2020-12-29

Paraguay inició conversaciones para adquirir el fármaco ruso

En tres semanas Rusia enviará al país el segundo componente de su vacuna

Desde el Centro Gamaleya, creador de la Sputnik V, señalaron que la siguiente dosis arribará al país en ese plazo como máximo: “Puede ser que antes, pero nunca más tarde”

Rusia suministrará a la Argentina la segunda dosis de la vacuna contra la Covid-19 en las próximas tres semanas, anunció ayer Alexandr Gintsburg, director del Centro Gamaleya, creador del preparado Sputnik V. “Dentro de tres semanas se suministrará el segundo componente, puede ser que antes, pero nunca más tarde”, dijo Gintsburg a la agencia Interfax.

Argentina tiene previsto iniciar  hoy  la vacunación masiva con la Sputnik V, después de que la semana pasada el Ministerio de Salud de la Nación autorizara su “uso de emergencia”.

Un avión trajo hace unos días 300.000 dosis al país, adonde el Fondo de Inversiones Directas de Rusia tiene previsto enviar 10 millones de dosis en 2021.

Gintsburg explicó que los fabricantes lograron eliminar el desequilibrio en la producción del primer y segundo componentes de la vacuna rusa, que se inoculan con un paréntesis de 21 días.

Indicó que los fabricantes duplicarán el número de reactores, tras lo que “ya no habrá ningún desequilibrio”, y reconoció que el primer componente, al tratarse de un adenovirus, “crece 2,5 veces mejor”.

Al contrario que otras vacunas, que utilizan dos dosis del mismo producto, Sputnik V utiliza dos componentes diferentes y, según informó  la prensa internacional, el segundo es menos estable.

Gintsburg restó importancia a comentarios y destacó que el segundo componente de la vacuna rusa, en comparación con otros vectores, “crece fantásticamente bien”.

Las declaraciones de los representantes de las farmacéuticas se dan en un contexto en el que se habla de retraso de la llegada del segundo componente.

La agencia internacional de noticias Reuters informó ayer que el cargamento de 300 mil vacunas contra el coronavirus enviadas por Rusia a la Argentina incluye sólo la primera dosis ya que la segunda sufre un retraso en su producción.

A diferencia de otros desarrollos contra el Covid-19, que se administran como dos inyecciones del mismo producto, la vacuna rusa Sputnik V se basa en dos dosis administradas con diferentes virus inactivos, conocidos como vectores.

De tal modo, la dificultad de producción de la segunda fórmula incrementaría el riesgo de no poder ser aplicada a tiempo a quienes ya se dieron la primera dosis.

La decisión de enviar dosis de la vacuna a Argentina no fue gratis para el gobierno ruso de cara a su población. Esa medida provocó protestas en el país, donde el fármaco todavía no está disponible para el público en general fuera de la capital, Moscú.

Rusia inició ayer la vacunación entre la población mayor de 60 años, después de recibir la aprobación del Ministerio de Sanidad.

El primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, anunció el sábado que el gobierno suministrará a los centros de salud casi 6,5 millones de dosis de Sputnik V en enero-febrero de 2021.

Paraguay también teje alianzas

El ministro de Salud Pública de Paraguay, Julio Mazzoleni, aseguró hace una semana que había “conversaciones avanzadas” con dos de los cinco principales fabricantes de la vacuna contra el Covid-19 y que se estaban analizando los aspectos técnicos.

El Ejecutivo también promulgó cambios en la Ley de Vacunas, que permitirán al Paraguay adquirir las dosis contra el coronavirus por fuera del fondo rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que establece el mecanismo Covax.

Al respecto, el viceministro de Salud, Julio Rolón, señaló ayer a radio Monumental que el gobierno paraguayo se puso en contacto con Rusia para adquirir la vacuna Sputnik V: “Creemos que en marzo puede desembarcar el primer lote de vacunas al país”.

Además, mencionó que el ministro Mazzoleni tomó contacto directo con las autoridades rusas.

La vacuna Sputnik V está en la tercera y última fase de ensayos clínicos y hasta el momento mostró una eficacia del 91,4%.

Argentina fue el primer país de la región que ya recibió una primera partida de esta vacuna y el vecino país busca iniciar su aplicación.


Pfizer vacunará a un grupo de argentinos
Pfizer fue uno de los primeros laboratorios del mundo que inició conversaciones con el gobierno argentino para concretar la venta de vacunas contra el coronavirus cuando todavía no había vacunas ni certezas sobre el momento en que estarían disponibles.

Así fue como en agosto la compañía farmacéutica y las autoridades locales llevaron adelante en el Hospital Militar de la Ciudad de Buenos Aires los ensayos clínicos de esta vacuna. Hubo más de 15.000 postulantes.

Y ahora, llegando a fin de año, Pfizer comunicó por medio de una carta a todos los voluntarios que se aplicaron el placebo que se podrán vacunar próximamente, comenzando en enero con los voluntarios de mayor riesgo.


En estudios de fase 3 aseguran eficacia del 91,4%

La vacuna Sputnik V, desarrollada por el Instituto de Investigación Gamaleya de Rusia y que comenzará hoy a aplicarse en Argentina, demostró en estudios clínicos ser segura al no causar efectos adversos de gravedad y una eficacia superior al 91,4%, según resultados interinos de fase 3, a los que la Anmat tuvo acceso para emitir su recomendación para la autorización de “uso de emergencia”.

Se trata de una vacuna que utiliza una plataforma (o tecnología) llamada de “vectores no replicantes”; los vectores son virus que se modifican genéticamente para que no tengan capacidad de reproducirse en el organismo (y por tanto inocuos) y se usan para transportar material genético del virus del que se quiere inmunizar.

En este caso, la Sputnik V usa adenovirus humano como vector y, a diferencia de otras candidatas, utiliza dos adenovirus (el 26 y el 5) para provocar una mayor y más duradera respuesta en el sistema inmunológico; a esos adenovirus se les agrega una parte de la proteína espiga (o spike) que pertenece al coronavirus para provocar la respuesta inmune.

“Los vectores de adenovirus son virus modificados genéticamente de la gripe común que no pueden reproducirse en un cuerpo humano. Cuando se usa la vacuna Sputnik V, el coronavirus en sí no ingresa al cuerpo ya que la vacuna sólo contiene información genética sobre parte de su capa de proteína externa (la proteína espiga)”, explicaron sus desarrolladores.

Y describieron que “esto elimina por completo la posibilidad de infectarse como resultado de la vacunación y al mismo tiempo provoca la respuesta inmune estable del cuerpo”.

El 14 de diciembre el Centro Gamaleya anunció los resultados del tercer y último punto de control de la fase tres que contempló la evaluación de la eficacia entre 22.714 voluntarios 21 días después de recibir la primera dosis de la vacuna o placebo en los que se demostró una tasa de eficacia del 91,4%. El análisis de la eficacia de la vacuna en este punto de control final se llevó a cabo sobre la base de 78 casos confirmados identificados en el grupo placebo (62 casos) y en el grupo de la vacuna (16 casos); la relación entre el grupo placebo y el grupo vacunado es de 1 a 3.

En este mismo corte, la vacuna demostró una eficacia del 100% contra casos graves de Covid. 

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