2012-12-15

Un mensaje de texto le generó celos y furia al asesino de Campo Ramón

(Corresponsalía). Un mensaje de texto con frases de supuesto tenor sentimental, habría sido el desencadenante del homicidio de María Rosa Suárez, de 38 años, a manos de su esposo José Da Silva (43), quien la ultimó de más de 20 puñaladas delante de su hijo de 9 años.
El hecho ocurrió el jueves 6 de diciembre en una chacra de la Sección Novena, zona de chacras perteneciente al municipio de Campo Ramón.
El acusado permaneció prófugo durante poco más de 48 horas, hasta que fue detenido por la Policía cuando se ocultaba en la casa de un vecino a sólo cuatro kilómetros de la escena del crimen.
El cuerpo de la víctima, madre de siete chicos, fue trasladado a la morgue judicial de Posadas para la correspondiente autopsia, procedimiento que determinó que la mujer fue masacrada de 22 puñaladas.
Presentaba heridas punzocortantes en las rodillas, en la mano derecha y una letal en el corazón.
Según los pesquisas, las heridas en la mano y las rodillas indican que la mujer se defendió hasta sus últimas fuerzas, como también lo corroboran las manchas de sangre en el piso y salpicadas por la pared y la heladera de la casa.

Mensaje
Tras su detención, el acusado intentó justificar su actitud en una supuesta infidelidad de su mujer, ya que dijo haber leído un mensaje de texto de contenido afectivo enviado por un vecino del lugar.
Fue entonces que perdió la razón, tomó un cuchillo tipo carnicero de hoja larga y se lanzó sobre la infortunada mujer.
El nene de 9 años se hallaba en el lugar y al ver la locura desatada corrió a pedir auxilio a la vivienda más próxima.
Recién cerca de las 15.30 dieron aviso a la policía, del ataque que se generó al mediodía. Las limitaciones de la zona para el acceso a una red de telefonía celular, jugaron también en contra de la madre.
La Sección Novena está ubicada a unos doce kilómetros del casco urbano de la localidad de Campo Ramón.
Una vez detenido el acusado fue trasladado a Oberá, donde permanece detenido mientras se sustancia la causa que lleva adelante el juez Horacio Alarcón, titular del Juzgado de Instrucción Dos.
Según su propia declaración, tras cometer el horrendo homicidio Da Silva tomó una soga y caminó hasta el monte con la intención de quitarse la vida. Ató la cuerda a un árbol pero no logró su cometido porque se quebró la rama y cayó pesadamente sobre unas piedras.
Producto de ello, sufrió heridas en las piernas que habrían condicionado su escape, ya que siendo conocedor de la zona, muchos especularon intentaría cruzar el río Uruguay con dirección al Brasil.

Crimen brutal
El hecho ocurrió el jueves de la semana pasada al mediodía en una propiedad de Juan Carlos Ríos, intendente de la localidad de Campo Viera, quien se mostró sorprendido por el accionar de Da Silva, su chacrero desde hacía cuatro años, reconoció el alcalde.
En tanto, los hijos de la pareja fueron alojados en casas de parientes que residen en la zona y en los próximos días la Justicia deberá decidir quiénes se harán cargo de la custodia de los chicos.
De los siete hijos, los cinco menores -de 5 a 15 años- vivían con sus padres, mientras que los dos mayores están independizados.

Mentiras y juramentos
“Hace años que vivían mal. Él le pegaba y más de una vez le corrió ella y la gurisada al monte. Pero después pedía perdón, decía que iba a cambiar y ella le creía. La semana pasada pelearon, ella le denunció y él se fue. Hacía tres días que había vuelto y terminó haciendo un desastre”, comentó una vecina que conoció los pesares de la víctima.
Incluso, la mujer lo había denunciado varias veces por golpes y amenazas.
Por ello, para el último miércoles estaban citados en el Juzgado de Familia de esta localidad por una causa de violencia doméstica.


El dato
22
Fueron las puñaladas que le propinó Da Silva a su esposa, utilizando un cuchillo tipo carnicero de hoja larga.
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