Los parches sobre la ruta nacional 12 abundan en inmediaciones a la entrada a Ruiz de Montoya. | Foto: Norma Traid
En inmediaciones al semáforo de Jardín América, la ruta está repleta de huellas. | Foto: Norma Traid

La concesionada ruta 12 está llena de parches y peligrosas huellas

Domingo 7 de febrero de 2016
POSADAS Y PUERTO RICO (Corresponsalía).  La ruta nacional 12 que en Misiones une Posadas con Puerto Iguazú dejó de ser una vía de comunicación terrestre eficiente y confiable desde hace un buen tiempo. Puntualmente entre Jardín América y Puerto Rico tiene deficiencias que pareciera que están desde siempre, porque no se solucionan, hay parches sobre parches y el problema de fondo sigue estando.
Esta ruta está concesionada. Es decir, que los usuarios deben pagar peajes para utilizar esta vía. Desde el 22 de abril del año 2010, la empresa Caminos del Paraná es la responsable de la conservación, mantenimiento, explotación y prestación de servicios de atención al usuario del Corredor Vial 6 (ruta nacional 12) luego de que ganara la licitación y desplazara a Vicov, que era el anterior responsable.
Pero a su vez, según se explicó a este matutino desde Vialidad Nacional, es Occovi (Órgano de Control de Concesiones Viales) el organismo encargado de controlar el efectivo cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas por los concesionarios viales.
Al mismo tiempo, Occovi debería mantener esta ruta concesionada de Misiones, al ser un órgano desconcentrado dependiente de la Dirección Nacional de Vialidad, organismo bajo la órbita de la Subsecretaría de Obras Públicas, dependiente de la Secretaría de Obras Públicas, Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.

Asfalto hundido
Cualquiera que haya viajado hacia el norte desde Posadas, al llegar al semáforo de Jardín América (en el acceso sur) pone a su vehículo en una coctelera y a los conductores en el desafío de circular por donde puede o por donde el asfalto está menos hundido.
Lo que era banquina ya es zona de tránsito permanente con sus respectivos pozos y agua acumulada luego de cada lluvia. Los lugareños encontraron esa opción para zafar de los huellones de la ruta, los visitantes frenan y tratan de pasar por ahí lo mejor que pueden. No hay un solo cartel que advierta que la ruta está en esas condiciones.
Un poco más adelante hay una larga recta en estado calamitoso, “los arreglos no solucionaron nada en la bajada del kilómetro 1449, pasando Los Paraísos -barrio del municipio de Puerto Leoni-, al punto de que los lugareños, si no viene nadie de frente, hacen la prolongada recta por la mano contraria para evitar el asfalto roto”, publicó este medio en septiembre del año pasado. Todo sigue igual o peor.

Más pozos
Si seguimos hacia el norte descubriremos que en la zona de “los yerbales” (kilómetro 1451) nuevos pozos surgieron en las últimas semanas; la cinta asfáltica comenzó a deteriorarse de una manera llamativa. Empezando a bajar hacia el valle del Cuñá Pirú, ya hay pozos de importantes dimensiones.
Apenas pasando el puente hacia el norte, la banquina tiene socavones importantes y la tercera trocha es una larga subida de asfalto con profundas huellas, algo de parches mal hechos, banquinas en mal estado. “Hay tramos donde la ruta está siempre dañada, la tercera trocha sentido Posadas- Puerto Iguazú del Cuñá Pirú, luego del acceso a Ruiz de Montoya o en cercanías del Barrio Loma Alta saliendo de Capioví, siempre exhiben profundas huellas en el asfalto; algunas fueron reparadas pero los arreglos duran semanas y la situación se repite una y otra vez”, señalaban los usuarios que coincidían en sus quejas por el mal estado de la ruta nacional.
En la zona de Mbopicuá, el inconveniente es otro: las vertientes. En ese lugar, cada vez que llueve se repite el mismo fenómeno. El agua brota en medio de la calzada y continúa mojando la cinta asfáltica a lo largo de varios días.

Parches
A pesar del asfalto y de los frecuentes parches para tapar los baches, el agua siempre encuentra por dónde escabullirse y con el tiempo va horadando el camino hasta generar pozos que, si bien son de pequeñas dimensiones, con el paso del tiempo si no son cubiertos se transforman en cráteres antes de la próxima lluvia.
Las vertientes hacen que permanezca mojado el asfalto y el agua que se escurre por la ruta va a la banquina que se transforma en un lodazal.
“La subida de Mbopicuá” comenzó a romperse un poco más allá de las vertientes justo en la unión de la tercera trocha con la antigua ruta; ese deterioro es reciente pero notorio.
La mayoría de los daños en este tramo de la ruta nacional 12 están en las terceras trochas, quizá porque es la zona de tránsito pesado o quizá porque nunca tuvo la calidad de la ruta que se construyó en esta parte de Misiones en la década del 60 del siglo pasado, plantean los usuarios.

Sin opciones en caso de corte
La ruta nacional 12 no da opciones de comunicación terrestre cuando el tránsito se corta por un accidente. En algunas zonas, las rutas provinciales sacan circunstancialmente a los viajantes del apuro.
La ruta provincial 7, que une Jardín América con Aristóbulo del Valle, y la ruta provincial 223, que pasa por Ruiz de Montoya y une la ruta nacional 12 con la provincial 7, se presentan como opciones cuando el corte es en el valle del Cuñá Pirú.
En tanto, la ruta provincial 8 que parte desde Puerto Leoni hacia Campo Grande, por lo general está intransitable en esta región, donde es de tierra o tiene un entoscado en pésimo estado.
De modo que si por alguna razón la ruta nacional 12 ve interrumpido el tránsito vehicular, depende dónde se corte, la región queda momentáneamente aislada y representa otra cuestión a resolver.


El organismo encargado de hacer controles El Occovi es el organismo encargado de controlar el efectivo cumplimiento de las obligaciones contractuales asumidas por los concesionarios viales de los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, los corredores viales nacionales concesionados, y la conexión física Rosario-Victoria. Fue creado el 25 de enero de 2001 mediante el Decreto 87/2001, transfiriéndosele las competencias, objetivos, partidas presupuestarias. Añade la página oficial que es el órgano de control de las concesiones viales, dependiente de Vialidad. Recuerdan que en el 2003 fueron licitadas y adjudicadas las concesiones de los corredores viales nacionales y obtuvo facultades para realizar obras dentro de la jurisdicción concesionada.


Estar alerta en los puentes En el trayecto Jardín América–Puerto Rico, hay varios cauces de agua menores que cruzan la ruta y arroyos importantes que son afluentes del Paraná, el Tabay, el Cuñá Pirú y el Capioví. Las cabeceras de cada uno de ellos nunca están en condiciones, todos están al final de pronunciadas bajadas y tienen espacio para dos vehículos a la vez, uno por cada mano.
Varios accidentes se han contabilizado en esas zonas, más allá de las consecuencias de cualquier siniestro vial, y siempre generan el corte total de la ruta.

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