Entrevista con el cineasta Camilo Gómez Montero
“En cada rincón del país existen otros Lago Escondido, el avasallamiento de los poderosos de los recursos de todos”
La película “Lago Escondido, soberanía en juego” del realizador correntino Camilo Gómez Montero se proyectará el viernes a las 18 en el aula magna de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unam, en calle Tucumán 1946 de Posadas. La función de este documental filmado en 2023 y que se está estrenando en el país a la vez que participa de festivales de cine internacionales será con entrada libre y gratuita y tendrá el acompañamiento del historiador y docente Oscar Daniel Cantero y de Juan Sureda, de la Asociación Civil Flor del Desierto.
En tanto, el director no podrá estar presente en la cita en esta ocasión por otros compromisos, aunque sí ya visitó esta capital para las presentaciones de estreno del filme en agosto en la sede del PJ y en el Centro Cultural Vicente Cidade.
La cinta que tiene una extensión de 77 minutos de duración narra la séptima marcha de un comprometido grupo de argentinos al Lago Escondido en 2023, para visibilizar el conflicto territorial desencadenado a partir de la adquisición de inmensas extensiones de tierras por parte del magnate británico Joe Lewis en la Patagonia, que es acusado por lugareños, pueblos originarios y activistas sociales y ambientales de apropiarse de suelo nacional y recursos naturales.
“La cámara registra y documenta los hechos de manera directa y además indaga sobre oscuros intereses geopolíticos, lobby empresariales y judiciales y complicidades de algunos sectores de la política argentina con intereses extranjeros, incluso en contra de su propia Patria”, señala la sinopsis y completa: “Lewis es un multimillonario británico que se apropió de doce mil hectáreas y de un lago de manera fraudulenta: el Lago Escondido. Los militantes, por caminos ancestrales, lagos y montañas, deben enfrentar no solamente a las fuerzas de la naturaleza, sino además, a grupos de matones paraestatales financiados por el magnate británico, en clara inferioridad de condiciones pero insuflados de un profundo espíritu anticolonial y soberano”.
Compromiso como bandera
La película que alcanzará el viernes sus 152 funciones por distintos puntos de la Argentina, en cada proyección abre un espacio de debate y reflexión crítica necesaria acerca del rol de la comunidad en la defensa de lo público y la soberanía ante la ausencia estatal.
“Es un documental que moviliza, por lo que me comenta la gente cuando lo ve, el público suele sentir lo mismo que sentimos mi equipo y yo cuando filmamos esta marcha contra la usurpación de Lewis, pasamos por todos los estados de ánimo, desde bronca, incredulidad sobre lo que está pasando y que está afuera de la agenda de los medios y que por eso gran parte de la sociedad por ahí desconoce, impotencia, pero lo positivo es que también deja como una semilla, este ejemplo de argentinos que luchan de forma pacífica por la soberanía es un ejemplo y una inspiración”, expresó el director Camilo Gómez Montero en una charla telefónica con El Territorio.
¿Cuando hiciste este documental pensaste en la repercusión que podría tener? ¿que te iban a invitar a tantas funciones para reflexionar y debatir temas tan actuales como el acceso a la tierra, la concentración de tierras en manos privadas y el cuidado de los recursos naturales?
En Posadas, la proyección en la Facultad de Humanidades va a ser la tercera función, las dos anteriores estuve e hicimos una charla, el viernes no voy a poder ir por otros compromisos, pero van a estar ahí el profesor Cantero y Juan Sureda de Flor del Desierto, dos amigos que conocí en este camino del audiovisual y que aportaron mucho a mi trabajo “Buscando al Comandante Andresito”. Y la proyección del viernes es un poco el fruto de las anteriores, porque la verdad es que la película va generando eso, como un efecto contagio, y el público se entera y la quiere ver y así salen nuevas funciones en salas de cine, instituciones, centros culturales, universidades. Esto está pasando en distintas ciudades, y me pone contento porque se puede replicar y dar a conocer esta problemática, que es el objetivo de la película. Esta semana estuvimos por el sur, también en Córdoba, Chaco ahora se viene Posadas nuevamente y otras ciudades. Se está dando algo muy federal con la película y con la particularidad, que esto me parece valioso remarcarlo, de que son los propios compañeros y compañeras que han luchado en las marchas al Lago Escondido los que replican este documental en sus lugares, en sus comunidades y van expandiendo y multiplicando el mensaje.
Imagino que a cada lugar que vas con la película, en cada comunidad hay un “Lago Escondido”, es decir, una situación de tensión desigual entre los poderosos y el pueblo…
Es realmente así, en cada rincón del país que uno recorre y que va pasando con la película y conociendo a la gente y escuchando sobre la realidad, existen estos otros Lago Escondido, que es el avasallamiento de los poderosos de los espacios públicos y los recursos de todos, sin escuchar los reclamos de las comunidades. La entrega de los recursos mineros, por ejemplo, la apropiación de las costas de los ríos y cursos de agua. En cada rincón del país te dicen “acá pasa lo mismo”. A veces sucede por el avance de los extranjeros pero también están los criollos que se prestan para estos grandes negocios a espaldas del pueblo. Es impresionante los casos de injusticia que cuenta la gente y también de lucha ante estos avasallamientos. Hay lugares donde hay mucha conciencia y lucha pero también hay todavía muchos argentinos que no saben de la gravedad de lo que está ocurriendo, sobre todo con la extranjerización de la tierra.
