Triple Frontera: congelaron bienes de organización vinculada al Hezbollah

Viernes 13 de julio de 2018
El gobierno argentino congeló bienes y dinero de integrantes de una organización presuntamente vinculada con la agrupación chiíta Hezbollah, de fuertes vínculos con Irán, tras una operación en un casino de la localidad de Puerto Iguazú, en el área conocida como la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Si bien Estados Unidos e Israel repetidamente advirtieron sobre la existencia de un circuito de financiamiento entre la Triple Frontera y Medio Oriente, se trata de la primera vez que el Gobierno toma una medida directa de congelamiento de bienes y fondos en territorio argentino por información que lo vincula a la organización de origen libanés.
Según información recopilada en las entidades financieras que fueron advertidas de la maniobra, el dinero apareció vinculado al denominado Clan Barakat, liderado por Assad Ahmad Barakat, a quien se le atribuyen vínculos con Hezbollah.
Las alertas fueron generadas desde la Unidad de Información Financiera (UIF) y remitidas a unas 50 mil entidades, entre bancos, casinos, casas de cambio y financieras, a partir de información surgida del intercambio de datos sobre lavado de activos relacionados con el crimen organizado o el financiamiento del terrorismo.
Tras una serie de alertas emitidas por la UIF se detectaron cobros por supuestos premios en un casino de Puerto Iguazú, por alrededor de 10 millones de dólares, sin ser declarados en la frontera.
La UIF se nutre, entre otras fuentes de información, de las notificaciones de la Office of Foreign Assets Control (Ofac), un organismo que depende del Departamento del Tesoro norteamericano, y opera en el marco de un acuerdo de cooperación entre la UIF y la Fincen, que es el organismo análogo en los Estados Unidos.
Las alertas giradas a las entidades advertían sobre un grupo de operaciones vinculadas al Clan Barakat, liderado por Assad Ahmad Barakat, cuyo centro de operaciones se encuentra en la ex galería Page (hoy galería Uniamérica) ubicada en Ciudad del Este. El clan, según información de la cual también dieron cuenta medios en Paraguay, estaría involucrado en delitos de contrabando, falsificación de dinero y documentos, extorsión, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas, lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Tras las circulares emitidas por la UIF se detectó que los miembros del clan habrían realizado, en un casino de Iguazú, cobros por supuestos premios que en su conjunto superarían los U$S 10 millones, sin declarar ni el ingreso ni el egreso de fondos al cruzar la frontera. A partir de las advertencias llegadas desde los Estados Unidos y otras agencias de inteligencia financiera, el Gobierno tomó la decisión de congelar los fondos frente a la sospecha de su origen ilícito y la hipótesis de que, una vez fuera del país, fuera transferido por el clan a Hezbollah. En total se registraron ingresos a la Argentina de catorce personas vinculadas al Clan Barakat, cuyos fondos ya habían sido previamente congelados en los Estados Unidos. 

Un fantasma vigente en la Triple Frontera

Hezbollah surge como un partido político durante la guerra civil en el Líbano en 1982. Su nombre significa ‘partido de Dios’, y está compuesto por grupos radicales de libaneses chiítas, que plantearon, en un principio, como objetivo expulsar la presencia israelí y de Occidente del Líbano y establecer en el país un Estado islámico tomando como modelo a Irán. Luego, Hezbollah manifestó su intención de acabar con Israel y de ocupar Jerusalén para dejar la ciudad bajo dominio musulmán. Tras comprobarse la intervención de Hezbollah en diferentes atentados y asesinatos, como las bombas suicidas contra marinos de los EE.UU. y el ejército francés en Beirut en 1983, fue señalado como una organización terrorista internacional por los Estados Unidos en 1997. Un informe de los Estados Unidos advierte que Hezbollah conspira con redes de traficantes de droga en Latinoamérica como un medio para recaudar y lavar fondos.


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