La crisis revaloriza el rol del Estado

Domingo 22 de marzo de 2020
La humanidad, desde sus orígenes, fue demostrando la importancia de unirse para conseguir resultados comunes, que beneficien al conjunto. Así se conformaron las primeras tribus, en las que a su vez se elegían a un jefe por ser más fuerte o apto en el papel para proteger de diversas amenazas o intervenir en la resolución de los conflictos.  Luego, las grandes sociedades terminarían conformando estados y, de nuevo, mediante diversas metodologías seleccionar a sus representantes, como sucede en países como la Argentina, donde mediante la emisión del voto en democracia se elige a las autoridades. Éstas son las encargadas de garantizar la organización de la sociedad, adoptando medidas que apunten al crecimiento y el bienestar. Ello no siempre se cumple. De allí que se habla de un Estado presente o ausente, de un Estado activo o desertor, de uno visible y otro casi invisible. 
En forma reciente, la administración de Mauricio Macri, demostró de qué se trata un modelo neoliberal que reduce el poder del Estado, desertando de sus grandes responsabilidades como salud, educación y bienestar general. Pretendiendo que el mercado regulara la producción de bienes y servicios, intentando trasladar responsabilidades a las provincias y municipios. Al desprenderse de algunas de estas responsabilidades básicas, Macri trasformó su administración en un Estado más bien ausente e ineficaz. Como se indicó, devaluó no solo la moneda, sino fundamentalmente el rol del Estado, desde que asumió el 10 de diciembre de 2015 hasta dejar la titularidad del Ejecutivo Nacional el año pasado. En ese período, avanzó en recortes estatales -como se dijo la semana pasada- en áreas clave como la salud, que pasó de ministerio a secretaría, con la lógica de reducir costos, es decir, supuestamente ahorrar dinero, pero terminó en un brutal endeudamiento externo. Y, fundamentalmente, se olvidó de cumplir el principal rol que se le había asignado, el de cuidar a los argentinos. Nadie imagina lo que habría sido lidiar con una pandemia como el coronavirus con un Estado devastado, según denunciaron desde la administración de Alberto Fernández al asumir la presidencia. De allí la importancia fundamental de recuperar un Estado presente, con roles bien definidos en áreas como salud pública, que esta administración volvió a elevar el rango a Ministerio de Salud. 
En momentos como los actuales, se conoce el verdadero rostro del Estado porque las crisis suelen sincerar y desenmascarar la forma en que actúan los gobiernos. El coronavirus, pone a prueba la fortaleza y presencia del Estado para enfrentar algunas amenazas excepcionales, como la enfermedad que acecha ahora al mundo. La administración de Alberto Fernández logró revalorizar la función del Estado para enfrentar estos problemas que ningún mercado puede resolver. El Estado se transforma, en días como los actuales, en un instrumento vital para enfrentar el problema sanitario, que conlleva actuales y posteriores problemas económicos y sociales, que también deberán contemplarse. Porque es el Estado el que debe crear condiciones adecuadas y propiciar una dinámica de crecimiento estable, sustentable y sobre todo con bienestar social. Es decir, es el Estado es el que dirige los destinos de una Nación, conformada por todos los argentinos. 
En esta crisis global se valoran las buenas acciones, como la convivencia política entre el oficialismo y la oposición. Se vieron acciones y gestos positivos a los cuales no estábamos acostumbrados por la famosa grieta. Hasta el ex presidente Macri se puso a disposición y apoyó el rumbo del gobierno para enfrentar la pandemia. Gobiernos provinciales y municipales de distintos colores políticos todos unidos por la misma causa. En cuanto a los ciudadanos, se empieza a imponer la solidaridad como salida colectiva a la crisis, frente al egoísmo individual que viene pregonando hace décadas el sistema capitalista. El mundo tiene una prueba para ser mejores como sociedad cuando pase la crisis. 

Revalorización de la salud pública
Con la zozobra que se vive en estos momentos, los ciudadanos estamos a merced de la altura de nuestros dirigentes en la guerra contra el coronavirus. Personas dominadas y convencidas de las virtudes del libre mercado como regulador de las actividades económicas y sociales se vieron sorprendidas a lo largo y ancho del planeta de la necesidad de tener estados fuertes y dinámicos para dominar la pandemia. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, sintetizó en una declaración a sus ciudadanos el poder del Estado contra el mercado al afirmar que “lo que ha revelado esta pandemia es que la salud gratuita, nuestro estado de bienestar, no son costos o cargas, sino bienes preciosos, y que este tipo de bienes y servicios tienen que estar fuera de las leyes del mercado”. 
En cuanto a la Argentina, se observa que en la actual administración nacional de Alberto Fernández se están tomando medidas que reflejan, una noción nítida del verdadero rol que debe asumir el Estado en momentos como estos, entendiendo la responsabilidad social, ampliando los derechos básicos de salud y protección sanitaria que conlleva a hacerse cargo del cuidado de todos los ciudadanos. Desde la administración nacional se van conociendo casi en forma diaria diversos anuncios para intentar además poner freno a la especulación, que siempre está presente sin importar la angustia o dolor de los ciudadanos. Son tiempos de solidaridad, de entender la salud como un derecho humano. 