Hay una intención desde el Estado nacional de alentar la concentración de la tierra en manos privadas y de vender sin límites a extranjeros.
Nosotros filmamos este documental a principios del 2023. Todavía era la presidencia de Alberto Fernández. Pero luego, esta situación de concentración y extranjerización de la tierra escaló en peligro, ya que hay una gran intencionalidad manifiesta del Gobierno nacional de tirar abajo la Ley de Tierras. Y esta norma que hoy está en tensión es importante porque limita la venta de tierras a extranjeros. Y la película muestra de manera directa, y creo que eso es una fortaleza de este trabajo, que muestra el impacto y las consecuencias directas al espectador del fenómeno de la extranjerización de la tierra. En este caso, la entrega de 12.000 hectáreas a un británico multimillonario que estableció allí su propio reino. Y así todo ese lugar se convierte en una especie de feudo, de lugar donde un señor feudal se rige por sus propias leyes. Un Estado paralelo con incluso sus propias fuerzas de choque paraestatales y al margen de la ley que rige para todos los demás, para todos los argentinos.
¿Cómo llegaste al tema y decidiste contarlo en un documental?
Yo hice la película “Buscando al Comandante Andresito” unos años atrás y allí conocí a muchas personas y entre ellas a Jorge Rachid, un histórico militante del campo popular. Tiempo después, estaba en mi casa escuchando la radio, era el 2022, y cuenta la noticia que hay un grupo de argentinos que estaba tratando de llegar al Lago Escondido, y que había sido emboscado, literalmente emboscado, por jinetes armados, como si fuera el lejano oeste y que respondían a Lewis. Esa fue la sexta marcha al Lago Escondido. Y entre esos argentinos que estaban en esa marcha, estaba Jorge, aquel compañero que había conocido. Y a mí me impactó la noticia y también me generó una profunda vergüenza conmigo mismo. Dije, “Jorge está en la montaña con otros compañeros poniendo el pecho por la soberanía, y yo estoy en mi casa cómodo”. Y así fue que decidí sumarme al año siguiente en 2023. Fuimos a la marcha y fuimos con la cámara y con un equipo chico pero con gran dominio técnico, porque se requería grabar imágenes en un contexto difícil y sin saber del todo lo que podía ocurrir. Así surgió la idea de la película con la finalidad de aportar para que más argentinos sepan lo que está pasando, porque es un tema que quizás se aborda un poquito en algún medio, pero en general se diluye en la agenda.
Y el equipo de trabajo funcionó fantástico, una película como esta se puede hacer solamente con un equipo con mucho compromiso, y que técnicamente esté a la altura, porque se trabaja en una dificultad muy grande, se filma en medio de la represión. Y la película está quedando en algunos festivales internacionales como en India, México, y eso abre puertas para seguir mostrando esta realidad tanto en nuestro país como afuera.
¿Sentís que la película es un llamado a la acción a involucrarse como sociedad, a que las comunidades cuiden y preserven sus hábitats y recursos para el presente y para las futuras generaciones?
Exactamente. Porque se está destruyendo el medio ambiente, se prioriza el extractivo y los negocios de unos pocos pasando por encima de los derechos y el bienestar de la mayoría. En ese sentido, creo que, como te decía, la película va contagiando, porque lo que se ve es justamente un ejemplo concreto de organización, de unidad y de lucha, que supera otras cuestiones, porque hay una diversidad política impresionante de argentinos y argentinas que marchan juntos. Hay de todos los partidos políticos, de distintas provincias, pueblos originarios, veteranos de la Guerra de Malvinas, todos unidos detrás de un solo objetivo que es la defensa de la soberanía nacional, la bandera por sobre todas las cosas.
Y te decía que uno pasa por todas las emociones posibles, y también te hace sentir orgullo de ver que hay argentinos y argentinas que siguen poniendo el cuerpo por la patria y se juegan por el amor a la tierra de uno. Y en contrapartida, también se ve, que así como la mayoría de los argentinos no pueden llegar al lago por el camino ancestral y no pueden caminar por la zona; hay otros contados argentinos que llegan en helicópteros, que son muy bienvenidos al feudo y que forman parte de una élite del poder.
Y en cuanto a lo que decías de llamado a la acción, esa es una palabra clave. En la película tomamos un concepto de Raúl Scalabrini Ortíz acerca de accionar, y por eso vamos con la película a todos los lugares posibles porque queremos difundir esta lucha, dar a conocer, porque no se puede defender lo que no se conoce y luego queda la semilla, la invitación a accionar cada uno desde nuestro lugar, en nuestras comunidades. Porque realmente es un problema y es urgente, es angustiante, porque al ritmo que vamos, puede llegar a pasar en un futuro que nuestra Argentina no sea más nuestra, no sea de los argentinos, sino que sea el país del litio, el país minero, el país del agua, el país o feudo de algún señor, y así, según sean los dueños de nuestros recursos naturales y de nuestro suelo.