Lunes 22 de mayo de 2017

Rescatan a tres jóvenes misioneras de un prostíbulo de Corrientes

Domingo 28 de septiembre de 2008

La investigación se inició en julio pasado con la desaparición de una joven de 18 años en Eldorado. El testimonio de un travesti, llamado Gaby, que compartió el cautiverio con ella, resultó vital para el esclarecimiento del hecho y para desbaratar la organización de Trata de personas que operaba en la región.
Un megaoperativo encabezado por la Policía de Misiones, que se inició el viernes a las 22.30  y se extendió de manera ininterrumpida hasta las 12.30 de ayer, permitió el rescate de cinco mujeres que eran sometidas a condiciones de servidumbre sexual en una whiskería del paraje Las Piedritas, distante a unos 500 kilómetros de la capital correntina.
Tres de esas mujeres son oriundas de Misiones; dos de la ciudad de Eldorado y la restante de la localidad de El Soberbio.
Las tareas se desarrollaron en coordinación con los jugzados federales de Eldorado, donde se inició la causa, y de Paso de los Libres, que dio amplia cobertura al exhorto remitido por el magistrado misionero Mario Hachiro Doi.
Las pesquisas se iniciaron en Eldorado a partir de una denuncia por desaparición de persona. Tras una ardua como paciente labor, los investigadores dieron con los responsables del hecho.
El viernes, a las 22.30, una comitiva integrada por la dirección Inteligencia Criminal, Investigaciones y la división Trata de personas de la Policía de Misiones irrumpió en la whiskería Las Piedritas, de la localidad homónima, en Corrientes, y rescató a cuatro mujeres.
En el operativo también intervinieron efectivos de las comisarías de Monte Caseros, Juan Poujol y Mocoretá.
Restaba una quinta, llamada Gisela, que dio inicio a la investigación. Los detectives profundizaron las averiguaciones y establecieron que la muchacha podría encontrarse en el domicilio particular del propietario del burdel.
Ayer, poco después del mediodía, cuando recibieron la orden de allanamiento del Juzgado Federal de Eldorado, se dirigieron al domicilio, emplazado a unos 250 metros de la whiskería, y encontraron a la joven eldoradense, sana y salva.
De esa manera, se cerraba el círculo sobre los sospechosos.
Voceros de la causa indicaron muy factible que la comitiva de investigadores misioneros regresara anoche hacia la tierra colorada, con las mujeres de Eldorado (de 18 y 20 años) y El Soberbio (19) rescatadas y los detenidos.
En ambos allanamientos se secuestraron celulares, agendas, dinero y otros elementos de importancia para la causa.


Lanzarán campaña contra la Trata
El ministro del Interior de la Nación, Aníbal Fernández, llegará a Misiones para lanzar como política de Estado la lucha contra la trata de personas.
La visita se concretará el 16 de octubre con la idea de formar parte de una jornada de capacitación para distintas fuerzas de seguridad.
Además desde la Policía de la Provincia se creó una división específica para dedicarse a la prevención y la detención de sospechosos en casos de trata de personas, que está bajo la órbita de la Dirección de Investigaciones e Inteligencia.
Se ataca también al flagelo de manera conjunta con integrantes de las fuerzas del NEA (Chaco, Corrientes y Formosa), además de uniformados de Brasil y Paraguay. Se contará con el asesoramiento de letrados del Ministerio de Derechos Humanos de Misiones, y se trabajará con integrantes de la Dirección Nacional de Migraciones, Gendarmería Nacional y la Policía Federal.
Por otro lado, el miércoles y jueves de esta semana se realizará un seminario en Posadas para intercambiar información preventiva sobre esta problemática. La intención es la de intercambiar información preventiva para actuar de la manera más efectiva y rápida ante cualquier eventualidad. Uno de los contextos a vigilar por los efectivos será el tránsito por las rutas nacionales hacia Buenos Aires y el sur argentino.


“Imagino viéndola llegar” 

ELDORADO. La entrevista con doña Carmen, madre de una de las misioneras rescatadas ayer en Corrientes se produjo antes de que su hija fuera encontrada sana y salva por la Policía. “Hace días que no duermo, estoy muy mal”, fue lo primero que dijo la madre de Gisela (18).
La joven se ausentó de su casa, situada en el barrio 20 de Junio de Eldorado, el 25 de julio último. Para la mujer había caído en manos de una organización de Trata de personas. Y el tiempo, sabio y paciente, pareció darle la razón.
Carmen tiene 52 años y confesó que el testimonio de un travesti, llamado Gaby, resultó clave para saber qué pasó con Gisela. “Ella está trabajando en un bar, encerrada y no la dejan salir", le habría contado.
Según la hipótesis de la mujer, su hija y el travesti fueron entregados a la organización criminal por una amiga, aunque Gaby logró escapar.
Ambos habrían sido reclutados por un grupo de personas que se movilizaba en una camioneta bordó, con vidrios polarizados, que era conducida por un hombre robusto, de acento porteño.
La pick up solía frecuentar el barrio 20 de Junio, señaló la acongojada mujer.
Lo curioso del caso fue que, recién después de la denuncia policial, Gisela se comunicó un par de veces por teléfono con su madre. “Por qué hicieron la denuncia, yo me encuentro bien”, habría dicho a su progenitora.
Pero el sexto sentido de toda madre parecía decirle otra cosa, que su hija era obligada a decir que estaba bien, para eludir el accionar de la Justicia.
“Yo la conozco, está mal”, afirmó esta mujer de cabellos color ceniza.
Gaby contó a la madre de Gisela que “el tipo (en alusión al reclutador) se llama Silva y la maltrataba” en forma constante. Es más, Gisela intentó escapar en varias oportunidades “y cuando la agarraba, le daba tremendas golpizas”, señaló.
Gaby, que pudo escapar de sus captores, comentó que trabajaba toda la noche y a cambio recibía solamente diez pesos para comer en un restaurante donde, por si fuera poco, el “patrón” ponía guardias.
Al momento de la entrevista se produce un llamado telefónico en la casa de una vecina. “Es ella” dijo la hermana de Gisela, que al rato regresó y comentó que efectivamente había llamado. “Dijo que está bien y que regresaría. Estaba llorando”, relató la muchacha que atendió el teléfono.
A esa altura de las circunstancias, Gisela quizás lloraba porque ya había sido rescatada por la Policía pero no podía decir nada del procedimiento.
Con lágrimas en los ojos, esta mujer manifestó que el viernes, a la noche, vio un programa por televisión que mostraba el maltrato que recibía una mujer mantenida cautiva en un prostíbulo,  por parte de un hombre “gordo, grandote”. “Me imaginé que la misma situación debe estar pasando mi hija”. Al momento de esta entrevista Carmen casi no tenía fuerzas. “Todas las mañanas me levanto, miro la calle  e imagino viéndola llegar”, dijo ayer a El Territorio. Esa situación puede convertirse hoy en realidad.

Fuente:www.TerritorioDigital.com

 
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