Jueves 23 de marzo de 2017

Asusta el extremo de desprestigio del Gobierno provincial, dijo Piña

Lunes 17 de septiembre de 2007

El obispo emérito de Iguazú, Joaquín Piña, referente social de los sectores olvidados por los gobernantes, volvió a emitir su opinión con respecto a la caótica situación que atraviesa el Gobierno provincial, criticó los hechos de corrupción, el autismo, la soberbia, el financiamiento de sublemas y el escándalo que protagonizaron los candidatos a gobernador y vice de la renovación, Maurice Closs y Sandra Giménez, y la candidata a diputada nacional por el mismo frente, Stella Maris Leverberg, por participar de una fiesta con strippers frente a unas 600 docentes que celebraban su día, el lunes pasado en Oberá.
Piña, en un escrito, se refirió a la vergüenza que significa que personas en funciones públicas y aspirando a gobernar la provincia tomen actitudes de esta característica y se vean envueltos en un escándalo político, casi erótico, de semejante magnitud. Más aún si el show fue organizado por uno de los tres (Leverberg) y también contó con la presencia del ministro de Educación de la provincia, Hugo Passalacqua, y fue realizado frente a la comunidad docente, con muchas familias en el lugar, en pleno festejo por el Día del Maestro.
La opinión del obispo cobró trascendencia nacional el año pasado al ponerse al frente de la agrupación política social que evitó la reforma constitucional y la reelección indefinida impulsada por el gobernador Rovira.

Asusta el desprestigio
“Asusta el extremo de desprestigio al que ha llegado nuestra dirigencia provincial. Como con este escandalete en ocasión de la fiesta del Día del Maestro. En una celebración para docentes, organizada por las máximas autoridades del gremio y del Consejo de Educación, con la presencia del ministro y del candidato a gobernador por el oficialismo, se desplegó un show erótico, con strippers y todo el condimento”, señaló Piña.
“¿Qué podemos esperar de esta gente, capaz de convertir un acto de agasajo a los docentes y de homenaje a Domingo Faustino Sarmiento en un acto de campaña electoral, rebajándose a semejantes obscenidades? ¿Es esto o no una muestra práctica de la prostitución de la política? ¿Del día de qué maestro estamos hablando? La política debería estar preocupada por el bien común de todos y, en particular, de los más pobres. ¡Pobre Misiones! Tan linda como sos, adónde nos han llevado tus dirigentes”, agrega indignado el religioso en otro fragmento del escrito.
Piña recordó el triunfo en las elecciones de convencionales del año pasado, cuando él encabezó la coalición vencedora y advirtió que “ahora viene la segunda parte. Este obispo anciano, jubilado, ‘emérito’ (aunque, como bien dijo un cura, emérito no significa inútil), les advirtió a los misioneros que esto se podía comparar a un partido de fútbol. Ganamos, y ganamos muy bien en el primer tiempo; pero en el segundo, como nos descuidemos, podemos perder todo lo que en el primero habíamos ganado”.

Basta de corrupción
Por último arengó que “el pueblo ya se cansó. La paciencia tiene un límite. Ya robaron bastante. No nos engañarán con grandes obras públicas, monumentos faraónicos y casi inútiles, porque, como me dijo una ingeniera, en estos planes y obras públicas es donde más y mejor se puede robar. Ya basta de tanta corrupción. Basta de impunidad. ¿Para cuándo un Poder Judicial independiente?”.
“Son muchas las cosas que tienen que cambiar. Ya se ha demostrado que este sistema es una máquina de hacer pobres. Y que este Gobierno provincial, autista, que no escucha a nadie, no da más”, dijo.
“Es evidente que este sistema despótico que hasta ahora domina a la provincia ha quedado mal herido, desprestigiado. Aunque no murió, como se está viendo por este esfuerzo desesperado que están haciendo para quedarse en el poder. Parece que algunos de nuestros dirigentes son los únicos que no aprendieron nada el 29 de octubre del año pasado. Porque la gente no votó sólo un NO al actual Gobernador en su intento por perpetuarse, sino que dio a entender con total claridad que lo que busca es un cambio. Pero un cambio de verdad. No un cambio para que nada cambie, como suele decirse”, enfatizó.
Para estas elecciones “la mayor parte de los candidatos que se han presentado, no son sino más de lo mismo. Los que ya conocemos. No creo que se hayan metamorfoseado tanto los que hasta ahora pensaban y actuaban de la misma manera. El año pasado nos quejamos de lo sucia que fue la campaña oficialista. Lo que en este momento nos está ocurriendo con respecto a esta explosión de la Ley de Lemas es que, de no corregirse, hará inviables las próximas elecciones”.
“Espero que este año, como lo hicieron en 2006, los misioneros sabrán dar otra muestra de su dignidad. Que no se venden ni se prostituyen. Que así sea”, finalizó Piña dirigiéndose al pueblo.

Fuente:www.TerritorioDigital.com

 
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