2013-05-07

Dalmasso fue condenado a 12 años de prisión por violaciones y amenazas

Condena. El Tribunal Penal I de Eldorado halló culpable al empresario de abuso sexual agravado.
Instantes previos a conocerse el veredicto del Tribunal Penal I, integrado por los camaristas Lidya Gallardo, Atilio León y Juan Pablo Fernández Rissi, en la sala de audiencias reinó un profundo silencio. Las miradas se fijaron en la figura del empresario Carlos Ángel Dalmasso, quien en todo momento intentó disimular los nervios.
Dalmasso escuchó atentamente la sentencia en la cual se lo condenó a la pena 12 años y seis meses de prisión efectiva por ser considerado el autor de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por el vínculo en concurso real con amenazas y suministro de material pornográfico a menores de 14 años”. Se ordenó su inmediata detención y se fijó el pago en 1.008.000 pesos por daño moral y 361.400 pesos por daño psicológico.
El empresario agachó la cabeza como buscando una explicación y manifestó “me están matando en vida”.
Dalmaso fue procesado en 2009 acusado de violar a su hija de 6 años y obligar a mirar películas pornográficas bajo amenazas a su hijo de 8. Ambos niños eran hijos adoptados por el empresario eldoradense con su entonces esposa Emilce Quetglas.
Y si bien se trata de un delito no excarcelable, el empresario Dalmasso llegó al debate en libertad bajo caución, que en su momento fue autorizada tras la certificación de bienes por 180 mil pesos.
Finalmente el Tribunal revocó la libertad provisoria otorgada a Dalmasso y tras dictar la condena fue esposado y trasladado al complejo penitenciario de Eldorado donde purgará la pena.
Una de las pruebas más contundentes del caso fue la Cámara Gesell, en la cual las víctimas, ahora adolescentes, contaron los maltratos que debieron soportar por parte de quien debía protegerlos.
Los profesionales en su informe pusieron énfasis que ambos menores no fabulaban. Y señalaron como responsable de los abusos al ahora condenado. Los fundamentos de la sentencia se presentarán el 13 de mayo.

“Se hizo justicia”
Ayer cerca de las 10 Dalmasso pronunció sus últimas palabras ante el Tribunal. “Esto es una barbaridad lo que me hicieron, vamos apelar porque yo no hice nada”.
Luego, fue esposado y rodeado por efectivos que lo trasladaron hasta un patrullero.
Ya en la puerta del Tribunal, el comerciante manifestó a El Territorio, “Julio González Shinca (abogado civil de su exesposa) manejó a la Justicia. Hice todo para formar una familia, cómo van a decir que yo violé a la nena por adelante y atrás, y al otro día se iba a la escuela. No tuvo desgarro en la vagina, esto fue una barbaridad, fue todo mediático. El interés fue por el despecho de esta mujer y por la plata. Yo no me escapé en 2007, sabía que tenía la denuncia, nunca fui a ningún lado, siempre tuve el corazón limpio”.
La denunciante, por su parte, Emilce Quetglas precisó, “se hizo justicia, mis hijos pueden estar tránquilos. Escuchar la sentencia fue un alivio, después de tantos años de lucha debo agradecer a mi abogado porque la Justicia fue muy lenta, pero gracias a Dios va preso, es un peligro para la sociedad, ahora mis hijos están tranquilos”.
Al letrado González Shinca no le sorprendió que Dalmasso sostenga su inocencia insistiendo en que la causa estuvo armada. “Es imposible mantener una causa armada durante siete años, escuchar en Cámara Gesell a los chicos dos veces y siempre fueron declaraciones coherentes”.
Además precisó que se presentaron pruebas objetivas como los informes médicos y psicológicas. “Esto era un fallo cantado, las pruebas fueron abrumadoras”, finalizó.
Gustavo Staude, abogado defensor de Dalmasso, indicó que la medida será apelada y consideró que “fue totalmente injusta, ellos se manejaron con indicios, no hubo ninguna prueba directa en contra de mi cliente”.
Y precisó, “no se probó el hecho de la violación, hemos probado acabadamente que en el mes de mayo no estuvo con la niña, fecha en que se denunció”.
Staude agregó que en la causa hubo interés económico y despecho por parte de la denunciante.

Pancartas y gritos
En la vereda del edificio judicial, grupos de organizaciones sociales se acercaron en horas muy tempranas con pancartas contra el empresario y en apoyo a la familia Quetglas.
Llegaron con banderas y carteles que llevaban la leyenda de “culpable y violador”, dirigidas al comerciante.
Muchos sostuvieron que esperaban que la pena sea mayor.
Al salir, Dalmasso fue abucheado por los presentes que lo siguieron algunos metros mientras era trasladado en un patrullero al calabozo.

Una denuncia que data de 2007
La causa tuvo un largo trajinar por juzgados, hasta recaer en manos del juez subrogante Ricardo Rubén Gerometta, que dio por finalizado el proceso de instrucción, rechazó el sobreseimiento del acusado y elevó el pedido de debate oral que se inició el 20 de marzo de este año.
Los hechos de violación habrían sucedido entre marzo de 2003 y el mismo mes del 2004, cuando la niña, hija adoptiva del acusado y denunciante, tenía 6 años.
La aberrante historia salió a la luz el 17 de mayo de 2007, cuando Emilce denunció que su exmarido y el hijo de éste, violaron de manera reiterada a la nena que ella y el hombre habían adoptado.
El pequeño declaró ante la Justicia en aquel entonces, que el padre le hacía ver películas con chicas desnudas y con un revólver lo habría amenazado en reiteradas ocasiones.


Sospechado de cómplice
El lunes 8 de diciembre de 2009, el hijo del empresario, Jonathan Leonel, fue condenado, cuando tenía 23 años, a cuatro años de prisión con cumplimiento efectivo por el delito de abuso sexual simple. El imputado fue acusado de abusar de su hermanastra cuando ésta tenía 6 años.
El joven fue investigado junto a su padre por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, suministro de material pornográfico a menores de 14 años y amenazas con arma de fuego”.
Actualmente el joven sigue en libertad, por las apelaciones presentadas y que dejaron la sentencia en suspenso desde entonces.
El debate se desarrolló en el juzgado de Puerto Rico, que estuvo presididas por el juez Correccional y de Menores Osvaldo Lunge. En el debate se presentaron varios testigos. Entre ellos un médico forense, una psicóloga que en su momento fue nombrada por el juzgado de Instrucción.
Si bien la causa desde un comienzo fue caratulada como “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”, la Justicia no pudo determinar el acceso carnal, y sentenció al imputado por “abuso sexual simple”.
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