2025-01-26

Uno de los mayores retos es el estigma social que aún persiste sobre la enfermedad

Destacan que la lepra es 100% curable si se sigue un tratamiento adecuado

El año pasado se detectaron 20 nuevos casos de lepra en Misiones, distribuidos en las seis regiones sanitarias: seis en Norte-Paraná, cuatro en Centro-Uruguay, seis en Capital, dos en Sur y dos en Centro-Paraná. El Programa Provincial de Lepra garantiza el acceso gratuito al diagnóstico y tratamiento ambulatorio para todos los paciente

Cada 26 de enero se celebra el Día Mundial de la Lepra, una jornada destinada a generar conciencia sobre esta enfermedad que, aunque históricamente estigmatizada, es completamente curable si se detecta y trata a tiempo. En Misiones, el Programa Provincial de Lepra, liderado por el médico Rafael Miranda, trabaja para garantizar el acceso a diagnósticos tempranos, tratamientos gratuitos y campañas de concienciación que buscan eliminar los mitos y estigmas asociados a esta enfermedad. Durante el año pasado se detectaron 20 casos nuevos alcanzando un total de 33 casos, cifra que fue descendiendo considerablemente en los últimos años. 

“La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es causada por la bacteria Mycobacterium leprae, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos”, explicó Miranda. Aunque históricamente fue una enfermedad temida, destacó que más del 90% de la población tiene inmunidad natural debido a factores genéticos heredados. “Esto significa que incluso en contacto con un paciente bacilífero, el riesgo de contagio es extremadamente bajo”, afirmó. Sin embargo, subrayó que quienes presenten síntomas deben consultar de inmediato.

Precisamente, durante 2024, se registraron 20 nuevos casos de lepra en la provincia correspondientes mayormente al sexo masculino y distribuidos en las seis regiones sanitarias: Norte-Paraná, con seis casos; Centro-Uruguay, con cuatro; Sur, con dos; Capital, con seis; y Centro-Paraná, con dos casos. En cuanto a las edades, los pacientes femeninos diagnosticados se encuentran en un rango de 29 a 78 años, mientras que los masculinos oscilan entre los 36 y 77 años.  “Los europeos que llegaron a América en el siglo XVIII eran descendientes de personas que sobrevivieron a las grandes epidemias de lepra en la Edad Media. En cambio, los aborígenes tienen menor resistencia genética, lo que los hace más susceptibles”, explicó.

En este marco, el profesional explicó que los principales síntomas de la lepra incluyen manchas en la piel que pierden sensibilidad, debilidad muscular y lesiones que no desaparecen con tratamientos convencionales. Estas características permiten sospechar de la enfermedad y, para confirmar o descartar, se recurre a pruebas complementarias como la baciloscopía y la biopsia. “La clínica siempre es soberana en el diagnóstico inicial. Si un paciente tiene lesiones sospechosas, es fundamental que el médico realice los estudios necesarios para confirmar o descartar la enfermedad”, señaló Miranda.

Existen cuatro formas clínicas principales de la lepra: tuberculoide, lepromatosa, dimorfa e indeterminada. La tuberculoide, siendo la más leve, se presenta con manchas hipopigmentadas en la piel que suelen tener pérdida de sensibilidad, mientras que la lepromatosa, la más grave, puede generar deformidades faciales, caída de cejas, destrucción del cartílago nasal y nódulos en distintas partes del cuerpo. 

“Una de las características más importantes de la forma lepromatosa es la destrucción progresiva de los nervios periféricos, que puede llevar a la pérdida de sensibilidad en manos y pies. Esto aumenta el riesgo de heridas graves y deformidades si no se trata a tiempo”.

En casos avanzados, los pacientes pueden presentar complicaciones graves como úlceras en los pies debido a la falta de sensibilidad, conocidas como “mal perforante plantar”. “Esto ocurre porque el paciente no siente dolor ni molestias al caminar, lo que provoca lesiones graves que pueden pasar desapercibidas durante semanas o meses”, detalló el médico.

Tratamiento eficaz y gratuito

El tratamiento de la lepra en Argentina es completamente gratuito y accesible para toda la población. Este consiste en la administración de medicamentos durante un año para los casos paucibacilares y dos años para los multibacilares. “Gracias a acuerdos internacionales, los medicamentos son donados por laboratorios y están disponibles para todos los pacientes. Esto asegura que ninguna persona quede sin tratamiento, independientemente de su situación económica o lugar de residencia”, aseguró Miranda.

Además, el médico añadió que el tratamiento es sencillo y seguro. “El paciente no necesita hospitalización, y puede continuar con su vida normal mientras cumple el tratamiento. No hay restricciones alimentarias ni efectos secundarios graves”, sostuvo. También mencionó que los medicamentos utilizados demostraron ser efectivos desde la década de 1960, cuando se introdujo la rifampicina, un antibiótico que revolucionó el manejo de la enfermedad.

Lucha contra el estigma y educación comunitaria

Uno de los mayores retos en la lucha contra la lepra es el estigma social que aún persiste. “Muchas personas tienen miedo de consultar porque asocian la enfermedad con las imágenes del pasado, de pacientes con deformidades y exclusión social. Pero hoy sabemos que con un diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, cualquier paciente puede curarse completamente”, afirmó Miranda.

El Programa Provincial de Lepra también organiza campañas de concienciación en comunidades rurales y capacitaciones para médicos y agentes de salud. Buscan que todos los profesionales de la salud sepan reconocer los síntomas iniciales y que los pacientes pierdan el miedo a consultar. 

A nivel global, la lepra sigue siendo prevalente en regiones tropicales y subtropicales como Brasil, India y África. En estas áreas, factores como la pobreza, el hacinamiento y la falta de servicios médicos dificultan su erradicación. Sin embargo, en países desarrollados como Japón, Estados Unidos y Europa, la enfermedad fue prácticamente eliminada gracias a políticas de prevención y avances médicos.

Por último, Miranda concluyó con un mensaje alentador: “La lepra no es una enfermedad del pasado. Sigue existiendo, pero tenemos las herramientas necesarias para curarla en el 100% de los casos si se detecta a tiempo. Lo más importante es que las personas pierdan el miedo y consulten ante cualquier duda”. Este llamado busca sensibilizar a la población y destacar el compromiso del Programa Provincial de Lepra en Misiones, que trabaja para garantizar el acceso al diagnóstico, tratamiento y educación.

 

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