2021-03-24

Tiene siete personas a su cargo que velan la seguridad de la embarcación

Sabrina, la jefa de máquinas de Prefectura

Sabrina Antúnez (28) es la jefa de máquinas del Guardacostas GC-68 Río Paraguay, de la Prefectura Naval Argentina, que patrulla la zona de Quequén y alrededores

Muchas veces pasan desapercibidas las tareas que llevan adelante los integrantes de Prefectura Naval Argentina (PNA) que custodian diariamente las costas marítimas del país y los ríos que marcan el límite con los países vecinos. Sin embargo, es un trabajo arduo que exige preparación, dedicación y sobre todo vocación. Cada vez son más las mujeres que buscan un lugar y dejan su vida por perseguir el sueño de ser parte de la historia, como en el caso de la iguazuense Sabrina Antúnez, oficial principal que actualmente se desempeña como jefa de máquinas del Guardacostas GC-68 Río Paraguay, que patrulla la zona de Quequén, sur de la provincia de Buenos Aires, y alrededores.

Antúnez (28 años) decidió que pertenecería a la fuerza a los 12 años, cuando falleció su abuelo,  integrante de PNA . Desde ese día se preparó y cuando llego el momento no dudó en seguir los pasos de su abuelo, con el apoyo incondicional de toda su familia.   

En 2010 ingresó al Instituto de la Prefectura Naval Argentina, en 2012 se recibió de oficial ayudante y analista de seguridad marítima. Prestó servicio dos años en Olivos y uno en Ushuaia. En 2016, realizó la especialización en Máquinas Navales en la Escuela Superior en Olivos.

“Podía elegir entre Máquinas, Comunicación, Navegante o Seguridad, y como yo tenía la base de Escuela Técnica, opté por Máquinas; claro que mi experiencia no era específica con motores, pero era lo que yo buscaba. Mientras me especializaba en Máquinas cursé en simultáneo la Licenciatura de Seguridad Marítima y después completé la carrera”, contó Antúnez en diálogo con El Territorio.

Una vez finalizados los estudios, paso a ser una de las maquinistas a bordo del Guardacostas GC-24 ‘Mantilla’, perteneciente a la clase Halcón, y ocupaba el  puesto de jefa de  control de avería e incendio con personal a cargo.

Allí vivió una de las experiencias más impactantes hasta el momento en su carrera: “Pasábamos 30 días a bordo con la tripulación, salíamos el puerto de Buenos Aires hacía la Zona Económica Exclusiva a 200 millas de la costa y volvíamos. en una de las campañas nos vimos rodeados del barcos pesqueros chinos que estaban pescando de forma ilegal en territorio argentino, confieso que por momentos sentí miedo y a su vez mucha adrenalina, pero fue la oportunidad para poner en práctica todo lo aprendido”.

Sabrina hoy por hoy es la única mujer jefa de Máquinas a bordo, está a cargo del corazón del  Guardacostas GC-68 Río Paraguay, que patrulla la zona de Quequén y alrededores. Tiene siete personas a su cargo que velan la seguridad de máquinas y junto con el resto de la tripulación, la misión principal es velar por una navegación segura, proteger el puerto y la vida humana en las aguas.

“Al principio fue difícil, sobre todo el período de adaptación de la totalidad de la tripulación y más el personal a mi cargo, ya que son todos hombres y yo soy la menor del equipo y mujer, sin embargo, la incomodidad se disipó al corto tiempo y cuento con el apoyo de mis colegas”.

Y agregó: “Parte de mi trabajo es hacer inspecciones de embarcaciones, con el objetivo de evitar siniestros en alta mar, me encanta lo que hago”.

“Gracias a Dios siempre conté con el apoyo de mi familia, que son mi pilar y, a pesar de que el trabajo es demandante y casi no los puedo ver, sé que están constantemente con palabras de aliento y hacen que la distancia no se sienta”, remató. 

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