Semana Santa Así se vive en las calles europeas
España es uno de los países donde con más fervor se celebra la Semana Santa. Es una tradición muy arraigada en el país, con procesiones en casi todas las ciudades organizadas por cofradías y hermandades religiosas.
Cada cofradía tiene su propio tipo de vestimenta y colores, siendo la prenda más característica un sombrero en forma de cono llamado capirote (penitente). Durante las procesiones, los miembros de las cofradías recorren las calles con sus trajes típicos y los pasos, los carros donde se transportan las imágenes religiosas.
La Semana Santa de Zamora, por ejemplo, fue declarada Bien de Interés Cultural y está en la lista de candidatos a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Otra muy famosa es, por supuesto, la de Sevilla. También hay otras tradiciones de Semana Santa poco habituales, como la procesión de borrachos en Cuenca o la Danza de la Muerte de Verges, en Gerona. A pesar del nombre, ambas son de naturaleza religiosa.
Esta época del año tampoco se entiende sin las comidas típicas de la Semana Santa española. Uno de los postres estrella es la torrija, un delicioso dulce elaborado con pan, leche, azúcar, canela y otros ingredientes.
Zamora
Diecisiete son las cofradías que desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, convierten las calles de la ciudad en un escenario de la pasión y un museo vivo.
Las Hermandades Penitenciales desfilan de noche y madrugada, acompañadas de cientos de “hermanos” descalzos en absoluto silencio. Esto contrasta con la luminosidad de las procesiones diurnas, con valiosas imágenes igualmente dramáticas y conmovedoras. Hay muchos momentos imprescindibles como el canto del “Jerusalen, Jerusalen” el Lunes Santo, el Juramento del Silencio, en la Plaza de la Catedral, en la tarde noche del Miércoles Santo, la estremecedora procesión nocturna de las Capas Pardas el Miércoles Santo y la del Cristo Yacente con el sobrecogedor canto del Miserere, en la Plaza de Viriato, que pone los pelos de punta, la salida del “Cinco de copas” a las 5 de la madrugada Viernes Santo y la alegría del encuentro a las 12 de la mañana del Domingo de Resurrección.
En Zamora hay un Museo de Semana Santa (unico en España), con un amplio espacio donde se colocó los grupos escultóricos de las procesiones de la Semana Santa. Actualmente está cerrado al encontrarse en proceso de construcción del nuevo edificio, pero suele atender de martes a sábado de 10 a 20.
Para quienes han podido conocerlo verlo a placer. Impresionante lugar, ordenado. Accesible a la movilidad reducida, la persona que atiende a la entrada es muy simpática y amable. Facilita el acceso a los baños. En el lugar pasan una película con imágenes de la Semana Santa, merece la pena verlo.
Sevilla
La Semana Santa de Sevilla se celebra desde el siglo XVI y tiene fama universal. Alrededor de 50.000 personas se visten de nazarenos para desfilar en las 58 procesiones que se organizan, mientras los “costaleros” cargan los pasos (imágenes religiosas) sobre sus espaldas. Todos los días hay procesiones por la tarde y por la noche. Cada cofradía sale de su iglesia y tiene establecido su propio recorrido, aunque todas deben pasar por la llamada “carrera oficial”, que empieza en la calle Campana y termina con la salida de la hermandad por la Catedral. Tras abandonar la Catedral, el cortejo vuelve a su iglesia por un camino diferente al de ida. En las procesiones resulta muy emocionante escuchar las saetas: las canciones flamencas que la gente canta a capella desde los balcones en honor a las imágenes.
El origen de las procesiones de la Semana Santa de Sevilla se remontan a finales del siglo XVI y principios del XVII, cuando el cardenal Fernando Niño de Guevara, decretó en 1604 que las cofradías fueran a la Catedral para hacer estación de penitencia. Anteriormente, las cofradías hacían estación en diversos templos o conventos.
Se puede ver una procesión acercándose a cualquier punto de su recorrido menos en la parte de la “carrera oficial”. En esta zona hay sillas y palcos para contemplar el paso de las cofradías.
