2024-08-04

Reciben colaboración para comprar abono y alfalfa

La Fundación Libre Relincho ya rescató más de 20 caballos

"Queremos cambiar la visión de la sociedad sobre estos animales que no son herramientas de trabajo", expresaron.

La Fundación Libre Relincho de Posadas lleva casi cinco años rescatando, rehabilitando y concientizando en favor de los caballos. Además, buscan personas responsables que quieran adoptar al animal y brindarle cuidados adecuados.

En diálogo con El Territorio, el presidente de la fundación, Roberto Michel, contó sobre la misión y el trabajo de la organización. "Nuestro objetivo es cambiar la visión de la sociedad sobre los caballos, que no son herramientas de trabajo, sino seres sintientes con derechos. Nos enfocamos en el rescate de caballos maltratados y abandonados, y trabajamos para concientizar sobre el trato digno y respetuoso hacia estos animales".

Desde los inicios hasta ahora, lograron rescatar más de 20 equinos y tienen once en planta permanente que siguen contenidos y con atención veterinaria. La labor de la fundación es ardua y desafiante ya que los caballos llegan en condiciones deplorables, sin atención profesional, maltratados y con signos de crueldad. Sin embargo, gracias al trabajo de Libre Relincho, muchos de estos animales han podido recuperarse y encontrar un lugar.

"Este tipo de animales llegan a través de la Justicia a la fundación. Una vez que llegan, el veterinario los atiende, los evalúa y luego prepara el tratamiento y la dieta que tienen que llevar para recuperarse. Y mientras tanto se hace un trabajo psicológico para que ese animal vuelva a recuperar la confianza en las personas, que es lo más difícil. Y una vez que el equino se recupera emocionalmente, pasa a la adopción", explicó Michel.

Asimismo, detalló que se busca un adoptante responsable que cumpla con todas las exigencias solicitadas y tiene que respetar ese contrato de adopción y el seguimiento que incluye la vacuna, desparasitación y todo lo que necesita el animal para estar en buenas condiciones. Uno de los requisitos fundamentales para adoptar o tener un caballo es tener un campo o un amplio espacio cerrado.

La lucha por los derechos de los caballos es un camino largo y difícil, pero con la dedicación y el compromiso de la fundación, se está logrando un cambio positivo en la sociedad. "Queremos que la gente entienda que los caballos son seres sintientes y que merecen nuestro respeto y protección. Estamos trabajando para modificar la Ley 14.346, que excluye a los caballos de la protección animal", destacó el presidente de la fundación que fue declarada de interés a nivel municipal y provincial.

En lo que refiere a situaciones que se deben denunciar Michel mencionó que "existen muchas cuestiones legales que permiten denunciar. Desde la tracción a sangre, animales sueltos o animales lastimados. Si ves que el animal está sufriendo un maltrato tenés todo el derecho para llamar al 911, se informa, se solicita para que se presenten en el lugar y se solicita un médico veterinario".

Desde la ONG, impulsaron la ordenanza que prohíbe la tracción a sangre y actualmente trabajan en una ordenanza y en proyectos de ley que declaran sintientes a los equinos. Para ayudar a la fundación, se puede donar a través de las redes sociales o Mercado Pago. Cualquier aporte es bienvenido y ayudará a continuar el trabajo de la fundación ya sea para los tratamientos, atenciones veterinarias, vacunas y medicamentos, alfalfa, abono y otros insumos.

"No importa si la donación alcanza para un fardo, no hay problema con el monto que pueda ayudar, todo granito de arena ayuda. También se pueden comprar bolsas de abono orgánico. Esto ayudará a que sigamos trabajando en el rescate, en lo que es legislativo no solamente a nivel provincial sino que a nivel nacional. Integramos toda una red que lucha contra la tracción a sangre y queremos hacer entender a nuestros gobernantes y legisladores que el animal es un ser sintiente y es un objeto de derecho", sostuvo el presidente de Libre Relincho.

Y cerró: "Tenemos que entender que el caballo no es una herramienta de trabajo. Esta es -lamentablemente- una visión que se necesita cambiar, porque el caballo es un animal que tiene sentimientos, que le duele cualquier tipo de cosa. Hay que concientizar que ya no es necesario ver a los caballos en las ciudades, que la gente tiene que tomar conciencia de que es un animal que tiene que estar en el campo, que tiene libertades mínimas, y que tiene derechos".

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