Sábado 25 de marzo de 2017

Diez toneladas de hoja verde se perdieron tras un incendio en Gerula

Domingo 19 de marzo de 2017

Exactamente tres semanas después del intento de asalto con balacera incluida que se registró en el establecimiento yerbatero de Gerula SA, ayer se registró otro lamentable hecho en el mismo lugar, esta vez a causa de un voraz incendio.
Según consignaron fuentes policiales, el siniestro se registró ayer cerca de las 9, en el secadero 2 de la conocida empresa misionera ubicada en el kilómetro 7 de la ruta provincial 105.
De inmediato, los guardias y los propietarios del lugar dieron el alerta correspondiente y varias dotaciones de Bomberos acudieron para evitar que el fuego tome mayor potencia.
En cuestión de pocos minutos, el fuego se apoderó del mencionado secadero y redujo a cenizas un total de diez toneladas de hoja verde, según el primer informe policial emitido en la víspera.
Hasta anoche, las causales del incendio aún no habían podido ser establecidas con precisión y los peritos continuaban trabajando en el predio.
Al lugar acudieron seis dotaciones de Bomberos, entre ellos voluntarios tanto de San José como así también de Apóstoles, quienes trabajar arduamente durante varias horas para sofocar por completo el foco ígneo y evitar que las llames se propaguen a otros galpones del predio.

Atraco y sospechas
Cabe recordar que el establecimiento yerbatero también fue noticia a fines de febrero, cuando en el lugar se registró un intento de asalto con intercambio de tiros incluido entre delincuentes y policías.
A tres semanas de eso, la investigación del caso continúa avanzando y, según consignaron fuentes consultadas, ahora los pesquisas tienen la fuerte sospecha de que el mismo prefecturiano que fue detenido por el intento de robo también haya participado o colaborado en el millonario atraco que se cometió contra la misma empresa en 2014.
La hipótesis deambula con potencia entre los pesquisas e investigadores que instruyen el nuevo expediente que se tramita en el Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles, a cargo del magistrado Miguel Ángel Faría.
Cabe recordar que el último hecho ocurrió entre la noche del 25 de febrero y la madrugada siguiente, cuando una banda integrada por al menos cuatro sujetos fue sorprendida con intenciones de ingresar al predio. En esa instancia, dos policías que hacían guardia intervinieron, pero fueron repelidos a tiros por los malvivientes que huyeron en un Volkswagen Gol Trend.
Uno de los presuntos delincuentes fue abandonado en plena fuga y fue el primer detenido. Más tarde, la pesquisa se mudó hacia Santa Ana, donde detuvieron a dos sujetos más: un prefecturiano identificado como Juan Eduardo L. (28) y su cuñado menor de edad. Un cuarto sospechoso, que ya estaría identificado, permanece en condición de prófugo.
De los tres detenidos, sólo el uniformado continúa tras las rejas y sobre él recaen las sospechas de que también formó parte del grupo comando que en 2014 irrumpió en el domicilio de los propietarios de Gerula y les robó un botín cercano a los 7 millones de pesos, entre dinero en efectivo y cheques.
En aquella oportunidad, los delincuentes eran tres, estaban armados y sorprendieron a sus víctimas en la casa que se ubica en el mismo predio del establecimiento yerbatero. Allí maniataron a Miguel (80), a su esposa Celia (74) y a un cuidador.
Ahora, tras la caída del prefecturiano en pleno intento de un atraco similar, no son pocos los pesquisas que sospechan que también pudo haber participado en el hecho registrado en 2014. Y las sospechas se fundamentan en varios puntos clave. En primer lugar, porque -a decir de los investigadores consultados- el uniformado es originario de la zona. En segundo punto, porque tiene familiares que trabajaron en la empresa y, por último, porque antes de sumarse a las filas de la PNA solía ingresar al predio para visitar a sus conocidos.
Es decir que para los pesquisas el prefecturiano tenía amplio conocimiento tanto de las instalaciones como de los movimientos internos de la empresa, lo que pudo haber jugado a favor a la hora de planificar éste último intento de golpe y también de haber aportado datos clave en el hecho consumado del 2014.
Ahora, según consignaron las fuentes, para comprobar o descartar esta posible conexión entre casos que involucra al prefecturiano, las autoridades deberán pedir informes a la delegación de Prefectura Naval Argentina (PNA) de Puerto Madryn -donde cumple funciones el detenido- para establecer si al momento del golpe cometido en 2014 él estaba trabajando, de vacaciones, de licencia o alguna otra pista que pueda ubicarlo en Misiones.
Por lo pronto, el sujeto continúa privado de su libertad en una celda de la Unidad Regional VII y recientemente la Justicia le negó un pedido de excarcelación presentado por su defensa.

Fuente:www.TerritorioDigital.com

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