2012-03-25

La carta de Estévez ya tiene música

El próximo sábado 31 de marzo en el Teatro Lírico del Centro del Conocimiento se estrenará la obra “La carta del Soldado”, para coro y orquesta, compuesta por el director posadeño José Luis Larzábal.
La Carta del Soldado es una composición musical para coro y orquesta cuya letra es la misma carta póstuma que el Teniente Primero, Roberto Néstor Estévez, envió a “Pipo”, su padre, el 27 de marzo de 1982, seis días antes de desembarcar en Malvinas, el 2 de abril de 1982. A casi tres décadas de ese acontecimiento, se estrenará la obra.
De acuerdo a lo detallado, se agregará también, como texto, el del himno “Christus vincit” del siglo VIII.
La composición consiste en una serie de variaciones sinfónico-corales sobre el tema del himno que va desarrollando todo el texto de la carta -desde la fecha y el motivo hasta la despedida- en nueve partes de las que se interpretan las cuatro primeras y la novena. Esa última consiste en una fuga para coro y orquesta con el texto y el tema del himno.
Ése fue elegido como tema conductor por el sentido que Estévez dio a su vida: la de tomar su cruz y seguirla hasta las últimas consecuencias.
Cuando era chico soñaba con recuperar las Malvinas, entonces se hizo soldado y entregó su vida a esa causa. Su sacrificio por una creencia mayor a él, similar a la de Cristo en este sentido, hizo  del himno “Christus vincit” una composición adecuada para acompañar esta carta.
Además, esa pieza musical, era cantada en la catedral de Posadas, sobre todo, en la festividad del Cristo Rey.
José Luis Larzábal, desarrolló actividades musicales como cantante, preparador de conjuntos vocales, director de coros y maestro de emisión vocal, armonía, contrapunto, fuga y composición.
Escribió obras originales y versiones tanto corales como instrumentales de obras de otros autores. Entre ellas se destacan las folklóricas y las regionales (gualambao y guarania).

La carta
Sarmiento, 27 de marzo de 1982
Querido Pipo:
“Cuando recibas esta carta, yo ya estaré rindiendo cuenta de mis acciones a Dios, Nuestro Señor. Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en cumplimiento de la Misión. Pero fijate vos ¡Qué misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados a recuperar las Islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre Generoso ha querido que esté, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a Nuestra Patria”.
“Lo único que a todos quiero pedirles es:1) que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo, 2) que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y, muy importante, 3) que recen por mí”.
“Pipo, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero hoy debo decírtelas: gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener un apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias por ser como soy y que es fruto de ese hogar donde vos sos pilar”.

Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.
Un fuerte abrazo
Dios, Patria ¡Oh Muerte!
Roberto.


:: Notas relacionadas
»» Malvinas: 30 años de combate en silencio
»» “Yo me quedé en Malvinas, uno no vuelve de una guerra”
»» Trabajan para ofrecer servicios a los veteranos y sus familiares
»» Sobrevivió en las Islas, casi lo matan por mendigar
»» “Mi hijo vive en Inglaterra”
»» “Volver fue muy fuerte y emocionante”
»» “Yo era abastecedor de armas y no sabía dónde estaban”

Te puede interesar