2013-09-08
La primera empresa de turismo autogestionada por los guaraníes
Y en la selva hay mucha competencia. Triunfan los estolones más fuertes. Los que llegan a recibir la bendición del sol. Abriéndose su propio camino, con el sabio consejo de sus líderes, serán muchas las reuniones, los desafíos que tendrán que resolver.
Con estas palabras los mismos jóvenes, 19 -hombres y mujeres- que integran este grupo de emprendedores de Yryapú Turismo Guaraní, describen lo que para ellos significa este nuevo desafío.
“Yryapú Turismo Guaraní”, es la primera empresa de turismo autogestionada por aborígenes en el territorio de una comunidad mbya guaraní próximo a las Cataratas del Iguazú.
La empresa comunitaria ofrece paseos guiados por senderos selváticos y, en un centro de visitantes, los jóvenes mbya cuentan aspectos de su patrimonio natural y cultural.
También se ofrecen artesanías y actuarán grupos corales con instrumentos típicos y canciones atesoradas por la comunidad por generaciones.
Los responsables de la empresa destacaron que además de generar trabajo, el emprendimiento estará al servicio del bienestar de las familias del tekoá (aldea) y de la conservación de la selva, que es el hábitat natural de los guaraníes.
Parte de los ingresos de la nueva actividad irá a un fondo comunitario para atender necesidades que se determinen, como instalar una bomba de agua o pagar un remís para llevar a una parturienta al hospital.
La actividad
En su territorio reciben diariamente desde las 8 a los visitantes, que son atendidos por equipos de jóvenes capacitados en la escuela Clemencia González-Jachuka Yvapoty, creada en 2007 por la comunidad con apoyo de una organización no gubernamental y cofinanciada por los gobiernos de Canadá y de Misiones.
Asimismo, como resultado de una donación de la Fundación Interamericana y la gestión de la Fundación Banco de Bosques, Yryapú cuenta con la infraestructura y los servicios indispensables para su inserción en los circuitos nacionales e internacionales del turismo responsable.
El inicio de actividades es un hito en la batalla de este pueblo de la selva por conservar su cultura y su forma de vida.
Sus líderes definieron que fundar la empresa, más que para hacer un negocio, procura que les permita seguir viviendo según sus pautas culturales.
"Se busca reproducir la vida, no el capital", explicó Claudio Salvador, coordinador del Proyecto Modelo de Autogestión para Turismo y Empleo (Mate), que acompañó siete años esta experiencia.
“Yo los veo felices, orgullosos, fortalecidos en su propia cultura. Le han encontrado en esa cultura un sentido de intercambio. Algunos tuvieron otro trabajo y terminaron eligiendo a sus raíces para trabajar en este proyecto, por la posibilidad de estar con su gente”.
Los chicos que trabajan en el proyecto actualmente estudian inglés y computación, porque son todas herramientas que se necesitan para tener autogestión. Saben que estas herramientas le suman valor a su trabajo.
Aprender del blanco
Los jóvenes son conscientes que para trabajar en turismo hay que saber cómo trabajan los blancos porque es muy competitivo, y para esto deben conocer cómo se trabaja en el mercado.
Dentro de ese gran mercado hay un segmento que es el turismo responsable, que es al que ellos apuntan, “ellos aprenden a trabajar como lo hace el blanco pero ponen límites.
Trabajan como el blanco, en el ámbito del blanco pero las reglas las ponen ellos como aborígenes”.
En la aldea viven unas 500 personas, de las cuales unas 15 o 20 tendrán empleo directo en la empresa comunitaria, mientras que unos 50 artesanos podrán aprovechar el movimiento que se genere para vender sus productos.
Heriberto Villalba, uno de los jóvenes que trabaja en el emprendimiento, contó que se vieron sorprendidos por el interés de los blancos.
"Fundamentalmente de los extranjeros por conocer a fondo de qué se trata la cultura guaraní”.
Heriberto Villalba dijo además que a meses de la puesta en marcha de la empresa turística "ya se ven reflejados los primeros resultados".
Por otro lado, señaló que la interacción con los visitantes "enriquece más nuestra cultura".
A través de una donación de la Fundación Interamericana y la gestión de la Fundación Banco de Bosques, Yryapú pudo incorporar la infraestructura y los servicios indispensables para su inserción en los circuitos nacionales e internacionales del turismo responsable.
Antonio, otro de los jóvenes que trabaja en el emprendimiento, contó que para trabajar allí tuvieron que estudiar y aprender muchas cosas, tanto de su cultura como de la cultura de los jóvenes.
“Igual seguimos capacitándonos para entender mejor y saber cómo vivieron nuestros hermanos. Además, me gusta mucho porque con esto enseñamos a la gente a respetarnos, ellos se interesan mucho por nuestra cultura”.
Nuevas experiencias
Después de mucho trabajo y compromiso, el proyecto “Yriapú Turismo Guaraní”, fue invitado a participar de la Feria Internacional de Turismo que se desarrollará en la ciudad de Buenos Aires, del 14 al 17 de septiembre.
La invitación vino por parte de la Red Argentina de Turismo Rural Comunitario (Raturc), quienes eligieron a las tres comunidades aborígenes con proyectos turísticos más importantes del país.
Las otras dos comunidades son la de Santa Rosa de Tastil, Salta y la comunidad Mapuche Mañke -El Huecú- en la provincia de Neuquén.
Por el proyecto turístico de la aldea Yryapú viajarán Brigido Aquino y Apolinario Núñez, quienes irán a la Fit para mostrar lo que tienen, lo que ofrecen, cuáles son los propósitos del turismo que ellos hacen.
Y eso ayuda que elijan al turismo responsable que los va a visitar.
El turismo rural comunitario es gestionado en el marco de la cosmovisión y procesos propios de las comunidades aborígenes y campesinos bajo los principios de respeto, participación, equidad, autodeterminación y conservación del patrimonio, y según el paradigma del comercio, justo y el turismo responsable.
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