Se suelen mezclar con alcohol o tomar en ayunas para entrenar
Advierten sobre los riesgos del consumo excesivo de bebidas energizantes
El consumo de bebidas energizantes aumentó significativamente en los últimos años, especialmente entre los jóvenes y deportistas que las utilizan como preentreno. Sin embargo, su ingesta sin control puede generar riesgos graves para la salud. Existen numerosos reportes de personas que sufrieron paros cardíacos o complicaciones cardíacas tras ingerir estos productos. Mezclado habitualmente con alcohol, no son extrañas las visitas, especialmente por parte de jóvenes, a emergencias por sus efectos nocivos. Según especialistas, su composición incluye estimulantes como cafeína, taurina y ginseng, sustancias que pueden alterar la función cardíaca y, por lo tanto, recomiendan mantener hábitos saludables para mejorar el rendimiento físico en lugar de consumir estos productos.
En este contexto, el cardiólogo Jorge Aguirre (M04511) advirtió sobre los peligros que conlleva su consumo sin supervisión médica. “El consumo de energizantes no es recomendable para cualquier persona, incluso aquellos que aparentemente están sanos pueden sufrir consecuencias adversas. Estas bebidas contienen sustancias que estimulan el sistema nervioso y pueden afectar el umbral de excitación de las células, incluyendo las del músculo cardíaco. En personas con predisposición, esto puede generar arritmias o incluso paros cardíacos”.
Asimismo, el profesional detalló que cada organismo reacciona de manera distinta a los estimulantes. Algunas personas pueden tolerar altos niveles de cafeína sin inconvenientes, mientras que otras presentan síntomas adversos con una dosis mínima. Ante esto, el cardiólogo detalló que esto se debe a las características de cada individuo, es decir, la respuesta única que tiene el cuerpo ante ciertos compuestos. Además, en individuos con enfermedad coronaria, el aumento de la frecuencia cardíaca provocado por estas bebidas puede alterar la oferta y demanda de oxígeno en el corazón, incrementando el riesgo de eventos cardiovasculares.
“El uso de energizantes antes del entrenamiento es una práctica extendida, pero puede ser peligrosa. Estos productos pueden elevar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, además de estimular el sistema nervioso. Si bien esto puede dar la sensación de mayor energía y resistencia, también aumenta la probabilidad de lesiones musculares y, en casos extremos, puede desencadenar arritmias o infartos”, señaló Aguirre.
Más efectos adversos
De igual forma, el cardiólogo comparó los efectos de estos estimulantes con los de algunas drogas ilícitas, como la cocaína, que también pueden provocar alteraciones en el ritmo cardíaco. El consumo excesivo de alcohol puede generar daños en el músculo cardíaco, lo que, combinado con el uso de energizantes, eleva aún más los riesgos para la salud.
“Cuando una persona consume energizantes en ayunas, el cuerpo reacciona aumentando la producción de catecolaminas para generar energía. Esto, sumado a los estimulantes presentes en la bebida, potencia la activación del sistema cardiovascular, lo que puede derivar en arritmias y otras complicaciones cardíacas”, indicó el cardiólogo. El organismo necesita un nivel adecuado de glucosa para mantener sus funciones, y en ausencia de alimentos, se activan mecanismos para obtener energía de otras fuentes. Este proceso, combinado con el consumo de energizantes, puede generar un estímulo excesivo en las fibras del músculo cardíaco, aumentando el riesgo de eventos adversos.
“No existe una dosis segura para el consumo de energizantes. Cada persona tiene un umbral de tolerancia distinto, por lo que lo más recomendable es evitarlos. Además, muchas personas desconocen que tienen predisposición a enfermedades cardíacas hasta que sufren un evento grave”.
Por último, el cardiólogo destacó la importancia de la prevención y la consulta médica ante cualquier síntoma ya que muchas personas “aparentemente sanas” sufren algún evento por tener una enfermedad de base que desconocen. En algunos casos, el consumo de estos estimulantes puede provocar fibrilación auricular o aleteo auricular, tipos de arritmias que, aunque no siempre son mortales, pueden causar descompensaciones y requerir internación. En situaciones más graves, pueden desencadenar arritmias ventriculares, que pueden llevar a un paro cardíaco.
Energizantes y deportes
Por su parte, Gabriela Flores, médica traumatóloga y secretaria de Deportes y Desarrollo Humano, añadió que las bebidas energizantes pueden incrementar temporalmente la resistencia y reducir la percepción del esfuerzo debido a su contenido de cafeína y otros estimulantes. No obstante, coincidió que su consumo también puede elevar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que representa un riesgo en ciertas condiciones.
También mencionó que, en contextos de entrenamiento de alta intensidad o temperaturas extremas, la combinación de energizantes con factores de riesgo como el tabaquismo o el consumo excesivo de cafeína incrementa la probabilidad de eventos adversos al organismo.
Además, agregó que estos productos pueden incrementar la liberación de cortisol, lo que, si bien puede mejorar el metabolismo y el rendimiento en el corto plazo, genera fluctuaciones energéticas que pueden derivar en hipoglucemias reactivas.
De la misma manera, la secretaria de Deportes y Desarrollo Humano aseveró que la diferencia entre la cafeína contenida en bebidas energizantes, suplementos deportivos y café radica en la dosificación y los componentes adicionales. Según detalló, los suplementos permiten un control más preciso de la cantidad de cafeína ingerida, sin aditivos innecesarios.
En cambio, indicó que los energizantes combinan cafeína con azúcares, taurina y otros compuestos que pueden potenciar su efecto estimulante, aumentando al mismo tiempo el riesgo de efectos secundarios. En contraposición, destacó que el café proporciona cafeína de forma más gradual y sin ingredientes artificiales, lo que lo convierte en una alternativa más segura.
En sintonía, la médica comentó que el uso de energizantes en entrenamientos de alta intensidad puede provocar un aumento en la percepción de ansiedad o estrés, afectando la toma de decisiones y la coordinación motora. A su vez, resaltó que su consumo acelera la deshidratación, especialmente en ambientes calurosos, y aumenta el riesgo de colapsos cardiovasculares. En este sentido, recomendó priorizar la hidratación con agua y una adecuada ingesta de carbohidratos para mantener la energía sin estimulantes artificiales.