Las acciones
Ante la pandemia global, como declaró al nuevo coronavirus la Organización Mundial de Salud (OMS), el presidente de la Nación decretó desde el último jueves y hasta el 31 de marzo, con posibilidades de extensión, la comúnmente conocida cuarentena, cuando la denominación correcta es una medida de “aislamiento social, preventivo y obligatorio” para todos los argentinos. Durante la vigencia del actual decreto presidencial, las personas deberán permanecer en sus residencias habituales o en la residencia en que se encuentren en el momento de inicio de la medida dispuesta. Deberán abstenerse de concurrir a sus lugares de trabajo, con las excepciones previstas, y no podrán desplazarse por rutas, vías y espacios públicos, todo ello con el fin de prevenir la circulación y el contagio del virus y la consiguiente afectación a la salud pública. A quienes incumplen se les aplican sanciones previstas en el Código Penal.
El presidente de la Nación recordó, en el momento de anunciar el aislamiento total, que se venían desplegando otras acciones. En primer término, la cuarentena obligatoria para todos aquellos procedentes de zonas de riesgo. La Argentina registró el primer caso de Covid-19 el pasado 3 de marzo y ayer registraba la cuarta muerte. Entre las actividades adoptadas figuran los cierres de fronteras por 15 días para extranjeros que quieran ingresar al país, como el caso de Misiones con Paraguay o Brasil y también la prohibición de ingreso a la provincia desde Corrientes y otros puntos del país. También se decidió suspender las clases hasta el 31 de marzo, la actividad legislativa y judicial. En general, desde el Estado nacional y provincial hay una fuerte recomendación a mantenerse aislado. En forma previa también se resolvió la suspensión del servicio de transporte de larga distancia y de aviones de cabotaje y sólo se garantizaron vuelos especiales para repatriar a los argentinos varados en distintos países del mundo y un servicio limitado de transporte de pasajeros en las ciudades.

Medida excepcional
Lo cierto es que el último jueves, el presidente Alberto Fernández resolvió la cuarentena total en el país, al sostener que se trataba de una medida excepcional en un momento excepcional. Resaltó el rol del Estado al sostener que como gobernante la máxima responsabilidad es proteger a la sociedad argentina. Tomó la determinación tras reunirse con expertos, con distintas fuerzas políticas y los gobernadores de todo el país; algunos, como el caso del misionero Oscar Herrera Ahuad estuvieron presentes y otros, siguieron los detalles de manera virtual y se sumaron a la decisión.
Fernández transmitió serenidad al pueblo y pidió cumplir con el aislamiento establecido. Recordó que es una lucha contra un enemigo invisible y que las medidas están pensadas para salvar vidas. La pandemia no sólo generó esta medida excepcional, además se observó un comportamiento a la altura de los acontecimientos de la mayoría de la dirigencia del país. El mensaje enviado fue muy claro, con menos traslados y menos contacto, menos contagios.

Misiones fortalece el sistema de salud
En Misiones, el presidente del Partido de la Concordia, Carlos Rovira, y el gobernador Herrera Ahuad, que tiene a favor además ser médico, lograron con mucha antelación dimensionar la gravedad de la situación y se tomaron medidas políticas al respecto. Fue una de las primeras provincias en resolver que había que parar el movimiento de alumnos, docentes y la comunidad educativa en su conjunto y resolvió poner en pausa el año escolar e implementar las clases virtuales a través de la Plataforma Guacurarí. 
A su vez, para prevenir la propagación de una enfermedad altamente contagiosa, comenzó a aislar a Misiones, cerrando rápidamente las fronteras, y a evacuar a turistas para evitar el movimiento de personas y con ello se está logrando evitar que hoy Misiones no tenga todavía casos confirmados. 
Se pudo conocer que tanto Rovira como Herrera Ahuad mantienen un intenso trabajo de coordinación y son los encargados de planificar y disponer las tareas preventivas para contrarrestar la circulación del virus en la provincia. De esta manera, se vienen desplegando las acciones con los integrantes del gabinete, a través de distintas dependencias como Salud y Policía. Pudo conocerse que consideran clave la anticipación y en tal contexto, se van tomando las decisiones importantes. 
En esa línea, pudo saberse, que trabajan en un agresivo plan de preparación, que hasta ahora no había trascendido, como reforzar la infraestructura de salud. Para ello, en Misiones se estaría avanzado en las tareas ante una eventual contingencia en cinco nuevos hospitales, como los de San Antonio, Santo Pipó, Eldorado, San Vicente y Apóstoles. A su vez, para hacer frente a esta situación extrema, se estaría adquiriendo equipamiento médico de Estados Unidos, Alemania, China y en Buenos Aires, elementos como respiradores y test rápidos. 
Tanto las decisiones que se toman a tiempo como el equipamiento adecuado son considerados trascendentales a la hora de cuantificar los resultados de la pandemia, que indefectiblemente pasará por Misiones. Por eso, pudo conocerse que las autoridades de la Provincia están buscando prepararse de la mejor manera y en tal sentido, se corre con algunas ventajas comparadas a otras provincias y países.  En materia de salud, Misiones se viene preparando no desde este año, sino desde hace unas dos décadas, lo cual es reconocido a nivel nacional y hace que el sector privado se respalde en el sector público, por contar con mejores equipos que se fueron invirtiendo cada año, según surge de cada presupuesto anual. Equipamiento que apunta a la calidad sanitaria y sobre todo puede ayudar ante la amenaza global. 
Repasando algunos acuerdos, surgen también algunos convenios en plena vigencia tanto con Corea, China y el Instituto Pasteur de París, que permitieron acceder a Misiones a equipamientos médicos de avanzada. 
Como se indicó, Misiones tiene la particularidad en la actual administración de tener dos médicos gobernando, ya que el vicegobernador también es profesional de la salud, lo cual es de suma importancia en este momento de fragilidad sanitaria global que deja en evidencia la importancia de haber dirigido los esfuerzos tanto a la inversión en tecnología como a la salud pública. 
Pero, además, está claro que todos los esfuerzos serán insuficientes si cada ciudadano no asume con responsabilidad y seriedad esta amenaza que acecha a todos. 

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