Mamá Tola abrió las puertas de su casa para celebrar el Día del Niño en San Isidro
La lluvia amenazaba con arruinar la fiesta del Día del Niño en el barrio San Isidro de Posadas, pero para Mamá Tola -la abuela del barrio San isisdro- no había excusas. Había preparado todo: el chocolate caliente, la comida, las medialunas, los panes, los regalos. Suspenderlo no era una opción.
“Yo decía, '¿cómo voy a suspender?' Si ya estaba todo listo y la gente había colaborado. Entonces puse en el grupo de Whatsapp: vengan todos a mi casa”, contó emocionada.
Y así fue. Su hogar se llenó de risas y de niños que, amontonados, encontraron un refugio cálido para celebrar. “Aunque estábamos muchos, no importaba. Lo importante era que los chicos comieran, tomaran el chocolate y se llevaran su regalo”, mencionó.
Mamá Tola organiza estas celebraciones desde hace tres años, siempre a pulmón. “Siempre soñé con que alguna empresa diga: yo aporto tanto y quédese tranquila. Pero aunque no haya un padrino fijo, la gente colabora, y eso alcanza”, expresó.
Este año, la fecha tuvo un condimento especial: coincidió con su cumpleaños. Ella había decidido no festejarlo el 24 de agosto para volcar toda su energía en los chicos. Sin embargo, la sorpresa llegó sola: “De repente un grupo apareció con carteles y me cantaron el cumpleaños. Me puse tan contenta, tan feliz… Fue un regalo de Dios”, relató contenta.
El barrio entero acompañó con donaciones y manos solidarias. Familiares y otros vecinos se encargaron de que nada faltara. El resultado fue una fiesta cargada de afecto, donde cada niño salió con una sonrisa y un obsequio en las manos.
“Yo también estoy feliz porque ellos están felices. Gracias a Dios no me faltó nada”, concluyó Mamá Tola, con la certeza de que, una vez más, su casa se convirtió en un hogar para todos.