2024-11-28

La pérdida del poder adquisitivo se intensifica superando los niveles de la crisis de 2001

La crisis alimentaria se agrava, afectando a miles de familias en los barrios populares. Este alarmante contexto se refleja en un aumento de la inflación del 193% en el año

La situación alimentaria local se ha deteriorado dramáticamente, afectando a miles de familias en los barrios populares. Belén Wagner, referente del Instituto de Investigación Social, Económica y Política (ISEP), destacó en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7 que "la pérdida del poder adquisitivo ya es más fuerte desde la crisis del 2001", subrayando la gravedad de la crisis actual. La inflación acumulada en el año ha alcanzado un alarmante 193%, lo que ha llevado a un aumento desmedido en los precios de la canasta básica alimentaria.

Desde enero hasta octubre, los precios de los alimentos han aumentado un 55.98%, mientras que la variación interanual es de un 150.86%. Los productos de consumo diario son los más afectados, con incrementos como el arroz que ha subido un 135% y la harina un 125%. Esta escalada de precios ha llevado a muchas familias a modificar sus hábitos alimenticios, priorizando alimentos menos nutritivos debido a su costo más bajo.

Wagner explicó que "las familias nos dicen que dejan de consumir carne por su alto costo", lo que refleja una preocupante tendencia hacia una dieta menos saludable. Este cambio no solo afecta el bienestar inmediato de las personas, sino que también plantea serios riesgos para la salud a largo plazo, especialmente para los niños y adolescentes en crecimiento.

La inseguridad alimentaria se ha convertido en una realidad cotidiana, donde muchas familias deben saltar comidas o reducir porciones para estirar su presupuesto. El ISEP también ha encontrado que las familias dependen cada vez más de merenderos y comedores comunitarios para obtener alimentos. "La mayoría de las respuestas indican salarios totales familiares inferiores a 400.000 pesos, mientras que la canasta básica alimentaria supera esta cifra", señaló.

Esto evidencia una desconexión alarmante entre los ingresos y el costo de vida, lo que obliga a las familias a buscar alternativas para sobrevivir. Además, el consumo de yerba mate ha caído a niveles históricos, con un aumento interanual del 122.22% en su precio. En ese sentido, los comerciantes informan que están trayendo menos productos debido a la baja demanda, ya que las familias priorizan otros gastos. La combinación de altos precios y bajos ingresos está obligando a muchas familias a hacer sacrificios significativos en su dieta.

La situación es crítica y requiere atención urgente tanto del gobierno como de la sociedad civil. Finalmente la referente del Instituto de Investigación Social, Económica y Política concluyó con un llamado a proteger a los niños y adolescentes: "Es fundamental garantizar su acceso a alimentos nutritivos".

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