La situación crítica trascendió a nivel nacional con cierres en todo el país
Caída del consumo entre un 40% y 50% en panaderías de Posadas y zonas aledañas
La recesión, la pérdida del poder adquisitivo y salarios casi sin incrementos lastiman el consumo desde hace meses en la Provincia y en todo el país. Tal como lo viene manifestando El Territorio, el consumo masivo ha caído a grandes escalas. Esta situación también se da con bajas en otros rubros como indumentaria, electrodomésticos y construcción. En este caso, el sector panadero sigue la misma línea y decreta un panorama muy crítico. “Hay un cambio de consumo a modo de cuidar el bolsillo y es la primera vez que tardamos tanto en recuperarnos de una caída. Si bien hay temporadas de bajas por una cuestión cíclica, acá falta flujo de plata que se fuga hacia otro lado (extranjero) y además salarios que no acompañan subas”, planteó el referente del sector panadero, Omar Acosta.
Por su parte, Sergio Petri, empresario del rubro panadero también ratificó que la situación es compleja y añadió: “Estamos pasando un momento delicado con pérdida de puestos de trabajo y una baja en la producción del 50%”.
En este marco, destacan el Ahora Pan como herramienta importante para que el consumidor pueda acceder al kilo del pan francés a un precio moderado.
Situación crítica
Petri relató que sumado a la caída de ventas que impacta en la reducción de puestos de trabajo y apunta a sostener fuentes de empleo, “tenemos más de 500% de aumento de costo energético, incremento general en todos costos fijos cómo alquiler, gas, agua, comunicación, y combustible”. Agregó que actualmente “estamos buscando nuevas estrategias para afrontar la situación”. El empresario planteó que “hoy más que nunca el plan es sostenerse y no perder más puestos de trabajo”.
Por su parte, el presidente del Centro de Industriales Panaderos de Posadas, Acosta detalló en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7 que no está seguro de las cifras que trascendieron en el marco nacional y que se comunicó recientemente con el Centro a nivel nacional para tener datos precisos de la situación de panaderías que han cerrado en el último tiempo en Misiones. “En Posadas, hasta el momento y los datos que tengo han cerrado cuatro pero podrían ser más. Es el conocimiento que tengo por andar constantemente por la calle y en diálogo con otros colegas del rubro”, mencionó.
Caída del consumo
En el marco nacional el presidente del Centro de Panaderos de la provincia de Buenos Aires, Martín Pinto, también trazó un panorama alarmante sobre la crisis del sector panadero y el impacto de la recesión. Según detalló, en los últimos 18 meses cerraron 14.000 panaderías en todo el país, reflejo de un escenario en el que “solo seis de cada diez máquinas están encendidas” y la producción se redujo a la mitad. Al respecto, su par local indicó que solicitó a la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa) esclarecer esos números para brindar una mayor precisión del panorama local en la Provincia. “Es un momento crítico que está pasando, la venta ha bajado mucho y no se recupera. Si bien el rubro tiene temporadas altas y bajas, como en verano por ejemplo que baja un 20%. En este último verano o hasta la fecha bajó hasta el 40%”, sostuvo. También expresó que la venta sigue siendo muy baja en kilos y comparó con la pandemia por Covid-19, “que el comprador no salía porque estaba encerrado y ahora el tema es la plata, no llegamos a recuperarnos”.
“Tuvimos un invierno frío, corto pero frío en fin y las ventas que hubo no detectamos la recuperación. Nos preocupa el verano. Estamos en septiembre y falta poco para los meses de calor donde la gente se va de la ciudad. Si ahora hay menos ventas, no sé qué nos espera para esta temporada”, agregó.
Seguidamente, indicó que “han pasado muchas crisis y todas se han superado”. Sin embargo, recordó que en 40 años en el rubro, y con varios golpes como reducción de personal o disminuir costos para sostenernos, “esta crisis está siendo más larga de lo que se esperaba y está costando más”. “Esto no está sucediendo solo con las panaderías. Si bien nuestro producto es un producto esencial, como es el pan, y si se está mermando la venta en este producto. Hay que imaginarse cómo están aquellos que no son esenciales. Esto lleva una cadena, si yo no vendo pan no compro zapatos, si no vende zapatos no compra pan, y así sigue la cadena. Falta consumo y hace años pasó que la gente iba de compras a Encarnación y gastaba su plata del otro lado, y está sucediendo nuevamente”, analizó el panorama general del comercio local.
Cambio de consumo
El industrial panadero habló que debido a la pérdida del poder adquisitivo existe un cambio en el consumo, el consumidor compra menos y también compra lo más saludable. “Se ha volcado otro tipo de panes, como son integrales o con semillas y otros más saludables”. Explicó que -para él- el pan más saludable realmente es francés, “pues es un pan que tiene agua, harina y sal, nada más, no contiene grasas agregadas. En cambio, cualquier tipo de pan que tiene harina integral o semillas va con grasas agregadas”.
Por otro lado, la nueva tendencia se da en que el consumidor mermó en las unidades: “Pide seis pancitos o cuatro, incluso compra facturas por unidad y no por docena como años atrás”.
Ahora Pan
El "Ahora Pan" es un programa de Misiones que establece un precio máximo para el kilo de pan francés o similar, con el objetivo de mantener un valor accesible para los consumidores misioneros. Hasta el 15 de septiembre de 2025, el precio tope se mantiene en $2.400 por kilo. El programa cuenta con revisiones periódicas para ajustarse al contexto económico.
“Es un trato muy especial y de mucho éxito. El esfuerzo es del sector y también del Gobierno, de ambas partes, en un contexto donde los insumos subieron constantemente y no ganamos ni más ni menos. Incluso estamos 25% por debajo de lo que se vende en otros lados del país. Es un beneficio importante para el consumidor y sí contribuye con las ventas”, confirmó Acosta al ser consultado por el programa provincial.
Relató que el Centro participa de la Federación (Faipa) y que se ha llevado nuestro contrato, el convenio a Buenos Aires, “porque muchos me han pedido para poder incorporarlo, y no han tenido suerte”.