Como la Semana Santa de Sevilla es una de las más populares, la multitud que hay en las calles es bastante notable. Por ello, hay que tener en cuenta algunos trucos y consejos para evitar agobios y disfrutarla lo máximo posible.
En primer lugar, vivir la experiencia con tranquilidad. Intentar huir de las zonas más estrechas y disfrutar de las procesiones en avenidas más amplias.
Si se tiene niños pequeños, es aconsejable que se asista a las procesiones más entretenidas, donde los pequeños no se aburrirán. Si se colocan en las primeras filas, pueden pedir caramelos o estampitas a los nazarenos.
La danza de la muerte en Verges
En Verges tiene cabida un baile basado en la danza de la muerte, propia de la época medieval y que se popularizó por toda Europa occidental. Al ritmo de un timbal, 5 esqueletos saltan y bailan. Este pequeño pueblo de apenas 1.000 habitantes es el único lugar del mundo en el que se mantiene, y su origen bebe de las epidemias de la peste negra.
Se trata de una personificación alegórica a la Muerte, motivando a individuos de diferentes etapas vitales y clases sociales a bailar en torno a una tumba bajo la percusión del tambor.
Una procesión de Semana Santa tan vinculada a la tradición macabra está relacionada con los episodios de peste negra, pero mantiene reminiscencias de antiguos ritos ancestrales de culto a los difuntos. En aquellos tiempos de la Edad Media, la muerte era muy cercana a la población y se consideraba que la única forma de vencerla era a través del cristianismo, muy presente entonces en esta zona del Ampurdán.
Para aquellos que desean viajar y conocer un poco más de España, hay viajes disponibles en agencias misioneras, un ejemplo es Mazza Turismo, desde donde indicaron que "ofrecemos un tour de europa clásica que visita España e Italia junto a otros destinos. También se puede armar a medida de cada cliente el paquete". La salida es grupal y acompañada el 25 de junio y son 18 días recorriendo: España (Madrid, Burgos , Barcelona , Zaragoza), Francia (Burdeos , Chambord, París , Niza), Suiza (Zurich) e Italia (Milan, Padua,Venecia, Florencia, Roma,Pisa).
Italia
La Semana Santa en Italia también es un gran evento donde se organizan desfiles religiosos y fiestas callejeras. En Roma, por ejemplo, la Semana Santa comienza con una gran misa en la Plaza de San Pedro presidida por el mismo Papa, donde se bendicen las ramas de olivo.
La Semana Santa en Italia reúne a mucha gente, por lo que para participar en algunas celebraciones organizadas dentro del Vaticano es necesario reservar con antelación. Es el caso de, por ejemplo, la audiencia con el Papa Francisco.
Otro momento imprescindible es la celebración del Vía Crucis. Esta celebración del Viernes Santo comienza en el Coliseo y finaliza en la zona del Foro Romano y la Colina Palatina. Sin duda, es uno de los momentos más esperados de la Semana Santa en la ciudad, además de muy emotivo, pues los fieles hacen el recorrido con velas y antorchas.
Otro día importante para el país es la Pasquetta, el lunes después de Pascua. Ese día, los italianos suelen huir de las grandes ciudades para hacer pícnics familiares en el campo y disfrutar de la jornada. También es común comer colomba pascal, un pastel con forma de paloma de la paz.
La agencia de turismo Piu Bella indicó que del 14 de mayo al 2 de junio harán un recorrido clásico con tres noches en cada capital importante, "por otro lado el del 15 de agosto se hace el sur de Italia, con los destinos que normalmente no se hace en el clásico (Roma, Bari, Lecce, Alberobello, Matera, San Giovanni Rotondo, Barletta y Costa Amalfitana). El Padre Pio es muy conocido en latinoamaerica
y nosotros lo visitamos en la salida del 15/ de agosto, hay muchos devotos de él aca en Argentina", indicaron desde la agencia misionera.
Para vivir estas celebraciones europeas hay que organizarse y viajar con tiempo, pero igualmente estos destinos ofrecen mucho más para ver durante todo el año.