empatía y a la organización privada por su acompañamiento. Así obtuvieron las menciones la doctora Lidia Caballero y  Julián Seniuk por su vocación humanitaria y compromiso sostenido. La Congregación San Pedro como ONG y el Ministerio de Educación como la institución pública con más empatía y acompañamiento.   

Gran marco de público 

El licenciado José León Toro Mejías, referente de Arepa Viva e investigador de la temática migrante, contó a El Territorio que las jornadas del encuentro fueron muy ricas en intercambio de las experiencias de los migrantes y la feria de las colectividades en la plaza sucedió con gran marco de público que disfrutó de las propuestas culturales y la variedad de platos típicos de los distintos países. 

Con muchos puntos destacados para el trabajo en red por la mejora en la calidad de vida y en la integración de las personas migrantes, el encuentro también dejó al descubierto materias pendientes, sobre todo de las autoridades de migraciones.                  

“El telón del Quinto Encuentro Intercultural de Migrantes se ha cerrado en Misiones, dejando tras de sí no solo la resonancia de poemas y el aroma de cocinas diversas, sino también una profunda fisura en el discurso oficial sobre la migración”, reflejó y continuó que fueron tres días intensos, organizados con una voluntad titánica por el tejido social, “se erigieron como un espejo implacable que reflejó la vibrante riqueza humana de la provincia y, simultáneamente, la persistente, casi calculada, omisión de ciertas estructuras del Estado”, precisó.  
A lo que añadió: “Desde el Instituto Gutenberg hasta la Plaza San Martín, el encuentro tejió un relato que desafía las narrativas dominantes. En tiempos donde el discurso público tiende a criminalizar al migrante, este evento se erige como contracultura, como resistencia poética y política. Porque aquí, la palabra migrante no se pronuncia con sospecha, sino con gratitud”, expuso. 

De esta manera, hizo una síntesis de cada una de las jornadas, que se consigna textualmente a continuación.  

La Palabra como Refugio y Trinchera

Escritores de la talla de Rodolfo Torres, Sonia Couto, María Alejandra Labrambe y Osvaldo Frías, junto a voces cruciales como Nélida Wisneke (comunidad afrodescendiente) y el suscrito José León Toro Mejías (poeta migrante), se demostró que la literatura es el primer registro, el más El jueves 2 de octubre, el Instituto Gutenberg se transformó en un crisol donde la identidad y la pertenencia dejaron de ser conceptos abstractos para materializarse en la literatura. Bajo el lema “Misiones abraza culturas migrantes”, la tarde fue un acto de resistencia poética. honesto, de los “caminos migrantes”. La emoción del público no fue mero sentimentalismo; fue el reconocimiento de que en esos versos y microcuentos se cifraba la memoria viva de la provincia, esa que se niega a ser domesticada, ofrecieron textos que no solo narran, sino que denuncian, sanan y celebran. La Jornada, impulsada por el compromiso de Arepa Viva, Congregación San Pedro, Sociedad Argentina de Escritores filial Misiones (Sadem) y diversos artistas, evidenció una premisa ineludible: el poder radica en la capacidad de nombrar la realidad. La letra se convierte en trinchera cuando la estructura silencia o simplifica la complejidad del desarraigo y el restablecimiento de la pertenencia. Los artistas invitados Balínt Cristof, Ivette Christof Repassy, aportaron una dimensión estética que convirtió el escenario en un crisol de culturas. El público respondió con emoción genuina, como si cada verso fuera una frontera derribada.

Voces que Conectan, Ausencias que Fracturan

En tanto, la jornada del viernes, se desarrolló el conversatorio “Historias y relatos de migrantes: historias que conectan, voces que unen”, donde se elevó el debate a una dimensión de compromiso cívico ineludible. Migrantes de Nicaragua, México, Colombia, Japón, Venezuela y de la histórica comunidad sirio-libanesa, ofrecieron testimonios conmovedores, potentes y reveladores. Desde la fuerza y el dolor del periplo latinoamericano hasta la profundidad histórica y la resiliencia de las memorias japonesas y sirio-libanesas, cada relato fue un documento humano invaluable. El profesor Alejandro Méndez, representando la voz autóctona, ancló el encuentro en la tierra originaria, recordando que toda historia de migración se superpone a una preexistente de desplazamiento y pertenencia. 

