Nació en Arezzo en 1916, llegó a la Argentina en 1927 y en 1947 obtuvo la ciudadanía. Comenzó el aprendizaje de la escultura en el taller de marmolería de su padre y más tarde estudió en la Escuela Nacional de Artes Decorativas. Entre el 41 y el 44 tuvo como maestros a Ernesto Soto Avendaño y Carlos de la Cárcova en la Escuela Superior de Bellas Artes. Según la crítica especializada en los años 50 puede encontrarse lo esencial de su obra simbólicas: El deseo (1955), El tiempo (1959), La gloria (1960) y La libertad (1961). Para la misma época realiza La fecunda (1953), que denota su interés por las culturas arcaicas de América. Una de sus obras cumbres, El Ave Fénix, se exhibe en el Memorial de Kennedy, en Washington. Tambien Misiones tiene una escultura suya, de historia bastante ajetreada: como resultado de un certamen de artes plásticas, el Boletín Oficial de septiembre del 57 difundía los títulos de obras premiadas, seguidas de adquisición por parte del gobierno provincial. Con el monto presupuestado no asignado en los premios declarados desiertos, se decretó la adquisición del bronce fundido Mujer que espera, de Libero Baadi. Se la instaló en la Plaza 9 de Julio durante décadas, y a fines de 2001 la escultura estaba volcada, producto de un robo no concretado o del vandalismo urbano. Tuvo su ángel protector: Coti Seró la rescató, la trasladó al Museo Areco, en el Paseo Bosetti y la guardó en su oficina por seis años. En agosto del 2007 la Mujer que espera se exhibió en el Museo Yaparí (foto) adonde había vuelto desde hacía unos meses para ser restaurada. Quizá su nombre sea profético, y la mujer de Libero, espera aún su retorno a la Plaza.