Lunes 29 de mayo de 2017

Alí Brouchoud en el Recoleta y el Malba

Viernes 19 de diciembre de 2003

El artista, docente, periodista, escritor y gestor cultural Francisco Alí Brouchoud recibió dos invitaciones que modificaron sustancialmente sus proyectos inmediatos: en enero participará en una muestra colectiva que se pondrá en el Centro Cultural Recoleta, mientras que en febrero desembarcará en el Museo de Arte Latinoamericano, Malba.
La muestra Nuevas Cartografías se inaugurará el 8 de enero en elRecoleta, en la codiciada Sala 10, la que maneja ArteBa, la feria de galerías de Buenos Aires. Es un espacio de gran jerarquía, una vidriera para los galeristas, la mejor sala de ese lugar.
“En esta muestra, todos los artistas trabajamos de alguna manera con el mapa, el territorio, los límites y para mí es un honor decir que voy a acompañar a tres artistas históricos del arte contemporáneo argentino, como Luis Felipe Noé, León Ferrari y Horacio Zabala. Los otros artistas que participamos somos Claudia Contreras, Teresa Pereda, Mara Fachini y yo. La curadora es Micaela Patania”, detalló Francisco.
La invitación llegó hasta el artista misionero a través de la curadora, que buscaba artistas que estuvieran trabajando con mapas, y aunque la tradición cartográfica en el arte contemporáneo tiene tiempo y varios exponentes, en este momento no son muchos los que están en el tema. Patania se enteró de la obra de Alí Brouchoud, mantuvo algunas reuniones con él y su incorporación se concretó.
Pero este desembarco del artista en la Capital Federal en enero se extenderá, pues también fue invitado para participar en una muestra en el Malba.
En esta muestra serán tres los artistas que expondrán su obra, el brasilero Ricardo Basbaum (que actualmente expone en el Mac Unam), Carla Zaccagnini (una argentina que vive en San Pablo desde hace muchos años) y Francisco Alí Brouchoud.
El eje de esta muestra es el corrimiento de los roles del artista. La propuesta de su curador, Santiago García Navarro, es nuclear en esta exposición artistas que estén ejecutando desplazamientos de los roles tradicionales del artista, hacia otros ámbitos, como por ejemplo la crítica de arte, la curaduría, la gestión cultural y la escritura.
“Los artistas que estaremos ahí tenemos estos abordajes de distintas maneras y que aparecen en la obra de distintas formas. Esto apunta a develar nuevas formas de pensamiento y de acción en torno del arte contemporáneo. El artista ya no se dedica exclusivamente a desarrollar una obra individual en la soledad de su taller, sino que amplifica su trabajo hacia otras áreas, y además estas tareas en otros campos pueden ser consideradas como parte de la obra”, indicó Alí Brouchoud.
“La base de esta idea es un pensamiento que las vanguardias históricas ya habían plantado y que se ha venido planteando con fuerza en todo el arte del siglo XX y principios del actual, que es ese borramiento de las fronteras entre arte y vida. Todo lo que hago de alguna manera es arte, y no existe una dimensión en la que un artista se mueva que no implique un pensamiento artístico.
Esta invitación tiene entonces mucho que ver con esta tarea que estamos haciendo los que gestionamos el Museo de Arte Contemporáneo de la Unam, en la interacción que tenemos como grupo, ya que es una obra que se construye entre varios. Cada uno aporta una parte y se arma esto que finalmente se ve como museo”.
Si bien esta muestra del Malba estará muy vinculada con el trabajo del artista misionero en y desde el MacUnam, a su vez también estará directamente atada a su obra individual.
“Será una especie de cruce entre trabajos que tienen que ver con varias esferas”.
Aún están trabajando los artistas con el curador, que a su vez se está corriendo de ese lugar para asumir la tarea de un coordinador, en la definición de la forma y los contenidos finales.
Lo cierto es que se inaugurará al público el 20 de febrero próximo y será el merecido corolario para un período de dos meses fundamentales para este artista misionero que apuesta a la proyección, pero desde aquí, pues demostró con su trabajo y  su capacidad que es posible existir, crear, crecer y justamente proyectarse desde un espacio instalado en el extremo nordeste del país, casi inexistente para las grandes capitales.
No está sólo en la tarea, pero esta ventana abierta al mercado nacional hoy adquiere grandes dimensiones.

 

Jugar al Go
El juego del Go consiste en la conquista de territorios. Se juega en un tablero de 19 líneas por lado, con 180 fichas blancas y 181 fichas negras (la diferencia es porque las negras mueven primero, sutilizas de un juego oriental). En el tablero hay además nueve puntos marcados, cuya función es equilibrar la situación, si de dos jugadores, uno es muy bueno y el otro débil, el mejor le concede a su débil rival una serie de hasta 9 fichas de handicap intentando el equilibrio.
Las fichas se juegan en las intersecciones, no se mueven y el objetivo es armar territorios propios que se cuentan por el número de intersecciones libres que están rodeadas por fichas propias. Además, las fichas pueden vivir o morir de acuerdo al número de intersecciones libres que tengan a su alrededor y arman cadenas. Esto hace que el tablero cambie constantemente, a pesar de que las fichas no se mueven. Es un juego absolutamente visual y estratégico.

