Guía para encontrarse con los gigantes del mar
Cada año, entre mayo y diciembre, el Golfo Nuevo se transforma en un escenario natural de belleza imponente: la temporada de la ballena franca austral en Puerto Madryn y la Península Valdés. Estas gigantes marinas llegan hasta aquí atraídas por un ecosistema idóneo para aparearse, dar a luz y alimentar a sus crías, ofreciendo uno de los espectáculos de fauna más impactantes del mundo.
Desde la costa de Puerto Madryn, especialmente en la Playa El Doradillo, se pueden avistar hembras y ballenatos nadando a apenas metros de la orilla, un encuentro íntimo y gratuito impulsado por la marea alta.
Para quienes desean vivir una experiencia aún más cercana, las embarcaciones autorizadas que parten de Puerto Pirámides ofrecen excursiones matutinas de alrededor de 90 minutos, con avistajes a corta distancia y observación de saltos, golpes de cola y crías alimentándose.
Península Valdés, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1999, protege el mayor núcleo reproductor de estas ballenas en Argentina —más de 2.000 ejemplares catalogados— y se destaca como uno de los destinos globales más reconocidos para el avistamiento responsable de fauna marina.
Y aunque Misiones esté a varios kilómetros, es importante descubrir por qué este rincón del sur argentino no sólo inspira con su naturaleza, sino también enseña sobre la importancia de cuidar este santuario para las generaciones futuras.
¿Cómo llegar desde Misiones?
Puerto Madryn se encuentra en la provincia del Chubut, sobre la costa del Golfo Nuevo, mientras que la Península Valdés está a unos 100â¯km al noreste, accesible por ruta pavimentada desde Madryn.
Desde Posadas o cualquier ciudad de Misiones, se puede volar a Buenos Aires y conectar con un vuelo doméstico hasta el Aeropuerto El Tehuelche, ubicado a apenas 5â¯km del centro de Puerto Madryn. También se puede llegar por tierra con auto o remis: desde Trelew se toma la RNâ¯3 hasta Madryn y luego el desvío hacia Península Valdés.
Alojamiento: El Rayentray Puerto Madryn Hotel, un cuatro estrellas frente al Golfo Nuevo, ofrece spa, restaurante, café literario y piscina climatizada: ideal si se busca comodidad tras la travesía mula a la Patagonia.
Para presupuestos más económicos, hay hosterías o cabañas desde aproximadamenteâ¯$11.500 aâ¯$16.000 por noche, dependiendo de categoría y temporada
Río Negro.
Qué comer: La gastronomía de Puerto Madryn, es famosa en todo el país. Es un placer degustar los platos típicos, a base de pescados y mariscos o el aclamado cordero patagónico en sus variantes, guisado o como es costumbre en la Patagonia, a la estaca.
Vieiras, langostinos, navajas, salmón blanco, son algunos de los productos locales que se destacan y que no podés dejar de probar. La torta galesa y otras delicias como chocolates (los de colitas de ballenas son un atinado souvenir) o alfajores, se consiguen en los delikatessen y negocios céntricos.
Para beber en los últimos años hubo una gran producción de cerveza artesanal con varias opciones y espirituosas como el gin, con propuestas de autor.
Avistaje desde la costa: Desde el centro de Puerto Madryn podés ver ballenas desde la costanera o el Muelle Luis Piedrabuena, especialmente con binoculares y durante la marea alta.
En la Península Valdés (Puerto Pirámides): En Puerto Pirámides vas a encontrar cabañas y hosterías pequeñas. Aunque los precios exactos varían, suelen ser comparables a Madryn. La ventaja de quedarse acá es la cercanía a las embarcaciones que salen a las excursiones desde la costa
Dónde comer: La villa ofrece restaurantes que sirven pescados y mariscos frescos locales, así como cordero patagónico. Además, algunas excursiones combinan traslados con gastronomía local integrada al paseo.
Avistaje embarcado: Las lanchas autorizadas parten desde Puerto Pirámides. Las salidas duran alrededor de 90 minutos y permiten observar a las ballenas desde pocos metros en promedio – incluso cuando pasan bajo la embarcación. Se hacen entre cuatro y cinco salidas diarias, generalmente por las mañanas cuando el mar está más tranquilo.
Tarifas temporada 2025: adultos $125.000 en temporada baja (hasta 31/8) y $150.000 en temporada alta (desde 1/9) – sin incluir la entrada al Área Natural Protegida Península Valdés, que cuesta $10.000 para residentes argentinos.
Hacia el mar y sus gigantes
Ver ballenas francas australes en Puerto Madryn y Península Valdés es mucho más que una postal imponente; es un encuentro íntimo con una especie que ha sobrevivido a décadas de explotación y que hoy depende de nuestra responsabilidad para seguir avanzando en su recuperación. Estas aguas, que entre junio y diciembre reciben a cientos de madres y crías, son un santuario vivo que espera ser visitado con respeto y sensibilidad.
Este rincón del Atlántico Sur representa uno de los máximos ejemplos de ecoturismo consciente: una actividad donde la observación de fauna marina no sólo genera ingresos locales, sino que educa y promueve la conservación. Puerto Madryn, a través de iniciativas como las presentaciones en la Bioferia 2025 o la gigantografía educativa en el muelle Piedrabuena, ha sido capaz de transformar el turismo en una herramienta activa de protección ambiental.
Para agendar
Reservá con anticipación, especialmente entre septiembre y noviembre, cuando hay más presencia de ballenas y los alojamientos se agotan rápido al subir precios.
Consultá los horarios de marea alta para planificar tu visita a Playa El Doradillo o Las Canteras, donde vas a ver ballenas nadando muy cerca de la orilla.
Llevá efectivo para pagar la entrada al Área Natural Protegida Península Valdés y posibles peajes o remises.