“Hay toda una preparación para la Fiesta, que quizás la gente no conoce”
Con 24 años, Luana Katherine Kuhlig se ha convertido en la representante de la Colectividad Alemana en la Fiesta Nacional del Inmigrante de Oberá. Nacida y criada en esta ciudad, la joven no solo lleva con orgullo su ascendencia alemana, sino que también trabaja incansablemente para preservar y transmitir las tradiciones que sus antepasados trajeron consigo a esta tierra.
Luana se graduó de Psicopedagoga en el Instituto Antonio Ruiz de Montoya, de Posadas, en 2021. Actualmente se desempeña como maestra integradora y está a pocos días de convertirse en Licenciada en Psicopedagogía. Pero su vínculo con la cultura alemana se remonta a mucho antes de su formación académica. “La ascendencia la tengo por partes tanto paterna como materna. De la parte materna se pierde un poco de historia, pero ambas familias vienen primeramente a Brasil y luego a la provincia de Misiones”, relató. Su bisabuelo materno, oriundo de Holzweißig, Alemania, luchó en la Segunda Guerra Mundial y en 1946 regresó a Brasil, antes de establecerse definitivamente en El Soberbio.
Desde pequeña, Luana participó activamente en el Ballet Vergissmeinnicht, un grupo que tiene sus raíces en 1988, mucho antes de que la colectividad alemana se constituyera formalmente. “Era un grupo de vecinos que se juntaba justamente para mantener su cultura, sus tradiciones y su idioma. Primeramente se llamaba Jugend die Freunde y actualmente se llama Ballet Vergissmeinnicht, que significa ‘no me olvides’”, explicó, en conversación con El Territorio. Aunque dejó de bailar a los 16 años, su conexión con la colectividad no se debilitó, sino que encontró una nueva vía para contribuir: la cocina.
En este sentido, resaltó que la Fiesta Nacional del Inmigrante es una tradición que se vive intensamente todo el año. “Hay toda una preparación que quizá la gente no conoce. Cada vez que culmina una edición, ya nos planteamos proyectos para el año siguiente. Hace dos meses comenzamos con trabajos más intensos y hace dos semanas empezamos la elaboración de comidas que se pueden conservar, como el chucrut ”, contó.
Entre sus favoritos, destacó el Spätzle mit Goulash. “Le decimos ñoqui alemán para que se entienda y el goulash es la salsa que acompaña. Se hace con carne de res, tiene muchas verduras y lleva muchas horas de cocción, así que queda super espeso”, describió. “Es un plato que se luce mucho en la colectividad, como también el Schweinshaxe mit Sauerkraut (codillo de cerdo con chucrut) y el Currywurst (salchicha a la plancha con papas fritas y salsa de curry)”, añadió.
Además de la gastronomía, la música y la danza son esenciales en la casa típica. Por eso, Lucila mencionó bailes típicos como el característico barrilito de cerveza, el Rock Mi, el Rosy Polka y el Schuhplattler, este último adaptado en la colectividad para ser bailado también por mujeres. “La música típica es muy llamativa y siempre tratamos de tener bandas en vivo porque eso invita a la gente a bailar”, indicó, subrayando la importancia de mantener viva esta tradición en eventos como el DeutscheFest, usualmente celebrado en noviembre.
Con su dedicación y pasión, Luana Katherine Kuhlig no solo preserva la cultura de sus antepasados, sino que también asegura que las futuras generaciones continúen celebrando y honrando este legado en la Fiesta Nacional del Inmigrante.