Buenos Aires
Pidieron elevar a juicio la causa por la Masacre de Monte
A casi un año y nueve meses de la denominada Masacre de San Miguel del Monte, donde un misionero fue asesinado junto a otros tres jóvenes luego de una hasta ahora injustificada persecución policial, la Fiscalía que investiga el caso solicitó que el expediente sea elevado a instancia de juicio oral y público.
De acuerdo a lo que pudo confirmar El Territorio, el requerimiento de elevación a juicio de la causa fue presentado en la jornada de ayer el fiscal Lisandro Damonte y quien recibe el expediente es el Juzgado de Garantías de La Plata, que ahora correrá vista del planteo tanto a la querella particular como a la defensa de los 13 primeros imputados que tuvo la compleja investigación.
Allí, las partes tendrán la posibilidad de solicitar más medidas de prueba que consideren necesarias u oponerse a la medida realizando planteos de nulidad, ante lo cual el juez interviniente deberá analizar cada presentación y finalmente decidir.
Todo este proceso, estiman, podría conllevar al menos un mes y recién ahí se podría avanzar en establecer un fecha para el debate donde se determinará la responsabilidad de la veintena de acusados, entre uniformados policiales y funcionarios municipales.
La masacre se registró durante la madrugada del 20 de mayo de 2019 en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte.
Las víctimas mortales fueron el misionero oriundo de Concepción de la Sierra, Aníbal Suárez (22), y sus amigos Gonzalo Domínguez (14), Camila López (13) y Danilo Sansone (13). Una quinta muchacha, Rocío Quagliarello (13), logró sobrevivir.
Todos ellos habían salido a pasear en el Fiat 147 de Suárez cuando un móvil policial se acercó y comenzó a seguirlos con tiros incluido. Allí, el misionero tomó una avenida colectora de la ruta 3.
En los videos de seguridad que trascendieron se pudo apreciar que al principio no circulaban a alta velocidad, pero a la altura del cruce de esa vía colectora con la calle Nolasco López, el vehículo impactó contra el acoplado de un camión estacionado.
El coche terminó literalmente partido al medio y los uniformados quisieron modificar la escena, además de mentir en su primeras testimoniales, aunque el escándalo no tardó en develarse y ese pacto de silencio no tardó en romperse a medida que la Justicia seguía recolectando elementos.
Por el hecho hay cuatro policías acusados de homicidio agravado y otros nueve por encubrimiento. Luego se inició una causa paralela que siguió sumando imputados.