Vento aseguró que tienen documentación sobre la ablación
El jefe de Terapia Intensiva del Hospital Samic y representante del Incucai, Cristóbal Vento, dio a conocer su postura con respecto a la decisión del juez Carlos María De la Cruz, al dictaminar que el deceso de la menor Agustina María Bernasconi no fue producto de un accidente sino por la ablación de órganos que se le practicó en su momento.
Vento sostuvo que “desde el punto de vista de la ablación, nosotros tenemos toda la documentación”.
El médico que intervino en el año 2000 en la determinación del diagnóstico y posterior ablación, sostuvo que fue el mismo juez De la Cruz quién autorizó “la ablación en aquella oportunidad porque era una menor e incluso porque era una muerte por accidente”.
En ese momento “diagnosticamos la muerte encefálica en forma clínica por varios médicos; entre ellos estaba el neurocirujano Marinucchi, la doctora Benítez y yo. Luego corroboramos con un electroencefalograma el diagnostico total de muerte encefálica irreversible. Entonces solicitamos la autorización a los familiares y ellos muy bien predispuestos donaron los órganos”, relató el médico.
Posteriormente “se procedió a la ablación de hígado, riñón y córnea con médicos que vinieron desde Capital Federal y de acá de nuestra provincia”, indicó Vento, quien para disipar cualquier duda comentó que “tenemos la historia clínica y todos los estudios que le hicimos”.
Sobre el giro que tomó el caso, Vento dijo al portal Norte Misionero que habló con el juez De la Cruz y que este le manifestó que “esto no va en contra del Incucai, no va en contra de la donación de órgano ni contra mi propia persona”, sino que esto ocurre a raíz de que en el expediente abierto por el proceso judicial iniciado por la familia de la niña en contra de quién provocó el deceso de la menor en el accidente “no consta el estado de muerte encefálica” lo que da lugar a interpretar que la causa de muerte de la menor es por ablación de órganos.
El accidente
El 5 de marzo del 2000, Agustina María Bernasconi (12) fue embestida por una camioneta que se desplazaba por la avenida Las Calandrias, en el barrio Ignacio Abiarú de Puerto Iguazú, a contramano y era conducida por, en aquel momento, una menor de edad, quien dejó sin asistencia a Agustina.
Posteriormente la niña fue trasladada al Hospital Samic de Eldorado donde se le diagnosticó “muerte encefálica”. Luego de cuatro días, el 9 de marzo, sin ninguna otra posibilidad, los padres decidieron desconectarla del respirador artificial.