Un viaje primaveral por los pueblos del silencio
Viajar por la Costa Riojana en primavera es como abrir una ventana a un cuadro vivo. La ruta se desliza al pie del cerro Velasco y cada curva regala una postal distinta: nogales cubiertos de brotes verdes, parras que despiertan, acequias que murmuran al costado del camino. Los pueblos se suceden como cuentas de un collar antiguo: Aminga, con su iglesia blanca y su aire de capital de la Costa; Anillaco, donde los frutales perfuman el aire; Chuquis, guardián de historias ligadas a la independencia; Pinchas, Los Molinos y Las Peñas, que invitan a detenerse en la calma de sus calles
Aquí la primavera no se anuncia con grandes gestos, sino con detalles sencillos que lo transforman todo: balcones repletos de flores, plazas sombreadas y casonas de adobe que parecen recién pintadas por la luz dorada del sol riojano. Para quienes viajan desde el Litoral, este rincón del noroeste argentino ofrece un contraste fascinante: de la selva verde y húmeda a un paisaje serrano donde la tierra colorada se mezcla con el celeste profundo del cielo.
La Costa Riojana, ubicada en el departamento Castro Barros, es un recorrido que serpentea por la Ruta Nacional 75, bordeando las estribaciones de la Sierra de Velasco. Este trayecto conecta una serie de pequeños pueblos que, en primavera, se visten de colores vibrantes y ofrecen una experiencia única para los viajeros.
Los Molinos
Comenzamos nuestro viaje en Los Molinos, un pintoresco pueblo con más de 300 años de historia. Su iglesia de San José, construida en 1894, y el olivo cuatricentenario que adorna la plaza principal, son testigos de su rica tradición. En primavera, los campos circundantes se llenan de flores silvestres, creando un paisaje idílico para los amantes de la fotografía y el senderismo. Rico en tradiciones ancestrales, Los Molinos continúa celebrando las fiestas introducidas en el pasado, destacándose entre ellas el Carnaval de La Plaza por su colorido, alegría y creatividad.
Anillaco
A pocos kilómetros al sur, Anillaco se destaca por su producción vitivinícola. A la vera del camino de entrada, plantaciones de vid, olivo y frutales preludian las delicias artesanales que el visitante podrá degustar y adquirir en el pueblo: vinos exquisitos; variedad de dulces de membrillo, tomate y zapallo; alfajores de miel de caña; nueces confitadas; aceitunas; cebollitas en aceite; higos verdes en almíbar.
Las bodegas locales ofrecen recorridos guiados donde se puede aprender sobre el proceso de elaboración del vino y degustar variedades como el malbec y el torrontés. Un ejemplo es la Bodega Las Carolinas (se puede ubicarlos en Instagram) que abren de lunes a domingos de 10 a 18: con ventas, degustación, visitas Gguiadas y más. El número de contacto es 3804366743.
Aminga
Continuando hacia el sur, llegamos a Aminga, que luce sus casonas antiguas, sus bodegas de vinos regionales, un magnífico camping donde distraerse en contacto con la naturaleza, y una granja solidaria dedicada a la elaboración de lácteos, embutidos y otros productos que servirán de alimento en los comedores comunitarios de la zona.
Quintas de naranjos, nogales y palmares suman atractivo a este pintoresco pueblo de La Rioja donde el visitante puede aprender las artes de la vendimia y la molienda.
Frente a la plaza principal, la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced conserva aún las ruinas de la capilla original. En tanto, cada 31 de diciembre Aminga se viste de fiesta para celebrar el Tinkunako de gran colorido y despliegue.
Chuquis
Más al sur, Chuquis ofrece un viaje al pasado con su arquitectura colonial y calles empedradas. Se encuentra aquí un dique y el Museo Castro y Barros, puntos de interés histórico. En primavera, el clima templado y los jardines florecidos hacen de este lugar un destino encantador para los viajeros interesados en la historia y la cultura local. En él se conserva la casa natal del Presbítero Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, quien fuera representante riojano en el Congreso de Tucumán de 1816, hoy convertida en un interesante museo.
Pero si existe un atractivo en este lugar lo es el Complejo Rupestre “Piedra Pintada”, interesante hallazgo desbordante de historia y cultura. La cascada Yacurmana y un acogedor camping con piscina suman belleza y frescura a este pedacito de La Rioja.
Pinchas
Pinchas, conocido por su producción de frutas como duraznos y manzanas, es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza. En primavera, los huertos se llenan de flores, y los visitantes pueden participar en actividades de cosecha y degustación.
La hospitalidad de sus habitantes y la belleza del paisaje hacen de Pinchas una parada obligatoria en este recorrido. Otros atractivos relevantes son el Dique de Pinchas, el Algarrobo Histórico a cuya sombra descansara Manuel Belgrano y la Iglesia de San Martín Arcángel. Se ubica a 80 kilómetros de la capital riojana.
Agua Blanca
Agua Blanca es un pequeño paraje que destaca por su tranquilidad y belleza natural. En primavera, los arroyos y cascadas cercanas ofrecen un espectáculo de agua y vegetación.
Entre sus atractivos irresistibles es válido destacar los deliciosos vinos pateros y dulces caseros fabricados en la mayoría de las casas de familia; la capilla de San Isidro Labrador y el Bosquecillo, un paraje que hace gala de sus vertientes de agua entre las piedras y una tupida y añosa arboleda.
Las Peñas
Finalmente, llegamos a Las Peñas, un pueblo que combina historia y naturaleza. Su iglesia de San Rafael Arcángel, construida en 1964, y los restos de hornos de cal en las cercanías, son testigos de su pasado. En primavera, el paisaje se transforma con la floración de los árboles y la llegada de aves migratorias, ofreciendo un espectáculo natural único.
Las Peñas ostenta apenas algunas casitas construidas sobre enormes peñones de granito y emplazadas en derredor a la plaza y la iglesia que congrega a los lugareños. La zona supo basar su economía en la producción de cal, actividad que ha dejado erigidos como reliquia del pasado los hornos que se usaban a principios del siglo XX.
Se ubica a 55 kilómetros de La Rioja capital tentando a lanzarse por este circuito de encanto desconocido.
La Costa Riojana en primavera es un destino que ofrece una combinación perfecta de historia, naturaleza y cultura. Cada pueblo, con su particular encanto, invita a los viajeros a detenerse, explorar y disfrutar de la serenidad que caracteriza a esta región.
En cifras
$82.615
El refugio Anillaco está ubicado en Anillaco. El departamento tiene jardín y estacionamiento privado. El aeropuerto más cercano es el de La Rioja.
$92.909
Los Abuelos está ubicado en Anillaco y tiene alojamiento con un jardín, salón compartido, un bar, wifi gratis y vista al jardín. Con información turística.
$90.844
Hotel Pucara Y Rent A Car está ubicado en La Rioja y ofrece un bar. Los huéspedes tienen a disposición un hidromasaje y servicio de alquiler de autos.