El Pity se entregó, confesó que mató a Díaz y se negó a declarar

Sábado 14 de julio de 2018
El músico de rock Cristian "Pity" Álvarez se entregó ayer en la comisaría de Villa Lugano, confesó ante los medios que él mató a Cristian Díaz, en defensa propia, pero se negó a declarar ante la Justicia, y fue trasladado a un pabellón psiquiátrico de la cárcel de Ezeiza. “Lo maté porque era él o yo”, afirmó Álvarez en declaraciones formuladas ante la prensa poco antes de ingresar a la Comisaría 52, del barrio porteño de Villa Lugano.
“(Lo maté) porque si no me iba a matar él”, señaló el líder de la banda Viejas Locas, quien llegó a la sede policial acompañado por su abogado, Sebastián Queijeiro.
También sostuvo que con Díaz no eran amigos y que la víctima “era un pibe que choreaba”.
El músico, que fue acusado por varios testigos de matar a Díaz, de 36 años, en el complejo habitacional Samoré, de Villa Lugano, y estuvo prófugo durante un día, fue trasladado ayer pasado el mediodía a los tribunales porteños para declarar ante el juez Martín Yadarola, a cargo del Juzgado de Instrucción N°4.
El traslado se inició a las 12.45 desde la Comisaría Comunal 8 después de que médicos del Same lograran compensar al artista, quien se desvaneció en el interior de la celda en la que estaba alojado.
En tanto, poco antes de ser trasladado a los tribunales, Queijeiro aseguró que su cliente pasaba por complicaciones de salud que lo hacían caer por momentos “como en un estado vegetativo, de un sueño muy profundo”.
 Por tal motivo, las autoridades policiales tuvieron que interrumpir el procedimiento de redacción del sumario sobre la detención del artista.
“Tiene un estado en el que por momentos tiene mucha euforia, está muy arriba, y en otros momentos está muy abajo. Esto lo van a determinar los médicos, pero entra como en un estado vegetativo, de un sueño muy profundo”, comentó Queijeiro.
El letrado que dijo que el arma no era de su cliente, agregó: “Álvarez se va, se pierde en tiempo y espacio. Y todo el tiempo difiere en sus declaraciones”.
Aseguró que la preocupación de la familia del cantante de rock está ahora en torno a los efectos que le puedan producir la abstinencia mientras esté detenido.
Trascendió que el juez Yadarola ordenó que el acusado sea trasladado a un pabellón de Ezeiza que aloja a presos que padecen trastornos mentales o consumen sustancias psicoactivas.

El crimen
El hecho por el cual esta acusado Álvarez ocurrió el jueves a la madrugada en el barrio Samoré, donde la víctima, que vivía en el Gran Buenos Aires, tenía parientes en la zona donde fue asesinado.
Según informaron fuentes policiales, Pity -que cuenta con una serie de escándalos y antecedentes policiales en el marco de su adicción a las drogas-, tras presuntamente asesinar a Díaz con una pistola calibre 7.35, se escapó en su auto hacia la autopista Dellepiane.
El jueves por la tarde, los investigadores encontraron a pocas cuadras del boliche Pinar de Rocha el Volkswagen Polo de color verde y patente DQP 320, abandonado en la calle Vicente Casares al 725, de la localidad bonaerense de Ramos Mejía.
Según quedó registrado en las cámaras de seguridad del boliche, el cantante habría entrado junto a unos acompañantes alrededor de las 3, luego de haber tirado el arma con la que presuntamente cometió el crimen.
Luego de salir del boliche, Pity fue al domicilio de su novia en la localidad de William Morris y el padrastro de la novia intentó convencerlo de que se entregue, lo subió al auto y se dirigieron hacia la Comisaría N° 8.
Pero a mitad de camino, Álvarez se habría puesto nervioso y comenzó a decir “yo no me entrego, yo no me entrego”, luego se bajó del auto y se fue para la zona de Caseros.
Durante el allanamiento en la vivienda de Álvarez, los investigadores encontraron dinero en efectivo, jeringas usadas y sin usar, pasta base, otras drogas y municiones.  

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