Sufrimiento, ¿tiene sentido?

Viernes 6 de septiembre de 2019
José Miérez

Por José Miérez Gerontólogo

Comunidad:
todos los seres vivientes sufren, el género humano (mujer y varón) tiene dolores.
Dolor: (Dellat. Doloris)
sensación molesta y aflictiva que padece el organismo, síntoma muy común que se atribuye a una acción protectora frente a agentes nocivos. 
Para Aristóteles se produce cuando se actúa en contra del ser viviente humano que encuentra dificultades internas o externas en su realización, físicas o psicológicas. 
Sufrido o sufrida: es quien sufre con resignación, esposo o esposa que, conscientes saben que son engañados. 
Sufrir: (del Latin) sufrere, soporta, padecer, sostener, resiste, aguantar, tolerar, soportar, permitir, consentir, recibir con resignación un daño moral o físico.
Se reacciona según las formaciones culturales y las experiencias que le han tocado vivir y el lugar y momento en que se es ofendido.
Oportunamente aprendí cuando un dolor es útil o inútil. Explicado por un anestesista, el Dr. Delgado.
El dolor físico puede ser:
gravativo: aplastamiento por una rueda sensación de peso, apretuja.
Hiriente: puñalada.
Fulgurante: breve de gran intensidad que recuerda y una descarga eléctrica.
Pulsativo: el que acompaña de sensación de pulsación rítmico. 
Lancinante: el que se percibe como un lanzazo. 
Terebrante: como un taladro. 
Urente: quemadura, fuego.
Pungitivo: punzada, aguja.
Pueden distinguirse dos tipos principales de dolor físico, superficial o profundo; dolor a distancia (referido) hiperestesia; hiperalgia; contracturas impotencia funcional.
En general no provocan reacciones estimulantes, sino depresoras (hipotensión, bradicardia). Y pueden acompañarse de otros fenómenos vegetativos generales (náuseas, vómitos, salivación).
Datos importantes 
1) Son localización. 2) Carácter o naturaleza. 3) Intensidad. 4) Irradiación. 5) Comienzo.  
6) Duración. 7) Evolución. 8) Horario y periodicidad. 9) Fenómenos físicos, psíquicos, sensoriales concomitante. 10) Condiciones que provocan o amortiguan. 11) Posturas – 
Dolor de Corazón.
Sentimiento, pena aflicción que causa el haber ofendido a alguien.
El dolor del alma y del espíritu es haberle fallado a nuestro amigo Jesús porque cedimos ante las tentaciones y transgresiones que ponen en evidencia al perjuro según la ocasión.
El programa mesiánico de Cristo y su Padre, en el mundo es para provocar el Amor y hacer el amor al prójimo (civilización del amor), es el significado salvífico del sufrimiento, Cristo dice “a mí me lo hiciste”.
La Parábola del Buen Samaritano pertenece al Evangelio de sufrimiento, camina con él a lo largo de la historia de la Iglesia y del Cristianismo, a lo largo de la historia del hombre y de la humanidad testimonia que la revelación por parte de Cristo del sentido salvífico del sufrimiento no se identifica de ningún modo con una actitud de pasividad. 
Es todo lo contrario, el evangelio es la negación de la pasividad ante el sufrimiento.
El mismo Cristo, en este aspecto, es sobre todo activo.
“El Señor esta sobre mí, porque me ungió para evangelizar a los pobres, predicar a los cautivos, lograr la libertad, a los ciegos la recuperación de la vista, libertad  a los oprimidos. Él pasa haciendo el bien.
Da su amor, amor desinteresado que brota en su corazón y en sus obras. 
Maltrato: cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, practicado sobre toda persona, pero perturba más a aquellas personas de 60 años o más, que  ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro su integridad física o psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente o percibido subjetivamente.
Estos aportes lo he sacado de la Carta Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II Sobre el sentido cristiano del Sufrimiento Humano.
Este es el sentido del sufrimiento, verdaderamente sobrenatural y a la vez humano. Es sobrenatural, porque se arraiga en el misterio divino de la redención del mundo, y es también profundamente humano, porque en él el hombre se encuentra a sí mismo, su propia humanidad, su propia dignidad y propia misión. El sufrimiento ciertamente pertenece al misterio del hombre. 
El misterio de la redención del mundo está arraigado en el sufrimiento de modo maravilloso, y este a su vez encuentra en ese  misterio su supremo más seguro punto de referencia. 
Deseamos vivir este año de la redención, unidos especialmente a todos los que sufren. Es menester, pues que a la Cruz del Calvario acudan idealmente todos los creyentes que sufren en Cristo, especialmente cuando sufren a causa de su fe en el Crucificado y Resucitado para que el ofrecimiento de sus sufrimientos aceleren el cumplimiento de la plegaria del mismo salvador por la unidad de todos y acudan también allí los hombres de buena voluntad, porque en la Cruz está el Redentor del hombre. 
En la terrible batalla entre las fuerzas del bien y del mal que nos presenta el mundo contemporáneo, venza nuestro sufrimiento en unión con la Cruz de Cristo. Nutrirse permanente con la trilogía. El Hijo Pródigo, el Sermón de la Montaña y El Buen Samaritano.
Reitero en lo personal que lean,  mediten, den ejemplo los futuros conductores, den apoyo a las fuerzas del bien y serán recordados por lo que dieron y no por lo que se llevaron.
A todos, queridos hermanos y hermanas, tendamos la mano que nos necesitamos. 

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