 

La instalación para Recoleta

Dos, tres, muchos Vietnam es el nombre de la obra que Alí Brouchoud presentará en Recoleta. Deriva de un célebre artículo del Che Guevara escrito en el 68, donde planteaba el panorama de la lucha antiimperialista en ese momento, “y leyendo ese artículo a la luz de lo que ocurre hoy, hay algunas cuestiones casi proféticas”.
"Hace tiempo que quería hacer algo con ese artículo, trabajarlo como obra. Pero se fueron uniendo ideas. También maduró el trabajo que ya estaba en proceso, con el juego chino del Go, un juego que tiene más de 4 mil años de antigüedad. Cuando era chico yo lo jugaba, y a partir de un encargo que me hicieron de la revista A que no, surgió la posibilidad de desarrollar esta idea que tenía en bocetos, pero lo hice a modo de ilustración”.
Partiendo de este punto, continuó avanzando con la idea de la obra como instalación, que era la premisa original.
La obra que presentará en el Recoleta comprende cuatro tableros de Go, donde están sobreimpresos los mapas de Iráq, de Afganistán, de Estados Unidos y de la Triple Frontera. "Planteo aquí de qué manera se están dando estos escenarios de conflicto y de qué manera se puede plantear la interacción entre un juego -que a su vez consiste en la conquista de territorios- con estos mapas, que son en realidad los contornos de los territorios".
Explicó que trabaja sobre la idea que un mapa puede funcionar como un ícono, como un símbolo de un país. "Uno ve el contorno de la Argentina y sabe que es la Argentina, ve el contorno de Estados Unidos y sabe que es Estados Unidos. ¿Pero qué pasa con el contorno de Iraq o el de Afganistán? No todos tienen incorporado estos mapas como íconos. Yo no especifico en la obra de qué lugar es el mapa".
En este caso se trata de una instalación que no implica la participación del público. Está planteada en un nivel objetual: son cuatro tableros montados sobre soportes y cubiertos por cajas de acrílico. Cada tablero tiene 55 x 55 centímetros. Las fichas son reales, las del juego profesional del Go adquiridas por Alí Brouchoud a la asociación de profesionales del juego en la Argentina.
Los estados de juego en cada tablero son diferentes, y “aunque uno no conozca el juego, no importa. Lo que se percibe es un tablero de juego y fichas en determinadas posiciones. Además juego con los mapas de los países que hoy están en el centro de la información, pero que no son conocidos como íconos. Estados Unidos y tal vez la Triple Frontera puedan ser reconocidos, pero no me preocupa, pretendo jugar con esa ambigüedad”.
La instalación se completa con tres textos que van plotteados en la pared, poemas visuales intervenidos por círculos blancos y negros que aparecen dentro de las frases. Estas están sacadas de un libro chino del siglo X, un libro clásico sobre el juego del Go que se llama Qijing Shisanpian, y se refieren a la técnica y al desarrollo del juego, pero que tienen una ambigüedad tan grande, que pueden referirse a otras situaciones y se convierten casi en asertos políticos. La obra es en gran medida la interacción entre el juego y los textos, donde lo que queda en evidencia es una fuerte disputa de poder.

 

El Perfil
Francisco Alí Brouchoud
Artista visual, escritor y crítico de arte (Posadas,1964). Licenciado en Letras (Unam). Realizó estudios de semiología musical con Jorge Sad, y de composición por medios electrónicos con Antonio Moliterni. Entre 1998 y 2001, obtuvo dos becas de la Fundación Antorchas para participar en los Encuentros de Producción y Análisis de Obras para Artistas Plásticos del Nordeste.
En 2002, fue invitado por el Proyecto Trama para asistir al Taller Internacional de Gestión Cultural para Artistas, realizado en Luján, provincia de Buenos Aires. Vive y trabaja en Posadas. Muestras individuales: Culturas perdidas/encontradas. Objetos, instalación y fotografías (Centro Cultural Misiones, 1997). Referencia:marcos. Objetos, environment sonoro (1998, Centro Cultural Misiones). F. Objetos, instalación y environment sonoro (Centro Cultural Misiones, 1999).
Muestras colectivas (selección): 13 B (Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, 2002). Arte en Progresión 3 (Centro Cultural San Martín, Buenos Aires, 2003). Publicó la novela La circunfeérica (Editorial Universitaria de Misiones, 1993), y textos de crítica de arte en los diarios Página/12, Ámbito Financiero, las revistas milpalabras, vox virtual, y los catálogos de los premios Costantini (Museo Nacional de Bellas Artes, 1999 y 2000). Actualmente se desempeña como curador del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Nacional de Misiones (MAC-UNaM).

 

Fuente:www.TerritorioDigital.com

 
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