Sin embargo, en la mesa institucional, la crónica se tiñe de crítica estructural. Mientras el tejido social -Arepa Viva, la Iglesia Luterana Unida, Defensoría Federal, Cruz Roja, CAREF, Rotary I club Abriendo Fronteras y el Estudio Jurídico Ocampo&Montenegro y la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Misiones, representada por el Subsecretario de Desarrollo y Seguimiento Normativo y la responsable del Área Migrante-, se hacía presente en una muestra ejemplar de acción subsidiaria, se lamentó, por segunda vez consecutiva, la ausencia de la Dirección Nacional de Migraciones. Esta reincidencia no puede interpretarse como un simple error de agenda. Es, en una lectura sociológica profunda, la manifestación de una distancia institucional y un desinterés sistémico que relega la problemática migratoria a la órbita de la caridad o el activismo, en lugar de asumirla como una política de Estado prioritaria y de derechos humanos fundamentales. ¿Qué significa que el ente rector del Estado se ausente del diálogo cuando se trata de sus propios ciudadanos migrantes? 

Reconocimiento, Empatía y la Necesidad de Reformatear la Identidad

La jornada central del sábado fue una fiesta de los sentidos, feria gastronómica, artesanías, danza, canto de cada colectividad, artistas locales invitados y reconocimientos, coronó el Encuentro. Más allá de la celebración gastronómica y artística, fueron muy significativos la distinción a la Dra. Lidia Caballero y al Dr. Julián Seniuk por su vocación humanitaria y compromiso sostenido. Asimismo, el reconocimiento a la Congregación San Pedro por ocho años de apoyo incondicional subraya una verdad incómoda: la sociedad civil, a través de sus ONG, es la que históricamente ha sostenido el peso de la garantía de derechos ante las fallas del aparato estatal. Una encuesta aplicada entre migrantes reveló que el Ministerio de Educación es la entidad más empática. No analizamos el discurso de los entes, si no la actuación de sus funcionarios en este caso las maestras y maestros que con suma abnegación en cada aula practican la pedagogía de salud social a favor de la integración. El ministro Ramiro Aranda recibió el reconocimiento junto a un proyecto educativo -Pedagogía del Encuentro y la Inclusión- elaborado por los profesionales de Arepa Viva, que propone trabajar la migración en contextos escolares. Sugiere que la transformación comienza en la base, en el espacio pedagógico donde la memoria y la deconstrucción de prejuicios aún son posibles. Porque la inclusión no se decreta: se enseña. 
El éxito del Quinto Encuentro, confirmado por la positiva recepción mediática, radica en su capacidad de construir, redescubrir y reformar la identidad cultural de Misiones. En ese sentido no fue solo una celebración, fue una interpelación. En un país donde la migración interna y externa ha sido motor de desarrollo, ¿por qué persisten las barreras simbólicas, legales y culturales? ¿Por qué se sigue exigiendo al migrante que demuestre su valor, cuando su sola existencia ya enriquece? La interculturalidad no es una consigna. Es una práctica política que exige revisar estructuras, desmontar prejuicios y construir nuevas narrativas. Este Encuentro lo hizo; con poesía, testimonios, comida, con abrazos. Y sobre todo, con una ética del cuidado que desafía la lógica del descarte.
(...) En tiempos de muros y discursos de odio, Misiones eligió abrir sus puertas. Y lo hizo con arte, con memoria, con justicia. Que este Encuentro no sea una excepción, sino el inicio de una política cultural que reconozca que migrar no es huir: es construir. Porque como dijo uno de los poetas del evento: “Migrar es sembrar en tierra ajena, y verla florecer como propia.” 

 

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