Abandonó el tratamiento, volvió a robar y su padre recurrió a la Justicia

Miércoles 17 de abril de 2019
El padre del joven adicto clama por ayuda. | Foto: Norma Devechi
La impactante historia de la familia Capelari tuvo repercusión en varios puntos del país cuando Yonathan, un joven de 19 años con un severo problema de adicción a las drogas, había sido encadenado por su padre para evitar que salga robar con la intención de conseguir más estupefacientes.
Si bien en febrero el chico había accedido a rehabilitarse en la clínica Buen Samaritano, en la provincia de Santa Fe, la tranquilidad no duró mucho tiempo para la familia, ya que soportó solamente 25 días de tratamiento y hace aproximadamente dos semanas se encuentra nuevamente deambulando por las calles de Iguazú, de donde es oriundo.
El problema radica en que  el joven recayó en el consumo de pedra o paco, derivados de la cocaína, y como no tiene dinero para comprar drogas, volvió a delinquir, cosa que preocupa de sobremanera a su padre.
“No sé qué hacer, no sé dónde recurrir, prefiero hacer pública la situación en los medios de comunicación que tener que leer las noticias en los diarios de que mataron a mi hijo porque robó o murió de sobredosis", manifestó a El Territorio Lirio Capelari, su papá.
Siguiendo esta línea añadió que “yo no sé qué hacer y necesito que las autoridades me den una solución, esto escapa a mis manos, me cansé de golpear puertas y no tengo ningún tipo de solución”.
Por otra parte, indicó que recientemente se acercó a la fiscalía suplicando ayuda a la Justicia, ya que según su relato la situación se volvió insostenible.
Por el momento, su principal objetivo es salvar la vida de su hijo, a quien nuevamente mantuvo encadenado este fin de semana porque volvió a robar y en esta oportunidad se llevó herramientas e insumos del taller de su familia.

Hurto y drogas
“Se llevó al menos 25.000 pesos y vendió por monedas para comprar pedra, también volvió a robar a su hermana y a otros familiares”, comentó en medio del desconsuelo.
Por eso, el mayor miedo de la familia es que vuelva a robar en las casas aledañas, “nuevamente tendremos problemas”, puntualizó su papá.
“Muchos ya lo buscan para matarlo, quiero que la Justicia me ayude a evitar eso, tengo que obligarlo a que se rehabilite”, añadió abatido.
En la Fiscalía le recomendaron que solicite una acción de amparo de la mano de un abogado para que el juez evalúe la situación, aunque aclararon que la ley no contempla la posibilidad de que una persona adicta deba someterse a rehabilitación en contra su voluntad.
Asimismo, Capelari aclaró que realizaron 29 denuncias detallando las bocas de venta de pedra en la zona conocida como “el tendido de Emsa” o “zona de los zombies”, pero aún no se han hecho los allanamientos correspondientes. Además, aseguró que estos sitios se multiplicaron considerablemente en las últimas semanas.

Desconsuelo
“Nos sentimos desprotegidos, porque denunciamos y la Policía no actúa y los que venden saben que nosotros hablamos y estamos en la mira de ellos. Yo insisto que deben hacer como hacen las favelas de Brasil, entra el Ejército y limpia el lugar, es la única forma, no podemos vivir así”, lamentó el hombre.
Finalmente, consideró que “somos víctimas de robo y también destruyen nuestras familias porque nuestros hijos son seducidos y caen”.
El joven fue liberado por sus familiares el día lunes y hasta el cierre de esta edición desconocían su paradero. 

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