2022-03-19

Ramón Da Silva fue condenado a perpetua por homicidio triplemente agravado

“Estoy aliviada porque Evelyn descansa en paz, se hizo justicia”

Patricia Villalba, mamá de Evelyn Rojas (26), habló tras el histórico fallo por travesticidio en Misiones. Llamó a la conciencia sobre la discriminación del colectivo

El veredicto contra Ramón Da Silva por el crimen de Evelyn Rojas (26), conocido el último jueves, aún resuena porque se trata de un hito en la Justicia. Como se informó ayer, es la segunda condena que tiene en cuenta la motivación del odio hacía el género de la víctima  -un travesticidio- en el país y la primera que considera un femicidio al asesinato de una mujer trans en Misiones.

La algarabía por un fallo histórico y por haber logrado que la víctima descanse en paz se mezcló por el amargo sabor de su ausencia en las afueras del Tribunal Penal Uno, en el centro posadeño, donde colectivos de género, militantes políticos y  una unida comunidad trans se abrazaron y lloraron.

Entre ellos estaba Patricia Villalba, madre de Evelyn, quien fue contenida por sus familiares durante la durísima jornada de alegatos en la que tuvo más cerca que nunca al asesino de su hija desde el crimen, ocurrido en octubre del 2016.

Villalba había declarado en la primera audiencia con muchas dificultades, temblores, sollozos que se sucedieron en las demás jornadas. Por eso se fue sin hacer declaraciones.

“Me sentí aliviada”

Sin embargo, ayer, un poco más tranquila la mujer accedió a hablar con El Territorio y en una entrevista telefónica brindó sus sensaciones de alivio y alegría, además de sus ganas de seguir luchando por la inclusión de la comunidad trans, cuya discriminación quedó más que evidenciada en el debate.

La historia de Evelyn es de muchas mujeres que sufren desde muy pequeñas la exclusión y discriminación, que son empujadas a trabajar a la calle y que tienen un promedio de vida de 35 años de edad.

“Esto es para festejar, juro que no piso tierra todavía que no quedó impune la muerte de Evelyn, no quería que quedé así después de tanto dolor que pasamos. Yo estoy en el aire, no se imaginan lo que siento por dentro: quiero gritar, quiero reír, hacer muchas cosas con las chicas. Vamos a reunirnos y hacer más cosas”, reafirmó.

El día después fue un momento para estar rodeada de sus hijos y nietos, de visitar a su hija en el cementerio con flores y una vela. 

“Le hablé a ella como si fuera que estaba conmigo, ella está conmigo. Le decía ‘hija, no quedó en la nada tu muerte’”, detalló sobre ese momento.

“Esperamos seis años para que lleguemos ahí y fue muy doloroso todo lo que le pasó a Evelyn. Fue horrible esa semana, escuchar las declaraciones, sentía mucha angustia porque no quería que quede impune su muerte”, expresó sobre cómo transitó el debate.

La mujer estuvo acompañada de una terapeuta, quien la asistió y contuvo en todo el proceso. Al ser consultada de dónde sacó la fortaleza, expresó: “Saqué fuerzas por Evelyn, por toda la gente que pide justicia y muchas veces no se la dan, le pedí fuerza todo el tiempo a mi Evelyn. El primer día me descompuse, pero después saqué fuerzas, rezaba mucho. No fue fácil”.

En ese sentido, sobre el momento en que se escuchó la sentencia contra Da Silva por homicidio triplemente agravado, puntualizó que “fue increíble, un alivio total. Saqué de mi pecho tanta impotencia que pasó Evelyn. Ella no murió en vano, que sirva para algo mejor, que ellos -comunidad LGTBIQ+- siempre vayan hacia adelante porque hay justicia todavía en Argentina. Y que más adelante puede haber aún más justicia y menos personas que discriminen”. 

“Después del juicio me sentí aliviada de que por fin mi hija va a descansar en paz, que se hizo justicia y no quedó en la nada. Marcó un antes y un después y espero que la gente se concientice y que sigamos cuidándonos. Yo voy a todas las marchas porque necesitamos cambiar esto”, insistió.

Al respecto, señaló sentirse orgullosa de sus hijas Evelyn y Yeilín, remarcando que la orientación sexual o la identidad de género no definen a alguien como mala o buena persona.

“Hay mucha maldad, pero ellas son gente buena, mis hijas son buenas, las compañeras de ella también son excelentes personas, no sé por qué tanta discriminación.  Quiero que después de esto cambie, que ellas tengan más posibilidades de quejarse, porque son todos los días bullying, burlas y acoso en todas partes”, pidió.

Insistió en que hay que educarse más y tener empatía porque esas agresiones duelen un montón y que “a la familia siempre hay que respetarla, hay que quererla”.

También se mostró muy agradecida con la labor de la abogada Florencia González, quien se comprometió desde el principio de la causa y logró hacer historia.

Las palabras de la abogada

Como se informó ayer, tras el fallo González afirmó: “Marcamos un antes y un después en la Justicia misionera, no solamente la justicia concreta para que Evelyn y su familia puedan tener la paz que necesitaban desde hace seis años, sino que también creo que va a ser un antes y un después para que se empiecen a visibilizar los crímenes de odio, para que empecemos a hablar las cosas por su nombre y también un llamado a la reflexión a la sociedad”.

Asimismo, añadió “que esta sentencia sirva de ejemplificadora para que no vuelvan a cometerse estos crímenes y que la Justicia empiece a entender la necesidad de implementar la perspectiva de género y diversidad para analizar este tipo de casos”.


La sentencia del Tribunal Penal Uno de Posadas

Da Silva fue condenado por homicidio agravado por la relación de pareja, odio a la identidad de género y femicidio, considerados respectivamente en los incisos 1, 4 y 11 del artículo 80 del Código Penal Argentino. El inciso cuatro prevé la prisión perpetua a quien matare por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o la orientación sexual, identidad de género o su expresión.

De esta forma, los jueces Ángel Dejesús Cardozo y Marcela Leiva -Viviana Cukla, la presidenta, descartó esa figura- consideraron que el crimen de Evelyn fue un travesticidio o un transfemicidio. Asimismo el Tribunal desestimó la figura de alevosía, solicitada tanto por la querella como por el Ministerio Público Fiscal, a cargo de Martín Rau.

El primer caso a nivel nacional es el de Diana Sacayán, una mujer trans que fue asesinada en 2015 por Gabriel Marino en un crimen motivado por odio basado en su identidad de género. La sentencia se conoció el 18 de junio de 2018 el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Ciudad de Buenos Aires.

Sacayán era militante por los derechos humanos en general y del colectivo de personas travestis, transexuales y transgénero en particular. Entre otras iniciativas, impulsó la Ley de Cupo Laboral Trans Travesti; era trabajadora del Inadi y fue este organismo que participó como querellante en la causa que resultó ser emblemática.


En cifras
35
La pena a prisión perpetua prevé 35 años de prisión efectiva. Al estar detenido desde 2016, Ramón podrá pedir beneficios en 2051.

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