Pissani fue imputado por "lesiones y amenazas" y pidió la excarcelación
El reconocido empresario posadeño Santiago Pissani (55), quien fue acusado de golpear a un repartidor de pizzas el pasado lunes 1 de mayo, declaró esta mañana ante el Juzgado Instrucción Dos de Posadas. Según informaron fuentes judiciales, en sus declaraciones ratificó su versión mencionada anteriormente en un medio radial, en la que sostiene que actúo en defensa propia y que trató de llevar un diálogo pacifico antes del ataque.
Luego de la indagatoria, el ex campeón de artes marciales fue imputado por “lesiones y amenazas”, por lo que permanece detenido en la comisaría Tercera de la Unidad Regional I. Lugar donde se entregó el último viernes, tras estar prófugo por cuatro días.
En tanto, su defensa comenzó los trámites para su excarcelación, lo que podría darse en los próximos días. Cabe recordar que el Juez Juan Manuel Monte rechazó un primer pedido de eximición de prisión, presentado por el abogado del imputado.
Lesiones al delivery y posterior fuga
Un fuerte entredicho que se generó durante cerca de la medianoche del pasado lunes por una supuesta entrega tardía de un par de pizzas frías hicieron que durante gran parte de la semana anterior, el empresario textil Santiago Pissani (55), se convirtiera en uno los principales temas de conversación de los posadeños. Pero más allá de los memes o de las humoradas que se generaron en las redes sociales con lo ocurrido, el repartidor Sebastián Lafuente (23), resultó con diversos golpes a causa de la acalorada discusión que mantuvo con el comerciante.
“Gracias por hacer todo viral. No me voy a callar porque defiendo mis derechos y voy a luchar para que se haga justicia”, expresó a través de sus redes sociales el joven repartidor, horas después de trascender lo que le sucedió.
Pero luego de cuatro días de ser buscado por distintos puntos de la ciudad, y cuando la Policía de Misiones lo tenía prácticamente cercado, el empresario denunciado decidió ponerse a derecho y acompañado de su abogado, se presentó en el Juzgado de Instrucción Dos de Posadas para luego quedar formalmente detenido y alojado en la seccional Tercera
¿Cómo se conoció el hecho?
Cerca de las 23.50 del lunes, Lafuente había acudido hasta el domicilio particular del empresario para hacerle entrega de un pedido de dos pizzas que este último había solicitado previamente.
En el domicilio, ubicado sobre calle Barrufaldi casi avenida Uruguay, el ahora detenido le había reclamado que su pedido estaba demorado. Motivo por el cual le expresó que no pagaría el total de la comida, tirando la mercadería al suelo y diciendo de manera agresiva que se retirara.
Siempre desde la presentación hecha ante la Policía por parte del joven, la presunta víctima añadió que al retirarse del domicilio, el hombre salió a enfrentarlo empujándolo de la moto.
Y que posteriormente, al intentar levantarse, Pissani lo retuvo en el suelo, pisándolo a la altura de la espalda y dejándolo boca abajo.
Ante esto, Sebastián le pidió enérgicamente que lo deje ir. Pero el empresario hizo caso omiso al pedido e intentó quitarle el casco al joven, pero éste lo tenía abrochado.
Por ello, con el casco puesto, comenzó a recibir brutales golpes en su rostro. Después, en un momento, Pissani detuvo su agresión y amenazó al joven de 23 años de muerte si lo delataba.
“Si me llegás a escrachar, te voy a buscar y te voy a reventar todo”, le advirtió el campeón de distintas artes marciales,
mientras volvía a su vivienda.
Asimismo, Sebastián observó que al agresor se le cayó un cuchillo tipo serrucho.
Por el incidente, según fuentes oficiales, Sebastián L. terminó con lesiones en el ojo, en el cuello-producto de la correa de su casco- y en el pómulo izquierdo.
Búsqueda policial
A lo largo de los días posteriores a conocerse la denuncia del motomandados, en donde además se viralizó un video en donde quedó grabada parte de la agresión, el caso sumó distintos condimentos.
Una de ellas fue la nota radial que el propio denunciado brindó el miércoles por la mañana para dar su versión de los hechos, en donde decía que estaba tranquilo en su casa, a la espera de ser llamado por la Justicia.
Pero cuando una comisión policial fue en su búsqueda esa misma tarde a su domicilio no se puso a disposición de la Justicia y desde allí se lo buscó por distintos inmuebles de la ciudad.
Durante la entrevista radial, el comerciante y excampeón de lucha grecorromana aclaró que en ningún momento amenazó con un arma blanca a su denunciante. Y que se defendió de una primera agresión que recibió por parte del delivery.
Sobre el incidente, Pissani explicó que “cuando vino el muchacho yo interpreté que él no tenía nada que ver, ¿me entendés? Que le dieron la pizza al pibe, y él me la trajo. Entonces yo le digo mirá flaco, está todo bien agarrá la pizza que me vino fría y llévale a esta gente y decile que eso no se hace, que no pueden hacer esperar dos horas y traerme la pizza fría”.
Reconoció que no tuvo una actitud acorde a la situación, pero negó haber empezado una agresión. “Estuve mal porque tiré la pizza al piso y después le levanté y se la di en la mano”, explicó.
Según el relato hecho por el comerciante, la situación siguió con el joven argumentando que la devolución le haría perder su ingreso por el viaje. “Me dice ‘no, pará, me van a descontar la pizza’. Y le digo ‘vos llevale y si te descuentan la pizza, yo a vos te doy la plata mañana, y te voy a pagar el delivery de ahora’. Porque es un trabajo y mi bronca era con el de la pizzería porque me tardó, ¿entendés?”, relató Pissani.
Allí contó que la conversación se descontroló y es cuando, según el empresario, el delivery comenzó con la agresión. “El chico se enoja, ¿viste? Empezó a filmar ahí, y bueno le pego un empujón y le digo andate. Ahí se baja y me dice, ‘te voy a cagar a trompadas’ y me mete una patada. Y bueno, reacciono en defensa y lo tiro al piso, me subo encima y él no se calmaba. Lo toqué un poco, ni le pegué porque ahí se nota en el video que lo estoy palmeando. Y le hablo bien, le digo te voy a soltar, vos te vas a subir a tu moto y te vas a ir”, aclaró.
Aunque al ser consultado por el pedido de detención que pesaba sobre él, aseguró que hasta ese momento no había sido notificado de nada y que estaba en su casa. “Nadie me vino a buscar ni me mandaron una citación, porque si me mandan una citación yo voy al juzgado”, mencionó.
Luego de ser buscado intensamente por la Policía de Misiones durante cuatro días, y tras varios allanamientos realizados por la fuerza provincial en distintos inmuebles que posee en la ciudad capital, se presentó de forma espontánea ante la Justicia.